martes, 5 de abril de 2011

Presentación del Libro de Juan de Dios Muñoz

Juan de Dios en el Jardín Botánico de Oro Verde
Amaba y podía reconocer, describir e indicar los usos
de las más simples hierbas.

El libro, de factura exquisita, salió publicado con la colaboración de la Universidad Nacional de Tucumán y la Universidad Autónoma de Entre Ríos, y tiene información amplia sobre nuestras plantas y los conocimientos antiguos que se aplicaron y aplican para darles un uso en relación con la salud de los humanos.
…Pasamos las hojas con algún pudor, sabemos que contienen décadas de estudios, desvelos, rabietas, amores de Juan de Dios, este ilustre paranasero que amó la naturaleza como pocos saben amarla.
Es parte de la tesis que le permitió a Juan de Dios graduarse en la Universidad de Buenos Aires de doctor en Farmacobotánica y Farmacognosia, y está ilustrada de maravillas, con miles de dibujos de frutas, hojas, flores, tallos, de las más diversas plantas de Entre Ríos.
¿Cuánto esfuerzo hay aquí? ¿Cuánto talento? ¿Cuántas horas entregadas al amor por las plantas, por el conocimiento? ¿Y cuántos caminos, cuánta soledad?
La obra no desprecia los conocimientos adquiridos de una u otra manera, no se encasilla en modernismos, y en distintos capítulos llama la atención sobre la necesidad de revisar las conductas del hombre en relación con su entorno. 
Contiene secciones sobre flora argentina y flora de Entre Ríos, fitogeografía de la provincia, suelos y climas, etnobotánica, medicina indígena americana, o sobre las tribus que habitaron Entre Ríos y sus prácticas medicinales. 
…Juan de Dios Muñoz señala que exploró y coleccionó durante 22 años la flora entrerriana y apunta: “los diferentes tipos de vegetación de la provincia de Entre Ríos albergan una gran cantidad de plantas medicinales, pero la cultura e idiomas de los aborígenes que en ella vivieron y que experimentaron las propiedades medicinales de sus plantas, se ha perdido casi en su totalidad. La sabiduría persiste por lo menos en parte en la cultura popular, como asimismo una gran cantidad de nombres vulgares en guaraní. 
…En unos fragmentos de la obra se lee: “creyéndose omnipotente, el hombre se ha transformado en la fuerza que determina la extinción. De las miles de especies comestibles que existen en el mundo hoy quedan como estrellas absolutas sólo 20, que han venido desde que el hombre inventó la agricultura, y sólo 4 (trigo, arroz, maíz y papas) alimentan más personas que las otras 16 juntas”.

Vida y obra 
“Estamos convencidos de que este libro tendrá un importante impacto tanto en la sociedad como en la comunidad científica. Esperamos que además sea un aporte que sirva para revalorizar nuestra flora nativa…”, dicen los primeros prologuistas, Marino Schneeberger y Pablo Aceñolaza.
“Dejamos desde aquí que hable el doctor Pablo Aceñolaza, que estaba trabajando con Juan de Dios la edición de la obra, cuando el autor se enfermó. Entonces se encargó de la edición.
Sus trabajos iniciales los realizó con el ingeniero Juan M. Jozami publicando en su coautoría, en el año 1983, los árboles y arbustos nativos de la provincia de Entre Ríos. Esta obra lo posicionó en la botánica local y regional. Sus actividades posteriores lo vieron como el especialista argentino en Anacardiáceas, siendo autor de las revisiones de la familia para Argentina y Paraguay. De su actividad académica se destacan unas 40 publicaciones y más de 60 presentaciones en reuniones científicas.
Asimismo, fue docente de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos desde el año 2006.
Trabajó como botánico para el Plan Mapa de suelos entre el año 1980 y 2004. Juan fue el responsable de las descripciones florísticas de las cartas de suelo de cada uno de los departamentos de la provincia. Con esta actividad tuvo la oportunidad de recorrer la provincia de un extremo a otro e interiorizarse no sólo de su fitogeografía, sino también de compenetrarse con su diversidad biológica, geográfica y cultural.
Está precisamente ahí la raíz de su entrerrianía, del amor y su compromiso con los paisajes del Montiel.
Era una persona carismática para llegar al público, utilizaba sin buscarlo una dialéctica que atraía y generaba a su alrededor un halo casi místico; es esa su imagen “popular”. Del peón de campo al gobernador, del obispo al académico, a todos llegó con su discurso que por momentos se transformo en desesperación. 
Acciones contra el desmonte de bosques nativos, contra la represa Paraná Medio, la conservación del germoplasma, el Jardín Botánico de Oro Verde; Juan estuvo atrás de cada una de esos y otros innumerables actos que, según su visión, merecían se respaldados.”
…Muñoz formó dos grupos de colaboradores con los que compartió esfuerzos y logros, uno en la estación experimental Paraná del INTA, y otro en la facultad de Ciencias Agropecuarias.
…Tal vez su obra más trascendente se fue plasmando con un enorme esfuerzo de grupo que resultó con la creación del Jardín Botánico de Oro Verde. Este jardín recibió el reconocimiento y el apoyo financiero internacional del Botanic Gardens Conservation International (BGCI).
En él imaginó un verdadero centro para la educación ambiental y el desarrollo académico de la botánica local. Inspirado en el estilo legado por los británicos imaginó un área delimitada para diferentes grupos taxonómicos de plantas y otra para un jardín de especies nativas. Hoy, a 20 años del nacimiento de esa idea, el jardín se encuentra establecido y en marcha.

1 comentario:

  1. Anónimo19:03:00

    ¿En donde se consigue el libro? gracias

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