viernes, 14 de noviembre de 2014

Presentación de un libro

Américo Yuarman quien firma bajo el seudónimo "Américo Schvartzman", ha escrito un libro.
Muchos escriben libros, pero Américo no es uno de muchos, el viene a proponernos un debate, el debate que nos debemos, "Deliberación o Dependencia" y bajo este título nos hablará de "Ambiente, licencia social y democracia deliberativa" entre otros temas que son de su interés y del nuestro. 
Por eso nos alegramos de poder presentarlo, en colaboración con la Biblioteca Popular "Juan Bautista Alberdi", en Marnos, aquí en Larroque, al lado de las vías del ferrocarril, 
el próximo jueves 20 a las 21:00 hs. ¿Te lo vas a perder?

viernes, 24 de octubre de 2014

Pensando en Larroque

A todos quienes participaron de este ciclo de una u otra manera, ya sea en uno o más encuentros, proponiendo, debatiendo y simplemente escuchando, a quienes nos alentaron desde la webb o se sintieron interesados en la propuesta los invitamos al cierre de ciclo, el próximo viernes 31 de octubre a las 20:30 hs.

jueves, 9 de octubre de 2014

PENSANDO EN LARROQUE 13

Muy buenas impresiones dejaron, en los integrantes de Mingaché y demás participantes, los relatos y anécdotas que compartió el Profesor Oscar Viale en el 13er encuentro “Pensando en Larroque”, superando ampliamente nuestras expectativas, ya que lo invitamos para que nos contara sus experiencias durante las grabaciones de los videos históricos de su autoría “Talando Espinillos” y “Larroque ciudad”, pero “Chichín” nos llevó por gran parte de la historia de nuestra ciudad, especialmente la historia del deporte.
“Si me preguntan por qué hice Talando Espinillos, sería muy difícil responder” nos dice de entrada, pero en el intento de explicarlo nos relata historias de su vida que están estrechamente ligadas a la historia del deporte larroquense.
Recuerda que siempre le gustaron las actividades comunitarias, en especial (por su área de trabajo) los torneos deportivos; que recién regresado al pueblo como docente de Educación Física, organiza un torneo de 4 escuelas de la región, al que luego seguirían, el recordado “Mecha Lesca”, el trazado de la pista de atletismo en la manzana donde hoy se erige el edificio de la Escuela Nro 15 “José B. Virué”, el “Intergrados” y tantas otras actividades entre las que el Basquetbol ocupó un lugar preponderante.
Cree reconocer en esas actividades, los antecedentes de
su búsqueda histórica, pero insiste en el concepto de que es muy difícil saber por qué razones uno hace determinadas cosas.
Con el advenimiento del Cable Visión, aparece la novedad del video que despierta su interés; recuerda que se prueban varias ideas… Nombra a Hugo Benítez (participante en este encuentro) y Ricardo Elena como pioneros en ese desafío. Recuerda que “Semanario”, el programa periodístico conducido por Hugo, es el único de los proyectos originales que permanece hasta la actualidad, y sus primeros capítulos estaban presentados por Ricardo.
Es probable nos dice que la serie “Talando Espinillos” surgiera más por interés en el video que en los acontecimientos históricos en sí mismos.
Empezó en 1995, y recuerda que fue Marta Suárez, nieta de don Faustino Suárez, quien “provocó el detonante, con su historia familiar”, así que allá fueron a entrevistar a su padre, Chacho (Faustino Pedro) Suarez, hijo de don Faustino.
También fue Marta, quien aportó datos sobre doña Melchora Godoy, hija de quien fuera comisario de Pehuajó en tiempos en que Larroque aún no contaba con policía propia.
Piensa que una de las claves del ciclo fue haber acertado con las personas a quienes entrevistaron.
Se propuso desarrollar una historia secuencial año por año, pero llegando a 1927 era necesario trabajar sobre la usina eléctrica de don Victoriano de Miguel y no logró conseguir ninguna fotografía de la misma, lo que fue un obstáculo que llevó a suspender la serie de videos, de la que, con algunos aún sin editar, tiene  41 casetes de aproximadamente 3 horas de duración cada uno. (no sabemos la cantidad de capítulos). Entre las historias que mejor recuerda están el nombrado reportaje a Chacho Suarez, la historia del Molino San Antonio, con reportajes a antiguos trabajadores como Gómez y Benítez y la documentación de doña “Chichita” Taffarel; la visita a la casa de “los Taffarel” en Talitas, una de las más antiguas de la región, con tirantes del techo atados con tiento; las historias y anécdotas del deporte, como el club Luna y los orígenes de Central y de Sportivo.
El nombre de la serie “Talando Espinillos” nos dice que deriva del reportaje a Chacho Suarez, quien comenta en una de sus anécdotas que, al mirar desde afuera a Larroque se veían montecitos de espinillos que con el tiempo se fueron talando para construir.
La serie “Larroque Ciudad” estuvo dedicada en exclusiva a la investigación sobre los nombres de las calles de la ciudad y cuenta con unos 30 capítulos (correspondientes a 30 calles) basados en la investigación histórica realizada por la profesora Graciela Benvenutto. La información la obtenía de las familias de los implicados y para algunos nombres debió ir hasta el cementerio local en busca de datos sobre fechas de nacimiento y/o muerte… Recuerda un solo caso en que no logró dar con datos fehacientes sobre la historia del personaje (Mussi) que tiene una calle con su nombre. Esta serie está muy incompleta, nos dice, ya que debe haber cerca  de cien calles en la ciudad.
Sobre el final del encuentro, las anécdotas de “Chichín” comienzan a compartirse y cruzarse con las de los demás participantes y la conversación  deriva hacia una diversidad imposible de registrar en este resumen… Los deportes antiguos como la pelota vasca, con el frontón que aún se erige frente al extremo suroeste del Parque de la Estación, el tenis criollo, con paletas de madera, el futbol de siempre, los viajes con chicos (algunos, hoy mayores,  están presentes en este encuentro) para los torneos de Básquet, los personajes de algunas calles, unos interesantes, otros llamativos, varios desconocidos para la mayoría.
En síntesis un magnífico encuentro con la historia viva de Larroque que los integrantes de Mingaché (y esperamos que los demás participantes también) disfrutamos realmente. Por eso nuestro reconocimiento agradecido al profesor Oscar Viale y a los amigos que nos acompañaron.

A quienes nos han seguido en estos dos años les decimos que el próximo encuentro será el último de este ciclo y nos gustaría contar con la participación de todos, a modo de clausura, en fecha y lugar a confirmar.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Repudian las patentes sobre semillas y llaman a la resistencia

GACETILLA DE PRENSA

Repudian las patentes sobre
semillas y llaman a la resistencia

En otra jornada de lucha mundial contra Monsanto y el sistema de los agronegocios con transgénicos y agrotóxicos, organizaciones sociales del litoral firmaron hoy 25 de setiembre de 2014 una declaración titulada “La patente sobre semillas es ilegítima, los pueblos deben resistencia al tirano”.
Con la firma de las agrupaciones Junta Abya Yala por los Pueblos Libres y Programa de Extensión "Por una nueva economía, humana y sustentable" de la Carrera de Comunicación Social, UNER, el documento repudia las patentes sobre las semillas y sostiene que son “una declaración de guerra del capital a los pueblos y a la libertad”.
A continuación, el documento completo firmado en Paraná, que termina con la consigna “Muera Monsanto”.

DOCUMENTO DE ORGANIZACIONES SOCIALES DEL LITORAL

La patente sobre semillas es ilegítima,
los pueblos deben resistencia al tirano

Frente a la nueva arremetida de las multinacionales para profundizar el ordenamiento de la producción de alimentos de acuerdo a sus mezquinos intereses, ratificamos que toda patente sobre semillas es una violación, y que los pueblos tienen derecho a la resistencia frente a una pretendida apropiación.
Hemos sido atropellados por el capital financiero mundial, las multinacionales y sus socios y seguidores en el país. Cada día queda menos margen para la vida comunitaria en armonía, y ese es el resultado de un sistema que tiene como paradigma a Monsanto y sus socios. Un sistema enemigo de la vida que ya está instalado, y que los gobiernos deben revertir, jamás acentuar como lo están haciendo.
Estamos ante nuevas maneras de extender el colonialismo con la reducción de las mayorías a la servidumbre, el desprecio de la biodiversidad, el retaceo de semillas y la aplicación de la usura patentando la vida, luego de introducir cambios genéticos con una soberbia que es propia de los patrones del régimen.
Como respuesta, las organizaciones sociales nos vemos en la obligación de estudiar para tomar conciencia. El conocimiento y la amistad de los pueblos son nuestras fuentes.
De allí derivarán los planes para la independencia, y esa independencia exige la expulsión del capital financiero, la erradicación de la usura.
Cualquier persona que siembre tiene derecho a usar semillas de su producción, intercambiarlas, regalarlas, y a cultivar sin riesgos de que los transgénicos modifiquen los ciclos biológicos y contaminen la naturaleza.
Este sistema implantado con el solo interés del lucro es el fruto de la modernidad esclavizadora, genocida. Nosotros somos hoy los indios, los negros, los gauchos, la barbarie. Las multinacionales, los estados que las apañan y sus socios vernáculos traen zozobra y muerte, en las antípodas de José Artigas que devolvió tierra y dignidad a los indios, los negros, los gauchos, esperanzas a los que el régimen llama barbarie.
El genocidio del Abya Yala sigue vigente por distintos medios. Hoy se expresa en los transgénicos y el riego con cocteles de químicos que atentan contra la salud, ante la mirada cómplice de empresarios, políticos y profesionales ligados al negocio.
Sufrimos un éxodo lacerante, y el capital llega en el siglo XXI a devorar lo poco que va quedando tras cinco siglos de saqueos.
Los legisladores no están autorizados por los pueblos a acompañar los desmanes del gran capital, las patentes sobre las semillas no tienen licencia social, y las leyes contra la vida demuestran que los legisladores no representan hoy más que sus intereses y los de sus opulentos socios del sistema.
Hace casi dos años firmamos con numerosas organizaciones del litoral argentino un documento en defensa del maíz y la vida. Allí declaramos al maíz (Zea mays) semilla venerable e inviolable de Abya Yala y el planeta, alimento sustancial de la especie humana, y advertimos que desconocemos toda patente privada o propiedad intelectual sobre la semilla o la planta del maíz. Repudiamos las patentes. A las semillas no las fabrican los ricos, son de la naturaleza, y hay miles de años de trabajo e ingenio humano puestos en algunos cultivos. No estamos dispuestos a entregar la soberanía. Nadie, absolutamente nadie es propietario de la genética de una semilla.
Focalizamos un cultivo milenario, símbolo entre los alimentos del Abya Yala, pero hicimos extensivas nuestras prevenciones por todas las especies.
En estos días de setiembre de 2014 acompañamos otro documento, junto a entidades hermanas,  titulado “no nos patenten la vida”. Allí sostenemos que no hay nada que negociar con la invasión colonial, no hay coexistencia posible.
La producción a gran escala con químicos y transgénicos, el patentamiento de semillas y las exigencias de regalías a los que sembramos son las armas de un ataque neocolonial que no da lugar a la vida familiar, a las chacras, a la producción orgánica de los campesinos, a los conocimientos milenarios, a la alimentación sana.
Las patentes sobre las semillas son una declaración de guerra del capital a los pueblos y a la libertad. Tomamos nota. Detrás de estos proyectos para apropiarse de la vida hay un tirano que se llama capital financiero. Los legisladores están obligados a actuar contra ese tirano y contra todo avasallamiento.
Nuestros reclamos deben ser entendidos como reafirmación de la libertad de las semillas, del derecho a cultivar la tierra. Somos muchos los que abrimos los ojos ante la prepotencia de los imperialismos que se disputan nuestro suelo, y de la metrópolis unitaria mitre-roquista.
Ante el despotismo rescatamos  como arma invencible la sensatez de nuestras luchas.
La tierra no es del hombre, el hombre es de la tierra. No hay derecho legítimo a romper, llevados de ilusiones pasajeras, nuestra honda pertenencia al paisaje y nuestra solidaridad con los pueblos y demás seres vivos de mañana, en todas las latitudes.
La unidad de los pueblos del Abya Yala y el mundo nos hará libres.
Como cada día 25 decimos con miles en el mundo ¡muera Monsanto!

Paraná, 25 de setiembre de 2014.-
Junta Abya Yala por los Pueblos Libres –JAPL-.
Programa de Extensión "Por una nueva economía, humana y sustentable" de la Carrera de Comunicación Social, UNER.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Pensando en Larroque 13

Como estaba planeado, el jueves 25 de setiembre nos encontramos en el Pensando en Larroque Nro. 13, con el Profesor Oscar Viale y un muy buen grupo de amigos de Mingaché. Ya compartiremos los comentarios de la misma.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Nos publican medios locales

Gracias SurEr
http://www.surer.com.ar/web/nota-431-encuentro_pensando_en_larroque_con_tirso_fiorotto

Gracias Portal Larroque
http://portallarroque.com.ar/2014/09/14/mingache-ecos-de-la-ultima-y-fructifera-reunion-del-grupo/

jueves, 11 de septiembre de 2014

Pensando en Larroque 12

Días atrás realizamos el 12do encuentro de este ciclo “Pensando en Larroque”, que ya va llegando a su fin.
En este caso contamos con la participación de Daniel Tirso Fiorotto, licenciado en Comunicación, periodista del diario Uno, colaborador de Análisis y otros medios, esposo y padre de familia, oriundo de estos pagos y residente actual en Paraná, miembro fundador y presidente del Centro de Estudios “Junta Abya Yala por los Pueblos Libres” y amigo de Mingaché entre muchos otros datos de un frondoso currículo, pero sobre todo un lúcido pensador de las cosas que nos pasan a los habitantes de Nuestra América en general y a los entrerrianos en particular, un incansable divulgador de las verdades históricas, actuales y ambientales, generador de ideas superadoras para la comunidad y denunciante crítico del establishment corporativo.
Como viene ocurriendo en cada uno de los encuentros, nuestro visitante nos mostrará a Larroque desde un punto de vista marcadamente diferente al de los demás disertantes, en un apreciable aporte a la diversidad a la vez que a la búsqueda de “lo comunitario”.
Comienza invitándonos a no encerrarnos en localismos, “nuestras ciudades no se explican solas” nos dice, “es un defecto que tenemos, en todos lados, el pensar que podemos explicar todo ‘entre bulevares’.”
Si hiciéramos una encuesta en Paraná, o en Larroque, nombrando 50 problemas que nos preocupen, encontraríamos que son los mismos que en la mayoría de nuestras ciudades; sin embargo pocos hablarían de los asuntos realmente importantes como el capitalismo por ejemplo o el federalismo, que inciden sobre el resto.
La ciudad tiene singularidades, matices que le dan vida propia pero no identidad suficiente para explicarse aislada del contexto.
Soy de la tierra de Juan L. Ortiz, de Andrade; los problemas de Gualeguaychú son los de Larroque, los de Larroque son los de Gualeguay; la misma Entre Ríos, provincia empobrecida que tal vez un día vuelva a ser autónoma, no se explica a sí misma sin santa Fe, sin Corrientes, sin la Banda Oriental.
En el contexto histórico pasa lo mismo, Larroque no nació hace 100, tenemos 13000 años aquí, en los que se han encontrado vestigios de seres humanos.
La nuestra es una comunidad criolla y canaria, profundamente oriental, y con afluencias de otras nacionalidades. En nuestros rostros está el charrúa, el gaucho que luchó por el federalismo que hoy es letra muerta de la Constitución.
Es cierto que el ferrocarril fue una herramienta extraordinaria, pero no nacimos con él. Tenemos abuelos canarios, criollos, africanos, charrúas, chanás, guaraníes, abuelos que habitaron este suelo mucho tiempo antes de la llegada del tren, no podemos limitarnos.
Lo mismo en lo económico… la clase media no puede creer que ella es la identidad, sería un grave error… “En la escuela, conmigo, empezamos 50 compañeros diversos, y terminamos en el secundario casi sólo los gringos”… y a veces creemos que es por mérito nuestro, sin darnos cuenta que es culpa de un régimen discriminador, eurocentrado.
Somos producto de una tremenda injusticia que seguimos reproduciendo de generación en generación y la naturalizamos, una mentira inventada por Europa que nos cuesta quitarnos de encima.
Debemos ver a Larroque en su contexto: Entre Ríos, la Liga de los Pueblos Libres, el litoral, el Abya Yala. La Argentina ha tenido y sigue teniendo su mirada puesta en Europa, mucho más que los demás pueblos de la región y eso nos hace poco queridos en el continente… una deformación de siglos nos hace ver como extranjeros a orientales, paraguayos, bolivianos… Pero la unidad no está en el idioma solamente, la unidad del Abya Yala no la produce la colonización europea, esa invasión; está en las culturas ancestrales, en las formas solidarias de vida, en el respeto por el ambiente, la armonía en el paisaje.
Habla de términos como sumak kawsay (vivir bien), jopói (mano abierta mutuamente).El invasor trajo el individualismo, el capitalismo, la ganancia, la competencia. Con la invasión llegan el capitalismo y la esclavitud. Borraron las culturas y se adueñaron de la tierra. Sin embargo, hay finas raíces que no lograron cortar del todo, que podemos recuperar.

“¡Ay de los que juntan casa con casa y heredad tras heredad…! ¿Habitarán solos la tierra?” cita de memoria los Ayes contra los impíos del Libro de Isaías…. pero, agrega, en la Argentina, y principalmente en Entre Ríos, los latifundistas acumulan tierras pero no viven aquí… Nuestra provincia es la más expulsora de sus habitantes, afirma, comparando censos y cifras relativas a crecimiento demográfico en la Argentina.
Algunos servicios no ayudan mucho para la comprensión, el periodismo, por caso, muy dependiente del capital porque se sostiene con propaganda, nos hace naturalizar la expulsión; así es que el destierro no nos hiere el corazón… siempre encontramos una excusa para acusar al expulsado…. pero la realidad es que la estructura económica destierra a 40 personas por día.
Olvidamos a los que se van, eso nos pasa a muchos, aceptamos este flagelo como normal. El latifundio es una rémora que expulsa a sus hijos… cita a Arturo Capdevilla. “La tierra en que se nace no es una madre, es una novia, y está pidiendo desposorio. Más en donde la tierra yace en la esclavitud estas nupcias con el trabajo son imposibles; la tierra espléndida se queda triste y el novio magnífico se va”.
No podemos explicar Larroque si no aceptamos que Larroque es una zona, un pueblo que expulsa a sus hijos, un pueblo que hoy debería tener 15000 habitantes (si hubiera seguido la media nacional) y tiene poco más de 6000.
Hay que verlo en su zona, en la provincia, en el departamento.
El desarraigo hace que se pierdan tejidos de conocimientos, conocimientos que venían de antiguo, modos de vida, modos de relación (además de la técnica).
Muchos fueron expulsados afuera del territorio, otros viven también desarraigados en barrios marginales de las grandes ciudades, sin expectativas, sin trabajo, cuando la tierra está deshabitada, y sus dueños son terratenientes, multinacionales… el capital financiero con los pooles. Nosotros somos sus siervos.
Larroque no logra tomar conciencia de la gravedad de la expulsión por la llegada del campesino de los alrededores.
No debemos creer el cuento europeo de la propiedad absoluta que destruye el paisaje y expulsa al hombre.
Mi visión no es catastrófica, aclara, pero creo que debemos sentarnos a pensar qué carajo hemos hecho con nuestra región. Nos peleamos por diferencias partidarias menores sin descubrir lo que permanece… y lo que permanece es Monsanto, Wallmart… muchos políticos son sólo sus gerentes. El que manda es el capital financiero que compite en completa desigualdad.
Debemos tomar conciencia de que no hay lugar para la convivencia con el capital financiero… ellos o nosotros… porque ya nos declararon “zona de sacrificio”. Los capitales: Monsanto, Syngenta, Wallmart, Cargill…. arreglan y nos expulsan… No quedan ya ni las taperas porque las entierran.
Con mi padre vivíamos en el campo, mi padre guardaba una semilla para la siembra del próximo año; hoy, 30 años después no queda nadie, los caminos son intransitables (nada de esto es casualidad), la semilla que se guarda no sirve y hay que comprar otra (y encima la quieren patentar, le introducen cambios genéticos para hacernos dependientes). A las tierras de Entre Ríos las compran otros, pero no el campesino; evidentemente molestamos y se ha abierto el gallinero a los zorros.
Cristina (la Presidente Fernández) puede ser una ricachona soberbia, pero no es nada comparada por ejemplo con los hermanos Walton… Y a Wallmart lo trajeron los radicales y lo expandieron los peronistas. Aquí se explaya sobre el parasitismo de las multinacionales.
Al tiempo que señala condiciones propias de los larroqueños vinculadas al deporte, la  música y otras artes, apunta que el poder político de Larroque también en algunos casos se muestra como medio corrupto y medio sojero… pero es que la soja vino a fijar un modelo corrupto.
Tenemos que buscar soluciones pero no podemos hacerlo si no descubrimos nuestra identidad. No puede seguir pasando que por aceptar eso de la ganancia como motor de la economía, destruyamos todo.
Somos víctimas de la propaganda, de la promoción expresa, pero también de la escuela y la familia y la iglesia… Todas estructuras que naturalizan un sistema oprobioso.
Estamos metidos en una red con la que colaboramos consumiendo, con consumos suntuarios… pero tiene que haber algo en nosotros que nos permita responder, tomar conciencia.
El antropocentrismo importado de Europa nos lleva a la ruina, somos reyes y nos tomamos las atribuciones, destruimos el monte, la biodiversidad, los humedales el suelo, las comunidades… Pero en el Abya Yala había otras costumbres, otro modo de interpretar la realidad: no era necesario acumular porque el otro siempre podía auxiliarme… vivir bien no era (no es) vivir mejor que el otro sino con el otro... el hombre en armonía con el entorno, no por encima, pidiendo permiso.
Vivimos en una región guaranítica que pudo llamarse Paraguay o Uruguay… por Rocamora se llama Entre Ríos (un bonito nombre) pero nuestros pueblos tienen nombres impuestos, extranjeros y en algunos casos inaceptables (como Los Conquistadores). El nombre impuesto suma al desarraigo. No recordamos nombres de aquellos que resistieron durante trescientos años la invasión, al genocidio. Aún si no nos quedaran alternativas a la servidumbre, debemos ser conscientes de ello.
Debemos recuperar los conocimientos que quedan, nos dice con entusiasmo, rescatar el arte, el folclore, la tradición con su sentido profundo de sabiduría… la gauchada… el mate, que genera un ámbito de conocimiento, de amistad, de reunión, donde no se puede macanear porque estamos respirando el mismo aliento de nuestros antepasados, el mate que trasciende las fronteras ficticias creadas por la oligarquía, pero también las fronteras del tiempo.

A partir de aquí la reunión se abre al aporte de anécdotas de los participantes, se sirven algunas delicias caseras y de las otras y el diálogo transcurre por diversos temas que obviaremos por razones de espacio.

Finalizamos con guitarreada incluida cerca de las tres de la mañana.