martes, 21 de julio de 2015

Laudato si

Transcribimos del punto 25 al 53. El resumen o entrecortado y los resaltados son nuestros.

 Es trágico el aumento de los migrantes huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental, que no son reconocidos como refugiados en las convenciones internacionales y llevan el peso de sus vidas abandonadas sin protección normativa alguna. La falta de reacciones ante estos dramas de nuestros hermanos y hermanas es un signo de la pérdida de aquel sentido de responsabilidad por nuestros semejantes sobre el cual se funda toda sociedad civil.
Muchos de aquellos que tienen más recursos y poder económico o político parecen concentrarse sobre todo en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas, tratando sólo de reducir algunos impactos negativos del cambio climático. Pero muchos síntomas indican que esos efectos podrán ser cada vez peores si continuamos con los actuales modelos de producción y de consumo. 
Los recursos de la tierra están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de entender la economía y la actividad comercial y productiva. La pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes.
Pero no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales « recursos » explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. La inmensa mayoría se extinguen por razones que tienen que ver con alguna acción humana. Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho.
Es verdad que el ser humano debe intervenir cuando un geosistema entra en estado crítico, pero hoy el nivel de intervención humana en una realidad tan compleja como la naturaleza es tal, que los constantes desastres que el ser humano ocasiona provocan una nueva intervención suya, de tal modo que la actividad humana se hace omnipresente, con todos los riesgos que esto implica. Suele crearse un círculo vicioso donde la intervención del ser humano para resolver una dificultad muchas veces agrava más la situación.
Mirando el mundo advertimos que este nivel de intervención humana, frecuentemente al servicio de las finanzas y del consumismo, hace que la tierra en que vivimos en realidad se vuelva menos rica y bella, cada vez más limitada y gris, mientras al mismo tiempo el desarrollo de la tecnología y de las ofertas de consumo sigue avanzando sin límite. De este modo, parece que pretendiéramos sustituir una belleza irreemplazable e irrecuperable, por otra creada por nosotros.
Todas las criaturas están conectadas, cada una debe ser valorada con afecto y admiración, y todos los seres nos necesitamos unos a otros. Cada territorio tiene una responsabilidad en el cuidado de esta familia, por lo cual debería hacer un cuidadoso inventario de las especies que alberga en orden a desarrollar programas y estrategias de protección, cuidando con especial preocupación a las especies en vías de extinción.
Hoy advertimos el crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir, debido no solamente a la contaminación originada por las emisiones tóxicas, sino también al caos urbano, a los problemas del transporte y a la contaminación visual y acústica. Muchas ciudades son grandes estructuras ineficientes que gastan energía y agua en exceso. Hay barrios que, aunque hayan sido construidos recientemente, están congestionados y desordenados, sin espacios verdes suficientes. No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados del contacto físico con la naturaleza.
Entre los componentes sociales del cambio global se incluyen los efectos laborales de algunas innovaciones tecnológicas, la exclusión social, la inequidad en la disponibilidad y el consumo de energía y de otros servicios, la fragmentación social, el crecimiento de la violencia y el surgimiento de nuevas formas de agresividad social, el narcotráfico y el consumo creciente de drogas entre los más jóvenes, la pérdida de identidad. Son signos, entre otros, que muestran que el crecimiento de los últimos dos siglos no ha significado en todos sus aspectos un verdadero progreso integral y una mejora de la calidad de vida. Algunos de estos signos son al mismo tiempo síntomas de una verdadera degradación social, de una silenciosa ruptura de los lazos de integración y de comunión social.
La verdadera sabiduría, producto de la reflexión, del diálogo y del encuentro generoso entre las personas, no se consigue con una mera acumulación de datos que termina saturando y obnubilando, en una especie de contaminación mental. Al mismo tiempo, tienden a reemplazarse las relaciones reales con los demás, con todos los desafíos que implican, por un tipo de comunicación mediada por internet. Esto permite seleccionar o eliminar las relaciones según nuestro arbitrio, y así suele generarse un nuevo tipo de emociones artificiales, que tienen que ver más con dispositivos y pantallas que con las personas y la naturaleza.
Muchos profesionales, formadores de opinión, medios de comunicación y centros de poder están ubicados en áreas urbanas aisladas. Viven y reflexionan desde la comodidad de un desarrollo y de una calidad de vida que no están al alcance de la mayoría de la población mundial. Esta falta de contacto físico y de encuentro, a veces favorecida por la desintegración de nuestras ciudades, ayuda a cauterizar la conciencia y a ignorar parte de la realidad en análisis sesgados. Esto a veces convive con un discurso «verde». Pero hoy no podemos dejar de reconocer que un verdadero planteo ecológico se convierte siempre en un planteo social, que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres.
Culpar al aumento de la población y no al consumismo extremo y selectivo de algunos es un modo de no enfrentar los problemas. Se pretende legitimar así el modelo distributivo actual, donde una minoría se cree con el derecho de consumir en una proporción que sería imposible generalizar, porque el planeta no podría ni siquiera contener los residuos de semejante consumo. Además, sabemos que se desperdicia aproximadamente un tercio de los alimentos que se producen, y «el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre»
A esto se agregan los daños causados por la exportación hacia los países en desarrollo de residuos sólidos y líquidos tóxicos, y por la actividad contaminante de empresas que hacen en los países menos desarrollados lo que no pueden hacer en los países que les aportan capital. Con frecuencia, las empresas que obran así son multinacionales, que hacen aquí lo que no se les permite en países desarrollados o del llamado primer mundo. Generalmente, al cesar sus actividades y al retirarse, dejan grandes pasivos humanos y ambientales, como la desocupación, pueblos sin vida, agotamiento de algunas reservas naturales, deforestación, empobrecimiento de la agricultura y ganadería local, cráteres, cerros triturados, ríos contaminados y algunas pocas obras sociales que ya no se pueden sostener
De diversas maneras, los pueblos en vías de desarrollo, donde se encuentran las más importantes reservas de la biosfera, siguen alimentando el desarrollo de los países más ricos a costa de su presente y de su futuro.
Estas situaciones provocan el gemido de la hermana tierra, que se une al gemido de los abandonados del mundo, con un clamor que nos reclama otro rumbo. Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos.
El problema es que no disponemos todavía de la cultura necesaria para enfrentar esta crisis y hace falta construir liderazgos que marquen caminos, buscando atender las necesidades de las generaciones actuales incluyendo a todos, sin perjudicar a las generaciones futuras. Se vuelve indispensable crear un sistema normativo que incluya límites infranqueables y asegure la protección de los ecosistemas, antes que las nuevas formas de poder derivadas del paradigma tecnoeconómico terminen arrasando no sólo con la política sino también con la libertad y la justicia.

jueves, 16 de julio de 2015

Laudato Si. (Para querer y cuidar nuestra Tierra)

1. «Laudato si’, mi’ Signore» – «Alabado seas, mi Señor», cantaba san Francisco de Asís. En ese hermoso cántico nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos: «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba»[1].
2. Esta hermana clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto» (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7). Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura.
11. …una ecología integral requiere apertura hacia categorías que trascienden el lenguaje de las matemáticas o de la biología y nos conectan con la esencia de lo humano…. Si nos acercamos a la naturaleza y al ambiente sin esta apertura al estupor y a la maravilla, si ya no hablamos el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo, nuestras actitudes serán las del dominador, del consumidor
o del mero explotador de recursos, incapaz de poner un límite a sus intereses inmediatos. En cambio, si nos sentimos íntimamente unidos a todo lo que existe, la sobriedad y el cuidado brotarán de modo espontáneo. 11

12. El mundo es algo más que un problema a resolver, es un misterio gozoso que contemplamos con jubilosa alabanza.
14. Las actitudes que obstruyen los caminos de solución, aun entre los creyentes, van de la negación del problema a la indiferencia, la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas. Necesitamos una solidaridad universal nueva. El movimiento ecológico mundial ya ha recorrido un largo y rico camino, y ha generado numerosas agrupaciones ciudadanas que ayudaron a la concientización. Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas a la crisis ambiental suelen ser frustrados no sólo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los demás.
18. Si bien el cambio es parte de la dinámica de los sistemas complejos, la velocidad que las acciones humanas le imponen hoy contrasta con la natural lentitud de la evolución biológica. A esto se suma el problema de que los objetivos de ese cambio veloz y constante no necesariamente se orientan al bien común y a un desarrollo humano, sostenible e integral. El cambio es algo deseable, pero se vuelve preocupante cuando se convierte en deterioro del mundo y de la calidad de vida de gran parte de la humanidad.
19. Después de un tiempo de confianza irracional en el progreso y en la capacidad humana, una parte de la sociedad está entrando en una etapa de mayor conciencia. Se advierte una creciente sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza, y crece una sincera y dolorosa preocupación por lo que está ocurriendo con nuestro planeta.
20. la contaminación que afecta a todos, debida al transporte, al humo de la industria, a los depósitos de sustancias que contribuyen a la acidificación del suelo y del agua, a los fertilizantes, insecticidas, fungicidas, controladores de malezas y agrotóxicos en general. La tecnología que, ligada a las finanzas, pretende ser la única solución de los problemas, de hecho suele ser incapaz de ver el misterio de las múltiples relaciones que existen entre las cosas, y por eso a veces resuelve un problema creando otros. 20
21. la contaminación producida por los residuos, incluyendo los desechos peligrosos presentes en distintos ambientes. Se producen cientos de millones de toneladas de residuos por año, muchos de ellos no biodegradables: residuos domiciliarios y comerciales, residuos de demolición, residuos clínicos, electrónicos e industriales, residuos altamente tóxicos y radioactivos. La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería. Tanto los residuos industriales como los productos químicos utilizados en las ciudades y en el agro pueden producir un efecto de bioacumulación en los organismos de los pobladores de zonas cercanas, que ocurre aun cuando el nivel de presencia de un elemento tóxico en un lugar sea bajo.
22. Estos problemas están íntimamente ligados a la cultura del descarte, que afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas que rápidamente se convierten en basura. Nos cuesta reconocer que el funcionamiento de los ecosistemas naturales es ejemplar: las plantas sintetizan nutrientes que alimentan a los herbívoros; estos a su vez alimentan a los seres carnívoros, que proporcionan importantes cantidades de residuos orgánicos, los cuales dan lugar a una nueva generación de vegetales. En cambio, el sistema industrial, al final del ciclo de producción y de consumo, no ha desarrollado la capacidad de absorber y reutilizar residuos y desechos. Todavía no se ha logrado adoptar un modelo circular de producción que asegure recursos para todos y para las generaciones futuras, y que supone limitar al máximo el uso de los recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar.

lunes, 29 de junio de 2015

29 de junio

Mingaché es un grupo de reflexión ambiental, esto nos define bastante bien. No tenemos como objetivo la acción directa militante aunque no la negamos ni la descartamos. No tenemos como objetivo la acción política partidaria pero sí hacemos y con mucho gusto y dedicación acción política ecológica o Ecología Política. No tenemos orientación religiosa aunque la respetamos.
No nos dedicamos al rescate histórico pero nos parece de fundamental importancia saber quienes somos, de donde venimos.
Por eso compartimos con todas las personas de buena voluntad que quieran un mundo donde vivir bien (que no significa necesariamente vivir mejor).
En otro momento, la fecha de hoy podría haber pasado desapercibida para nosotros, sin embargo se juntan dos celebraciones que terminan interesándonos:
Por un lado la grey católica festeja a sus santos Pedro y Pablo y con ello el día del Papa. Más allá de que este Papa sea argentino, es el autor de la Encíclica Laudato Si que hemos estado reproduciendo en varios de sus puntos últimamente por su valor ecológico y ecuménico.
Por otro lado se cumplen 200 años del Congreso de Oriente realizado en Concepción del Uruguay bajo las consignas Artiguistas tan diferentes a las consignas mercado-técnico-progresitas actuales. Un modelo económico que se olvidó de la Madre Tierra y del Hermano Hombre y puso todas sus fichas en Dios Dinero nos distrae hasta discutiendo si es feriado o no lo es dejando de lado lo importante... que, con o sin feriado, es el bicentenario del primer grito de independencia en el Río de la Plata.
Invitamos a leer
http://www.aimdigital.com.ar/…/evocan-al-congreso-de-orien…/

Recordar con lealtad el Congreso de Orientey evitar ambigüedades


Con vistas al bicentenario del Congreso de Oriente que se cumple este 29 de junio de 2015, la Junta Abyayala por los Pueblos Libres llama a recuperar el contenido revolucionario de la Liga de los Pueblos Libres.
La fecha nos devuelve el mensaje diáfano de 1815. Todos, sin distinciones, podemos bañarnos en esa fuente.
El Congreso de Oriente se realizó en Concepción del Uruguay, en un ambiente propicio a la unidad de la patria grande y la emancipación que llevaba ya largos años bajo el liderazgo de José Artigas con este lema: La soberanía particular de los Pueblos es el único objeto de nuestra revolución.
Soberanía particular como voluntad popular comunitaria libre, regional, con caminos trazados desde el pie, sin proscripciones, donde los mandatos o las representaciones cesan en presencia de la asamblea; y con autonomía para cada grupo étnico, de vivir con sus modos propios, sin imposiciones de ningún poder central.
Las Instrucciones de 1813 y el izamiento de la bandera tricolor en todos nuestros territorios en 1815 revelan la vocación independentista del Litoral, mientras cierta dirigencia de Buenos Aires buscaba rey en Europa y llamaba “pata sucia” al nativo.
La semilla de la lucha federal halló campo fértil enla Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe y Córdoba. En marzo de 1815 Eusebio Hereñú proclamó en Paraná la Liga de los Pueblos Libres que nuestras provincias integraron, a la vez que reconocían en Artigas el Protector.
Después de derrotar en Guayabos al último ejército porteño que operaba en la Banda Oriental al mando de Manuel Dorrego, en 1815, Artigas escribió al Gobernador de Corrientes: …yo he ordenado a todos los pueblos libres de aquella opresión, que se levante una [bandera tricolor] para sostener nuestra Libertad e Independencia. Así lo han jurado estos beneméritos soldados en 13 de enero de este presente año…
Izar la tricolor fue una prueba de independencia, en la misma línea que las Instrucciones. Por ese sueño se habían desangrado el charrúa, el guaraní, por siglos.
Aunque existen muchos documentos emitidos por los protagonistas en esos días, no hay indicios que permitan afirmar hoy que el Congreso de Oriente haya declarado formalmente la independencia, pero el clima era sin dudas independentista en el Litoral.Las provincias de la Liga no enviaron diputados al Congreso de Tucumán un año después porque su actitud independentista era pública, y también en respuesta a la violencia que sufrían de la unitaria, antirrepublicana y europeizante ciudad puerto.
En homenaje a la claridad de las ideas y la coherencia de la revolución federal, esta Junta llama a recordar el Congreso de Oriente, y alzar nuestra bandera tricolor independentista, federal, arraigada en nuestra historia milenaria, emblema que también cumple 200 años. A estudiar el bicentenario Reglamento de tierras de setiembre, para advertir cómo los revolucionarios devolvieron “suertes de estancias” a indios, negros, zambos, criollos pobres, viudas con hijos. Lo que hoy debiera ser emulado con una profunda reforma agraria sustentable (“con prevención que los más infelices serán los más privilegiados”), donde capital financiero y corporaciones sean expulsados del suelo, sin más.

ARTIGAS o ROCKEFELLER. Es nuestro deber inclaudicable honrar el verdadero sentido de la fecha. Y hacerlo despojados de fantasías oportunistas, y prevenidos de los farsantes que hoy gritan patria y juegan para Monsanto, gritan pueblo y se abrazan con Rockefeller, Chevron, Barrick y los pooles y banqueros; gritan buitre y siguen pagando una interminable deuda fraudulenta sin investigarla, a costa de la exclusión de millones.
Debemos reconocer la autenticidad de las sabidurías antiguas resumidas en la revolución federal inconclusa. El neocolonialismo renueva en nosotros aquella prevención con "los gringos que nos compran y los criollos que nos venden".
Es muy contradictorio pretender la defensa de Artigas, fundador del federalismo rioplatense, e imponer una política centralista que ahoga económicamente a las provincias o las somete.Federalismo es letra muerta de la Constitución, y eso indigna.Gobernadores como el actual de Entre Ríos, convertidos en marionetas y mendigos de la Casa Rosada, son la cabal muestra del desvío. A los próximos les queda seguir en la genuflexión o buscar remedio. Están advertidos: los autócratas precisan siervos.
Llegamos a esta fecha histórica con recelo, porque los gobernantes actuales iniciaron una desvergonzada campaña de confusión, con la intención de colocar esos tesoros, que son nuestras luchas y la sangre derramada por nuestros mártires, al servicio de un partidismo en ruinas.
A los compañeros maestros y profesores los convocamos a analizar con detenimiento la propaganda publicada en estos días por el oficialismo en Entre Ríos, donde pretende opacar la luz de Artigas con nombres que representan la usura y la corrupción capitalista y la negociación inescrupulosa de espacios de poder. Hay folletos que colocan el prestigio de Artigas al servicio de un gobernador y una presidente del régimen. Estos gobiernos hacen las políticas que mandaron Rivadavia, Rosas, Mitre y Roca, y manosean el nombre y el honor de Artigas, y de las mujeres y los hombres que acompañaron aquella gesta. Es que, tras los esfuerzos de los entrerrianos para exhumar el Congreso,  el poder político decidió secuestrar la fecha en vez de escuchar la voz de la historia. O en otros casos optó por el menosprecio y la indiferencia. Para decir Artigas deberán dar un giro de 180 grados. Nunca es tarde. En todos lados vamos tomando conciencia, y surgen focos de resistencia por el ambiente, el trabajo, la historia, las noticias, el territorio; resistencia a las arbitrariedades.

INDEPENDENCIA ABSOLUTA.La Revolución de la Banda Oriental expresada en nuestra Liga de los Pueblos Libres fue popular, independentista, federal, y facilitó el acceso a los bienes comunes a través de la distribución de tierras. Es nuestra raíz y nuestra meta.
Reunida la Asamblea de 1813 en Buenos Aires, Artigas convocó al Congreso de las Tres Cruces para enviar sus representantes. En abril de 1813 los diputados recibieron sus Instrucciones claras y terminantes. Comenzaban así: Primeramente pedirá la declaración de la independencia absoluta de estas Colonias, que ellas están absueltas de toda obligación de fidelidad a la Corona de España y familia de los Borbones y que toda conexión política entre ellas y el Estado de  la España es y debe ser totalmente disuelta. Otros artículos pedían la organización de un Estado republicano y federal. Era 1813, las cosas estaban claras. Por eso la Asamblea rechazó en Buenos Aires a los representantes orientales y continuó buscando protección europea. 
En Europa, una vez derrotado Napoleón Bonaparte, los monarcas vencedores se reunieron en el Congreso de Viena para instaurar un nuevo orden político; Gran Bretaña, por su parte –única potencia industrial, comercial y naval- impuso el principio de la libre navegación de los ríos, para su propio beneficio. Los monarcas absolutistas formaron la Santa Alianza con vistas a restaurar y asegurar su poder; y comprometieron su apoyo al Rey Fernando VII para recuperar a sus colonias insurrectas. Pero Inglaterra, viendo amenazados sus logros en América –el libre comercio- y sobre  todo su hegemonía mundial, se valió de su dominio sobre los mares para impedir todo paso a alguna escuadra restauradora. Además, miles de soldados, oficiales y marinos británicos se sumaron a las fuerzas de Bolívar y San Martín.

POR QUÉ EL CONGRESO.La actitud de la dirigencia porteña fue opuesta a la del Litoral. Desde la Revolución de Mayo, los gobernantes de Buenos Aires -después de separar a los integrantes de la Primera Junta más radicalizados: Moreno, Belgrano, Castelli- iniciaron una política centralista y autoritaria (que aún se reproduce en el siglo XXI y crece hasta la asfixia),  sin voluntad ni convicción para crear un Estado Nacional independiente. Siguieron invocando reconocimiento a “nuestro amado soberano el señor D. Fernando VII”, mientras buscaban la protección de una potencia europea, y algún príncipe desocupado para coronarlo en el Río de la Plata.
Eso, incluso, años después del Congreso de Tucumán de 1816.
Los gobiernos porteños estaban empecinados en someter a Artigas o segregar a la Banda Oriental y parte del litoral. Como siempre lo hacían después de ser derrotados –para ganar tiempo y reforzarse para un nuevo ataque-, el Director interino Álvarez Thomas envió en Comisión a Rivarola y Pico para negociar en junio de 1815.  No hubo acuerdo, y Artigas convocó al Congreso de Oriente en Concepción del Uruguay.
Reunido el 29 de junio, el Congreso decidió que sus integrantes, representantes de Santa Fe, Córdoba, la Banda Oriental, Corrientes y Entre Ríos (los diputados indios de las Misiones llegaron tarde), viajaran a Buenos Aires para negociar la paz y la unión de todo el país. Álvarez Thomas ni siquiera los recibió, los arrestó.
Los diputados volvieron a sus provincias donde informaron sobre la gestión.Esas arbitrariedades originaron serias incidencias posteriores.
En este bicentenario, no pocos investigadores, docentes, agrupaciones culturales, sindicatos, vecinos en general, realizan esfuerzos para rescatar del olvido el Congreso de Oriente y los principios de la Revolución federal charrúa, gaucha, negra, guaraní, hondamente sudamericana.
La figura de Artigas (aquel revolucionario austero, comprometido con la causa, que habitaba en un rancho y se sentaba en una cabeza de vaca), nada tiene que ver con gobernantes ostentosos que son expresiones de la soberbia, el enriquecimiento, el unitarismo, la corrupción, el negociado con sus amigos capitalistas, la concentración de la tierra en pocas manos, el abrazo con las multinacionales.Todas muestras del colonialismo del siglo XXI, que se pone distintas máscaras para sostenerse y que, si irrita en los políticos, avergüenza en las defensas ensayadas por entusiasmados pseudointelectuales “coordinadores estratégicos del pensamiento”, con buena propaganda a favor, que acomodan los argumentos según sopla el viento, y viajan bien pagos con los recursos de los trabajadores para dar cátedra a la “barbarie”.

RACISMO.Artigas devolvió territorios a los indios, les reconoció su derecho al autogobierno; algunos lo llamaron el padrecito, el padre iluminado. Todavía hoy, los indios siguen reclamando derechos por tierras ancestrales, reconocidas por la Constitución y desconocidas por el poder; tienen que apelar a la lucha como lo hacen los qom en el Gran Chaco o los mapuches en la Patagonia.
Hoy no salimos del asombro, ante el atropello a los hermanos qom, wichí, pilagá y nivaclé, entre otros, que pasan años mendigando una audiencia para tratar gravísimos problemas territorios, sociales, alimentarios, racistas y de represión mortal.
Millones y millones para la trivialidad y el subsidio a los ricos y las campañas electorales. Fiel a la maldición de Malinche, el poder es soberbio con los nuestros y livianito con los de afuera. Son inocultables en la Argentina las marcas del racismo, en las antípodas del artiguismo que dice Ansina, dice Guacurarí, mientras que el mismo Estado promueve hoy el racismo y cultiva el colonialismo interno occidental.
La familia “real” gobernante, capaz de acumular decenas de estancias con sus amigos, se presenta como la “civilización”. Nada nuevo bajo el sol.
La política de escarmiento para debilitar y desacreditar las luchas, y de soborno a los sumisos, es propia de la oligarquía y la alta burguesía, hoy bajo maquillaje progre.

OFENSAS. Si Artigas es independencia, resultan una cachetada a la revolución la entrega de un predio al Ejército de China en la provincia de Neuquén, y la facilitación de obras sin licitación al Estado chino en la actualidad, como antes lo hicieron otros cipayos cuando emergían otros imperios, sean Inglaterra o los Estados Unidos.
También ofenden al artiguismo los acuerdos firmados por la Casa Rosada con cláusulas secretas con China y Rusia, más su complicidad con los compromisos de otro gobierno anterior (del mismo partido) en los acuerdos de Londres y Madrid, mientras Inglaterra fortalece su presencia militar al acecho en Malvinas. A espaldas del pueblo.
Artigas expresa las culturas del maíz libre, el trabajo y la dignidad. Los gobernantes actuales son la opresión de la semilla transgénica, el patentamiento de la semilla, la contaminación del ambiente por varias vías, el reino del capital financiero, y el soborno como sistema.

DESDE EL SUMAK KAWSAY. Desde nuestros pueblos antiguos volvemos a la armonía tradicional del humano en la naturaleza (sumakkawsay – suma qamaña – vivir bien), a la vida complementaria, al trabajo en comunidad con el permiso de la Pachamama, las luchas por la dignidad, el cumplimiento de la palabra empeñada, el federalismo, la unidad. En esas sabidurías arraiga la revolución federal que la plutocracia y la cleptocracia se proponen enlodar.
Por eso denunciamos la mezcla perversa de las luchas populares auténticas,  con los robos del poder actual de las grandes corporaciones y sus socios de la política.
Por la independencia, por la emancipación, por la preservación de la historia auténtica para un futuro sin cadenas, por el silencio consciente de nuestros pueblos frente a las declamaciones del poder, llamamos a tomar conciencia de la gravitación de las luchas, con una mirada integral, sin ataduras.
Artigas vuelve entero, con las Instrucciones, con el  Congreso de Oriente, con el Reglamento de tierras, con la revolución federal y todos sus desafíos, y con el sentido cimarrón denuestra banda roja.
Este 29 de junio es una fecha para  nuestra felicidad y nuestro sacrificio. 

JUNTA ABYA YALA POR LOS PUEBLOS LIBRES –JAPL-

Paraná, junio de 2015, en el bicentenario del Congreso de Oriente.

jueves, 25 de junio de 2015

LA LEÑA

Un día corrieron rumores o noticias, según quien lo mire: 
¡Cuidado! ¡Hay unos mosquitos que transmiten el dengue!.
- ¿Qué podemos hacer?. 
- No dejemos que se acumule agua, no dejemos cacharros o neumáticos y ese tipo de cosas expuestas.
- Pero, ¿y los terrenos baldíos?
- Hagamos una ordenanza que los obligue a limpiar, o que los limpie el Municipio y les cobre.
Si hasta parecía bueno. Porque solemos creer que las leyes lo resuelven todo… Uno ordena y ya está, todos obedecemos y ya está. Además de paso recaudamos algo más.
- De acuerdo. Ordenanza Nro 028 del 2009… Publíquese, Archívese, etc.
- Che, pero la leña no junta agua y a mí me gusta hacer una asado de vez en cuando, los escombros no juntan agua y puedo necesitarlos más adelante.
- Si pero pueden juntar ratas o víboras. Dejémoslo así, total las ordenanzas nunca se cumplen, nadie las hace cumplir, algún día servirá para algo.
……..
José quiere trabajar, es difícil que lo contraten, tiene algunos problemas de motricidad, nada serio, pero los patrones no quieren riesgos. Necesita alguna ayuda económica, una casa, alguna pensión mínima, pero él puede trabajar, él quiere trabajar. Es bueno cortando leña, es prolijo, mucha gente le puede comprar: las panaderías, los asadores, las familias. Necesita un lugar donde apilarla. ¿Por qué no en el fondo de su casa?...
¡PORQUE NO!... Porque tuvo la osadía de hablar, de defenderse, porque tuvo la mala suerte de enfrentarse a un funcionario municipal, “y eso, en este nuevo modo de gobernar, no se debe”.
¿Cómo se lo pueden prohibir?.
¿Te acordás de la ordenanza por el dengue?
¿Qué tiene que ver?
¿Te acordás que incluía la leña?.
¡Pero si todo el mundo tiene leña en su terreno!.
Sí, pero no todo el mundo discute con un funcionario municipal.
¿Y entonces?
¡TIENE QUE SACARLA YA!
¿Qué alternativas le ofrecen?.
Ninguna.
¿Cómo se justifica semejante atropello?.
Esta es la parte que sería más cómica sino fuera tan asquerosa. “INFORME DE INSPECCIÓN 27-5-2015”. “… Es imposible permitir dicho acopio, debido a los riesgos que implica como la excesiva carga de fuego sin sistema de extinción, la posibilidad de instalación de roedores, víboras, insectos, etc…”
….
Señores, a quien corresponda: vecino, gobernante, funcionario, inspector: miremos, pensemos, sintamos. ¡Es leña!, sí, la misma que hemos usado desde hace quien sabe cuantos miles de años, la que usaron nuestros hermanos charrúas y chanás, la del espinillo que talamos para hacer un pueblo, la misma que usamos cada domingo o día de fiesta para hacer el asado, la misma que usan los hornos que cuecen nuestro pan, la misma que alimenta nuestros hogares y fogones, la que cuesta encender y no arde espontáneamente. Y José… es nuestro vecino, nuestro hermano, el que quiere trabajar y vivir de su trabajo, el que nos saluda cada día con su mejor sonrisa, el que nos ofrece su servicio de provisión de leña, el que, como todos nosotros, espera que lo dejen trabajar en paz.

viernes, 5 de junio de 2015

Hoy es el día del medio ambiente, que con el lema “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”, se celebra en todo el mundo.
Este hubiera sido todo el texto, pero nos encontramos con esta noticia en Portal Larroque y nos preguntamos ¿qué nos pasa? y no se nos ocurren respuestas.
Un árbol en una plaza ¿dónde mejor?
Un árbol homenaje ¿qué mejor?
Un árbol plantado por chicos ¿quién mejor?
Un árbol de todos ¿de quién más?
Un árbol símbolo ¿cuál mejor?
Pero...
Un árbol que ya no está ¿por qué?
Un árbol arrancado ¿por quién?
Una decisión sin sentido ¿de quién?
Un atropello irreparable ¿para qué?
... Sólo preguntas... alguien podría responderlas; inclusive puede que haya alguno que crea que está bien; pero hoy el dolor de muchos es tan grande que la respuesta precisa es casi imposible y un gran silencio, humilde y avergonzado parecería ser saludable.
A la familia de Mara, nuestro más sentido homenaje y un sincero pedido de perdón, porque de alguna manera nos sentimos culpables, no lo vimos venir, no estuvimos alerta. Podrán venir otros homenajes y deberá haber seguro un acto de desagravio de parte de algún responsable, pero éste, el de sus alumnos ya no estará en la plaza de su pueblo. Cuánto dolor e indignación.
Gracias a los autores de la nota en especial por su sensibilidad.


http://portallarroque.com.ar/2015/06/04/aquel-emotivo-cedro-azul-el-arbol-que-ya-no-esta/

Terrible, Terrible,Terrible

Jorge Rulli Magistral:
Esto que se expuso en la Plaza de Mayo el 25, en otra época habría sido el último alarido desgarrador de los condenados de una sociedad produndamente injusta. Hoy en cambio es casi el discurso oficial, hoy este discurso terriblemente violento y marginal, legitimado por el poder y socialmente deslegitimado en sus contenidos de rebeldía o de expresión de la injusticia, se canta en la Plaza de Mayo con fondo en la Casa Rosada, con respaldo de la Campora y de Telam... O sea que es el SIMULACRO... liso y llano.Lo que pudo ser la denuncia de la injusticia más atroz, hoy oficializado por el progresismo clase mediero adueñado del Estado botín, se constituye en franco SIMULACRO.... y los jóvenes oficialistas lo festejan como si ellos no gobernaran, como si luego de más de doce años en el Gobierno, nada tuviesen que ver con esa espantosa situación social y espiritual que describen los miembros de Agarrate Catalina ... En nombre de Marx, de Lenin, de la contrahegemonía de Gramsci y de los significantes vacios de Laclau a los que algunos se sienten convocados a dar contenidos propios, han cooptado la cultura de la rebeldía y de la denuncia.... y de esa manera la han anulado, la han deslegitimizado y han dejado a los útlimos en la Sociedad sin bandera alguna que no sean las de reclamar más planes, más y más asistencialismo.... UN HORROR ideológico. Subyace la idea perversa y setentista de que el Peronismo era en definitiva eso que describen, el salir de caño, ser culo roto, chorear, luchar contra la yuta y llevarse al mundo de los viejos y de los jubilados que los buchonean por delante... y mientras decenas de miles de pibes festejan esa basura ideológica del relato progresista, los millonarios del Capitalismo de amigos, los millonarios de los bingos y de las maquinitas tragamonedas que explotan las nuevas servidumbres en las periferias urbanas de extrema pobreza consecuencia de la sojización compulsiva, llenan sus cuentas en los paraísos fiscales....La rebeldía y la denuncia han sido vaciada de contenidos por aquellos que se sienten como en los años setenta, nacidos para conducir al Pueblo, las rebeldías han sido puestas a disposición total del Poder.... La expresión de lo último de la Sociedad es ahora oficializada por los que tienen el Poder y trasmutado en mecanismo de sujección y de confusión total de las conciencias.... y esos mismos pobres en nombre de los cuáles se canta y para los que el enemigo es el prójimo, el vecino, el dueño del kiosco o de la farmacia, quedan sin otra bandera más que la de los planes sociales y el asistencialismo.... Lo expresó Horacio González en el Foro por la emancipación realizado recientemente en el Teatro Cervantes; la batalla dijo, es en el campo de la retórica y de los contenidos de los conceptos... Ahora queda más claro acerca de a qué cosa refería....