Aquí podemos escuchar a Quique Pesoa, con su tradicional calidad radial, leer una nota de oyente que vale la pena escuchar
http://www.goear.com/listen/d2098b6/inundaciones-quique-pessoa
Grupo de reflexión y acción educativa con interés en temas ambientales de la ciudad de Larroque. Contacto: mingache_larroque@yahoo.com.ar
jueves, 24 de julio de 2014
miércoles, 16 de julio de 2014
Pensando en Larroque 11. El debate
El pasado viernes 4 de julio nos volvimos a encontrar bajo esta consigna de pensar en Larroque. En esa ocasión no nos convocó un disertante en particular, sino una temática que nos ocupa desde las primeras reuniones del nuestro grupo. El Agua.
Luego de una lectura que rescató un anterior artículo de Mingaché, algunas
reflexiones y el video que ya publicáramos en la entrada anterior, se produjo
un muy interesante intercambio de ideas que abordaron el tema con la amplitud
que era de esperar.
Somos conscientes de que el agua potable que provee la Cooperativa
local está entre las de mejor calidad y tiene un costo de distribución
razonable, en especial si se lo compara con el agua embotellada, sin embargo el
agua embotellada, tanto la de empresas multinacionales a las que se refiere el
video, como la de emprendimientos zonales, tienen una importante comercialización
en nuestra ciudad. Aquí surge automáticamente la pregunta de por qué ocurre
esto y las hipótesis que se exponen son diversas:
- La publicidad, que nos lleva a confiar más en determinadas marcas
aunque no exista ningún motivo para hacerlo.
- Algunas ideas personales sobre el gusto a cloro que suele sentirse en
el agua potable.
- La moda, el esnobismo.
- La moderna costumbre de disponer un servicio de agua al cliente en
cualquier local, oficina o sala de espera.
Pero en general se coincide en que la demanda manufacturada a la que se
refiere el video tiene un gran poder de convencimiento sobre las personas, que
hemos asumido sin protestar el rol de consumidores.
También se hace la distinción entre el agua potable de Larroque,
proveniente de napas profundas aún limpias, y la de otros pueblos que la
obtienen de un río y deben realizar por ello un costoso proceso de potabilización
que difícilmente logre extraer todos los tóxicos de la agricultura industrial y
los efluentes de las ciudades que se encuentran aguas arriba en la cuenca. Sabemos
que las napas más superficiales están contaminadas y nos preguntamos ¿por
cuánto tiempo estaremos a salvo de que se contaminen las más profundas?. A esto
debemos agregar la noticia de que los modernos métodos de agricultura
extractivista están en vías de dar otro paso hacia la depredación con el uso de
riego artificial masivo, que al igual, o peor aún, que las extensas plantaciones
artificiales de especies exóticas como los eucaliptus, absorben y desecan las
napas superiores.
Los diques que secan los esteros en los humedales; la tala
indiscriminada del bosque nativo para eliminar las especies arbóreas autóctonas
que sostienen el equilibrio del ecosistema, filtran las aguas y protegen el
suelo de la erosión; la destrucción de los sistemas naturales, que modifica los
regímenes pluviales; los basurales o depósitos de residuos tecnológicos no
degradables; la proliferación en nuestra provincia de pozos de aguas termales,
en muchos casos saladas y su consiguiente volcado en los arroyos; la
edificación en terrenos inundables y en las cercanías a zonas industriales
donde son más baratos; el entubado de arroyos y desvío de cuencas naturales de
escorrentía; el derroche de agua potable en sistemas de riego y lavado, son temas
que fueron surgiendo del diálogo porque se conectan con el agua y con nosotros
mismos, temas que necesitan ser estudiados para evitar que este afán
progresista de lucro incesante de la modernidad nos deje sin la posibilidad de
acceder libremente a fuentes de agua limpia.
Una atención especial le dedicamos al fracking. Sabemos de los
tremendos daños ambientales que este método de extracción de petróleo produjo y
produce en los lugares donde se aplica; también que el mercado energético está
haciendo todo lo posible para utilizarlo en nuestra zona, cooptando la voluntad
de nuestros dirigentes e intentando convencernos de sus ventajas; vemos entonces
necesario informarnos convenientemente para fundamentar nuestra oposición a su aplicación
en la provincia de entre Ríos.
Se debate también la idea de generar algunas acciones concretas en pro
de generar conciencia de la necesidad de defender la salud del agua de nuestros
arroyos, napas freáticas y canillas. Se estudia la posibilidad de reflotar una
abandonada idea del grupo sobre realizar una campaña intensiva en la que
participen diferentes actores sociales, que tenga plena llegada a los medios de
comunicación masivos, idea que se seguirá estudiando en próximos encuentros, en
los que seguramente nos volveremos a encontrar.
domingo, 6 de julio de 2014
Pensando en Larroque 11: El Agua
En este nuevo encuentro nos convocamos detrás de un tema que nos parece de fundamental importancia:
El Agua.
Comenzamos con la lectura de unas reflexiones propias para luego debatir sobre el video de Annie Leonard "El agua embotellada" que se puede ver aquí : www.youtube.com/watch?v=dvvFaSRHlN4
Próximamente expondremos las reflexiones y conclusiones de este encuentro.
El Agua.
Comenzamos con la lectura de unas reflexiones propias para luego debatir sobre el video de Annie Leonard "El agua embotellada" que se puede ver aquí : www.youtube.com/watch?v=dvvFaSRHlN4
Próximamente expondremos las reflexiones y conclusiones de este encuentro.
"Son
muy conocidos, difundidos y meditados los textos bíblicos que hablan del pan.
En el Éxodo se relata como Dios le dio de comer el maná a su pueblo en el
desierto. En el Nuevo Testamento son varios los relatos de la Multiplicación de
los panes realizada por Jesucristo. Sin embargo en ambos casos se comenta menos,
el tema del agua. El pueblo hebreo en el desierto también tuvo sed y fue
saciado con el agua de una fuente que apareció cuando Moisés golpeó la piedra
con su vara. En el Evangelio, Juan bautiza en el agua del Río Jordán, inclusive
al mismo Cristo y este Jesús tiene un interesante diálogo con una Samaritana
sobre el agua viva y una vez en la cruz, de sus heridas brotó agua, un
acontecimiento que se convertirá para la Iglesia Católica como signo del
bautismo.
Todos
los pueblos de todas las épocas y culturas se formaron alrededor del agua. Para
los pueblos nómades que seguían a las manadas, esto era sencillo ya que las
mismas manadas buscaban el agua. Cuando se hicieron sedentarios, la fertilidad
del suelo fue secundaria, primero debía haber una fuente de agua. Es más la
tierra podía volverse fértil regándola y se hacía desierto por la falta de
agua.
Las
ciudades y las civilizaciones más antiguas se formaron alrededor del agua, del mar
o de los grandes ríos. Todos hemos leído y hasta estudiado a los Egipcios en el
Nilo, a Babilonia en el Éufrates, a los pueblos grecorromanos alrededor del mar
Mediterráneo, y asociamos las modernas ciudades a sus ríos, Londres y el Támesis,
París y el Sena, Nueva York y el Hudson, Buenos Aires o Montevideo y el Rio de
la Plata, o ciudades cuyos nombres derivan del río sobre el que se asientan:
Paraná, Gualeguay, Gualeguaychú, Uruguay y tantas otras.
Es
posible ayunar varios días, sin alimentos, pero es imposible pasar un día sin
agua.
El
Agua que lava y purifica, el agua que refresca y calma, el agua que apaga la
sed y vivifica, el agua que horada la piedra y suaviza la superficie, el agua
que transforma el paisaje y reúne a los pueblos, el agua donde se originó y se
sigue originando la vida, el agua que está afuera y está adentro nuestro, que
corre por nuestras venas y llena nuestras células. El agua: tan abundante y tan
escasa, tan popular y tan cara.
Hace
un tiempo atrás leía un reportaje que le hicieran a Moussa Ag Assarid con
motivo de la edición de su libro y allí él decía algunas frases muy
interesantes por lo sentidas y vividas, frases que a las que ya nos hemos
referido en otra oportunidad. Cuando le preguntan por las diferencias entre
este mundo (París) y aquel, el suyo (Mali, en el desierto del Sahara) él
responde:
“Allí,
cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una
enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie
sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!... (aquí) Vi correr a la gente
por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de
arena! Me asusté, claro…
Después,
en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí
ganas de llorar.
¡Todos
los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de
adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…”
Muy
probablemente muchos de quienes nos escuchan hayan experimentado alguna vez esa
sensación indescriptible de sentarse una tarde, a la caída del sol, a la orilla
de un río, de una laguna, del mar, y ver el agua en extensión y pensar que por
un momento como ese, todo en la vida tiene sentido, el amor y el dolor, el
trabajo y el descanso, la soledad y la amistad, la lucha y las pasiones, la
música y el silencio, todo se resume en ese momento de paz frente el agua.
¿Porqué
entonces parece habernos dejado de importar?. Y la derrochamos, y la ensuciamos
¿Será que perdimos la noción de su origen?. ¿que desconocemos la historia anterior
a la canilla?."lunes, 23 de junio de 2014
Pensando en Larroque 10
Ameno en su formalidad, interesante a pesar de su estructuración,
apasionante por su cotidianeidad, diverso aún en su monotemática. Así
intentamos definir, si esto fuera posible, el muy buen encuentro “Pensando en Larroque” que
realizáramos el pasado jueves 29 de mayo, con la participación de un buen
número de amigos y del Dr. Ricardo Chaia como invitado especial.
El actual Titular del Juzgado de Paz de Larroque comenzó con una
interesante puesta en situación, ubicando a los Juzgados de Paz en el ámbito de
la justicia entrerriana, extendiéndose en su historia, problemática y
competencias. Esto le dio oportunidad de comentar y resaltar la importancia del
sistema republicano, con su división de poderes, establecido por nuestras
constituciones, Nacional y Provincial.
Sin embargo subrayó que, debido a la particular competencia de su
Juzgado en cuestiones vecinales, se hace necesario trabajar en conjunto y
comprensión con otros organismos como la policía, el hospital, el ANAF (Área
Niñez, Adolescencia y Familia), el Ejecutivo Municipal, y aquellos que puedan
actuar con solvencia y celeridad cuando se lo requiere. El Juzgado de Paz tiene
autonomía funcional pero no económica y no cuenta con equipos de trabajo o de seguimiento de los
casos que se denuncian.
En cuanto a su modalidad de trabajo, Chaia nos cuenta que intenta
siempre un contacto cercano con la gente, estar disponible pero sin abandonar
ni confundir su lugar de Juez de Paz. Que muchas veces, debido al conocimiento
de la realidad de las personas que solicitan la intervención de su Juzgado,
como ocurre en todo pueblo chico, prefiere una función mediadora, más que la
generación de un expediente legal o un trámite frío y distante.
Sobre las problemáticas que le toca abordar, comentó que los casos de violencia familiar son más
comunes de lo que suele pensarse, también los de violencia de género. Son
siempre situaciones complejas, de difícil abordaje y más difícil solución,
porque existen dependencias afectivas o económicas entre los involucrados, que
suelen sostenerse en el tiempo aún cuando se
determine la separación.
Los cambios de modalidades en los comportamientos sociales son notables
en los últimos años, nos dice. Hay una generación que viene de ser hijos de
padres autoritarios y ahora deviene en padres de hijos anárquicos; hombres y
mujeres que en su momento no tuvieron explicaciones de sus padres y ahora se les dificulta explicar algunas cosas a sus hijos. Esto genera inseguridades, renuncias,
abandono de responsabilidades, ya que se sienten superados por la situación. No
debe olvidarse que, aunque deben ejercerla con racionalidad, los padres tienen
la autoridad en el hogar.
En este sentido, llaman la atención las separaciones de parejas
jóvenes, de poco más de 20 años, con hijos, comenta Chaia. La dificultad para
acceder a una vivienda por cuenta propia es un tema importante, en muchos casos
las parejas se constituyen para lograr el ingreso a un plan de vivienda y una
vez obtenida la misma se separan.
Otro caso abordado ya en un momento de intercambio de ideas, es el del
abandono escolar, que con la nueva escuela obligatoria no debería producirse;
sin embargo se ve como muy difícil, en determinadas realidades sociales, que la
oferta educativa de la escuela sea más movilizadora que un trabajo, que aún
siendo precario y mal remunerado, les permite a muchos jóvenes adolescentes
llegar al fin de semana con bastante más dinero que el que los padres les dan
habitualmente a sus hijos para salir a divertirse. También se analiza que la
escuela a pesar de todos los esfuerzos realizados aún no logra proponer una
oferta que contenga la enorme diversidad de situaciones que presentan las
familias y en especial los adolescentes actuales.
Ya hacia el final de la reunión se produce un intercambio de ideas y
anécdotas personales que abordaron otros temas de interés como el consumo de
alcohol y drogas, que no se llegan a profundizar por lo avanzado de la hora.
En síntesis: amena, interesante exposición de nuestro Juez de Paz,
diversa la temática que hizo escaso el tiempo, muy bueno el intercambio y la
posibilidad de debate que se da siempre en estas reuniones. Nuestro agradecimiento
a todos los participantes, en especial al Dr. Ricardo Chaia.
Seguiremos en el próximo encuentro con un tema de mucho interés y preocupación
para Mingaché como es el del agua.
martes, 13 de mayo de 2014
Salir Adelante
de vez en cuando prendo la radio ya con la convicción de que me sentiré
enfermo de contramanitis.
-"nosotros también merecemos salir adelante"- dice un compañero de un barrio marginal de Gualeguaychú: está reclamando agua, cloacas, viviendas, etc...
me hace click la croqueta de que se está refiriendo a un modo de estar situados en la vida que aceptamos como natural: venimos de atrás, vamos adelante y toda demora es una frustración. todos queremos salir adelante.
-"nosotros también merecemos salir adelante"- dice un compañero de un barrio marginal de Gualeguaychú: está reclamando agua, cloacas, viviendas, etc...
me hace click la croqueta de que se está refiriendo a un modo de estar situados en la vida que aceptamos como natural: venimos de atrás, vamos adelante y toda demora es una frustración. todos queremos salir adelante.
me se da por pensar cuál será el atrás de esos habitantes:
probablemente un jubilado que dejó la vida en las cámaras del frigorífico, un
pensionado que no llegó a tener aportes, un quintero que vendió hace mucho su
chacra, un puestero que vino a la ciudad para poder educar a sus hijos... casi
todos ellos recuerdan con tristeza algún abuelo de alpargatas buscando huevos
en el gallinero del fondo, cerca del excusado y una abuela chancleteando el
suelo regado bajo el parral. chamamé, valsesitos y tango. puchero casi todos
los días. retama en el piso y malvones en lata. mate dulce y cigarro de hoja.
el arroyo y el barro.
me se da por pensar cuál será el adelante de sus hijos: un barrio como el de tres cuadras más allá: con pavimento y vereda y ciber y zapatillas de marca. y música pop que me permita escapar a la cumbiamba y el guiso para llegar a las hamburgueseadas con amigos.
me se da por pensar cuál será el adelante de sus hijos: un barrio como el de tres cuadras más allá: con pavimento y vereda y ciber y zapatillas de marca. y música pop que me permita escapar a la cumbiamba y el guiso para llegar a las hamburgueseadas con amigos.
geranios, petunias y pensamientos. phillips morris y porrito.
ñandubaysal, mar del plata.
y más adelante el centro, ya con garage y auto para lavar el sábado de tarde y rock y tecno y la posibilidad del desnuque en la disco. la facultad, en el más más adelante de buenos aires, ya no sólo bronce en la puerta sino azaleas y ficus entre ladrillos a la vista, platos exóticos aprendidos en la tele de cocineros chinos. gimnasio y fen shui. de la buena y esteroides. veranear en el este. el machu pichu.
y el máximo adelante: el celular última generación para ver a la nena casi todos los días, cómo le va de bien a20.000 km , súper reconocida por esa marca líder
en cientocuatro países. podes bajarte el videìto si entrás a
salìadelantepuntocom.
todos queremos salir adelante. todos merecemos salir adelante. los sojeros y cristina, la carriò y los milicos, la izquierda y los fachos junto a la chica Almodóvar buscamos la salida adelante de este gris laberinto sin permitir/ que nos coman el coco/ esas tontas movidas/ de croatas y servios.
que endudan el futuro lineal y luminoso del progreso.
esas tontas movidas que hablan de la naturaleza como si no fuera un obstáculo, una traba, una limitación para salir adelante.
esas tontas movidas que prefieren ir lento porque piensan que se va a acabar el petróleo, o el agua, como si la ciencia no le fuera a encontrar respuesta como le está encontrando al 10% del cáncer que produce.
que nos hablan de volver a la tierra, ahora que monsanto, cargill, singenta y sin gente producen el ciento diez por ciento del hambre que provocan.
simplemente soy cagòn que tiene pánico a ese adelante que todos desean. que busca, de este gris laberinto una salida hacia el costado, sin comprar ni vender.
y no quiero más viviendas sino cobijo y no más socios en la sociedad sino comunidad.
atrás, en el fondo de mi casa, voy armando, lento y suave una especie de verde laberinto donde resilvestrar maíces y gallinas hacia una tonta movida de resilvestrar mi ¿nuestra? especie humana hacia el costado.
y, aunque va contra el sentido común, en este retorno a la semilla, voy pudiendo. sin poder.
--
flaco claret
ixmmm - iniciativa por un mundo más mejor
y más adelante el centro, ya con garage y auto para lavar el sábado de tarde y rock y tecno y la posibilidad del desnuque en la disco. la facultad, en el más más adelante de buenos aires, ya no sólo bronce en la puerta sino azaleas y ficus entre ladrillos a la vista, platos exóticos aprendidos en la tele de cocineros chinos. gimnasio y fen shui. de la buena y esteroides. veranear en el este. el machu pichu.
y el máximo adelante: el celular última generación para ver a la nena casi todos los días, cómo le va de bien a
todos queremos salir adelante. todos merecemos salir adelante. los sojeros y cristina, la carriò y los milicos, la izquierda y los fachos junto a la chica Almodóvar buscamos la salida adelante de este gris laberinto sin permitir/ que nos coman el coco/ esas tontas movidas/ de croatas y servios.
que endudan el futuro lineal y luminoso del progreso.
esas tontas movidas que hablan de la naturaleza como si no fuera un obstáculo, una traba, una limitación para salir adelante.
esas tontas movidas que prefieren ir lento porque piensan que se va a acabar el petróleo, o el agua, como si la ciencia no le fuera a encontrar respuesta como le está encontrando al 10% del cáncer que produce.
que nos hablan de volver a la tierra, ahora que monsanto, cargill, singenta y sin gente producen el ciento diez por ciento del hambre que provocan.
simplemente soy cagòn que tiene pánico a ese adelante que todos desean. que busca, de este gris laberinto una salida hacia el costado, sin comprar ni vender.
y no quiero más viviendas sino cobijo y no más socios en la sociedad sino comunidad.
atrás, en el fondo de mi casa, voy armando, lento y suave una especie de verde laberinto donde resilvestrar maíces y gallinas hacia una tonta movida de resilvestrar mi ¿nuestra? especie humana hacia el costado.
y, aunque va contra el sentido común, en este retorno a la semilla, voy pudiendo. sin poder.
--
flaco claret
ixmmm - iniciativa por un mundo más mejor
De futurizos a manadas de lobos devorándonos el futuro
Una mirada inclemente sobre nosotros, los humanos de hoy
Daniel
Tirso Fiorotto
De la Redacción
de UNO
El autor busca provocar al lector con un paseo por las
consecuencias de la economía extractiva y consumista, y llama a volver la
mirada a otro mundo cercano y vigente, aunque bien ocultado. Y lo hace desde un
puente entre los pensadores Julián Marías y Macedonio Fernández.
El sistema generalizado en la
modernidad sostiene los privilegios transitorios del 1 por ciento de la especie
humana, contra el 99 restante y contra el 100 % de las demás especies. Eso
significa, a mediano plazo, contra todos.
Es un planeticidio. Funda la relación de los seres
humanos entre sí y con el universo entorno de la ganancia, la competición, el
usufructo del trabajo de otros y la explotación de riquezas naturales,
sobredimensionando los alcances de la “razón”, y con predominio de los dueños
del dinero (usureros), únicos habilitados para la propaganda del propio
sistema.
En estos días puede observarse cómo
uno de los bancos más poderosos del planeta tienta a los argentinos para que
los sueldos pasen por su intermediación, con promesas (cuentitas de colores) de
préstamos, y de regalar cuotas por partidos ganados en el mundial de fútbol…
¿Quién puede desembolsar una montaña de dinero en propaganda, hasta el exceso,
y arriesgar eso, sino la banca que domina el mundo y hasta se presenta
simpática, con el uso y abuso de las figuras simpáticas del deporte?
Al hambre y la desnutrición que
afectan a muchos, la modernidad suma el consumismo, un vicio (promovido por el
sistema) basado en la extracción de riquezas con ritmos y métodos que ponen en
riesgo la biodiversidad y en ella la humanidad.
Muchos humanos se creen saludables,
pero están destruyendo intrincadas relaciones que permiten la continuidad de la
vida, y consumiendo riquezas y energías que debieran preservar a sus nietos y
bisnietos y al conjunto del planeta.
El sistema es para el 1 por ciento
y por un tiempito. Su propaganda convence a multitudes que ignoran, aún en las
universidades, los colegios de profesionales, los medios masivos, sus
consecuencias catastróficas.
¿Hay una clase social libre del
vicio del consumismo? ¿Por qué los gobiernos, cuando quieren mover la economía
a través del consumo, determinan un adicional en los sueldos y las
jubilaciones, por ejemplo para fin de año, con la certeza de los resultados?
¿Qué hacemos las familias, en
general, cuando nos llega un plus, sino buscar en las góndolas cosas que hasta
el día anterior no veíamos necesarias?
El
vicio del consumismo cruza las capas y nos interpela. Por eso se impone volver
la mirada al mundo austero y comunitario de los pueblos antiguos del Abya yala
(América).
Cósimo Schmitz
Como en el
cuento de Macedonio Fernández, los humanos hemos sido operados masivamente por
el doctor Desfuturante, con una práctica similar a la que padeció (en “Cirugía
psíquica de extirpación”) el herrero Cósimo Schmitz.
Nos han
extirpado el sentido de futuro. Sentimos pero no prevemos sino unos minutos, a
metro y medio de la silla eléctrica.
Los entrerrianos
estamos encerrados también en esa cárcel. El litoral es occidental y moderno,
es el planeta en frasco chico. Aquí el desmonte, aquí los agrotóxicos, aquí la
pesca desmedida, aquí la erosión del suelo, aquí los arroyos saturados de
residuos tóxicos, aquí el agua puesta en riesgo, aquí la fractura hidráulica al
acecho, aquí las nuevas promesas de represamiento de nuestros ríos, aquí la
petróleo-dependencia para la producción a gran escala y el transporte de
enormes volúmenes a gran distancia, aquí el predominio de las multinacionales,
y aquí la resignación a un sistema perverso.
Todo salta a la vista, pero no
contestamos. ¿Por qué?
Somos Cósimos multiplicados.
Adoptamos un pasado que no es el nuestro pero justifica nuestras debilidades y
tropiezos, y nos hicimos extraer, con los recuerdos, la capacidad de estimar
las consecuencias de nuestros actos.
En ese 99 % restante, que decíamos,
muchos viven deslumbrados en un presente de ilusiones.
Eso equivale a abandonar una
condición esencial del ser humano.
En una visita que realizó hace
algunos lustros a Paraná el filósofo católico Julián Marías, ante nuestras
preguntas más o menos juveniles se extendió sobre el término “futurizo” para
definir al hombre.
Dijo Julián Marías: “Yo he hecho
que se incluya en el diccionario de la Academia una palabra, el adjetivo
futurizo, con dos terminaciones. En el español hay cincuenta o sesenta palabras
que terminan en el sufijo izo, decimos un balcón saledizo, un tejado voladizo;
dice Lorca un costurero grande de raso pajizo; el que lo olvida todo decimos
que es olvidadizo, el que se enamora con demasiada facilidad que es
enamoradizo. Indica tendencia, propensión, inclinación a algo”.
“El hombre no es futuro, es
presente, aquí estamos ustedes y yo, pero estamos pensando en el futuro,
estamos anticipando lo que vamos a hacer luego, mañana, o dentro de 20 años.
Estamos proyectados al futuro. Por tanto, somos irreales. La persona es real e
irreal, insegura… la persona es una realidad extraña que no se parece a ninguna
otra, compuesta de realidad e irrealidad”. “Vive en la imaginación, vive
anticipando, proyectando, ustedes están aquí presentes, pero ustedes están
esperando quizá con impaciencia que yo termine de hablar, su realidad personal
es fundamentalmente imaginativa, irreal porque no existe ni es seguro que
exista”.
“Por eso no se puede decir futuro
–agregó Marías-. El diccionario de la academia por influjo mío ha incluido un
adjetivo con dos terminaciones, futurizo - futuriza. El hombre es presente, es
futurizo, está vuelto al futuro”.
La flor del ilolay
Y bien, seremos futurizos, claro,
como decía Julián Marías, pero desfuturados como imaginó Macedonio Fernández,
que evidentemente no había sido operado.
Con su permiso, vamos a resumir al
desfuturado en una consigna: que el futuro no distraiga nuestro presente.
El mismo Julián Marías tan abierto
al futuro desestimó, en la misma charla (europeo al fin), las voces de alerta
sobre el quebrantamiento de la armonía, la destrucción de la biodiversidad.
Ponderó, sí, el aumento de la
expectativa de vida. Alcanzó a ver algunas buenas noticias para los humanos de
hoy, y no vio que derivaban de malas noticias para sus nietos.
Interesante la definición del
hombre como animal futurizo, y paradójico que surja de un desfuturado.
¿Y cómo es que fuimos desfuturados?
Digamos que en la operación no hay método clásico. El quirófano es el living o
el comedor, donde hemos instalado televisores o cosas parecidas. (No
mencionaremos aquí el aula, para no abrir un frente poderoso). Con esas
herramientas se obstruyen las arterias de la libertad, colocando tapones
llamados propaganda.
La propaganda es así una
concentración alta de colesterol en las arterias de la comunidad, recargadas de
tóxicos como los arroyos.
El que guarda canales más o menos
libres deberá cuidarse por todos los flancos, porque los operadores no
descansan en su tarea: volcarnos la basura.
El que guarda canales más o menos
libres lucirá una carátula con la inscripción viejo amargo, colgada por los
vecinos que acostumbran tirarse con flores del ilolay (las que devuelven la
luz), y danzar enceguecidos sobre sus pétalos. Lo que el siglo XXI llama
fiesta.
Ni muy muy ni tan tan
Hay que decir que el estado de embelesamiento de
Cósimo se debía a la extirpación de la capacidad de prever, pero su mismo
autor (Macedonio) explica que estamos ante un cuento, de modo que si un Cósimo
anda extasiado por el presente eso puede obedecer a que logró trascender los
muros ficticios levantados entre pasado, presente, futuro. O porque se operó de
ilusiones y advierte que, con sólo hacer lo que se debe, por lo demás no habrá
que saltar en demasía ni clavarse un puñal.
De modo que una sonrisa ni muy muy ni tan tan,
una suerte de alfombra voladora sobre las pasiones, sería la manifestación
humana de la armonía inmutable en la que el ser humano puede vivir y conocerse
y amar y compartir y luchar y todo eso a la vez.
Ahora: la fiesta de muchos hoy no parece derivar
de allí, sino de una candidez impuesta por ese Extirpio Temporalis (otro alias
del doctor Desfuturante), que es la modernidad consumista, propagandista, y
para eso en extremo extractivista, mientras nos mantiene inconscientes de los
efectos.
(Antes habíamos mostrado cómo las
multinacionales nos parasitan al modo de la cotesia al marandová: en simbiosis
con un virus que nos paraliza, y decíamos que ese vicio es la ignorancia
promovida por la propaganda y la banalización).
Dicho de otro modo: apenas recuperemos nuestra
capacidad de prever y veamos con claridad el biocidio de hoy, el paisajicidio
(expresión que le escuchamos a Gonzalo Abella); cuando tomemos conciencia de la
sangre que derramarán nuestros nietos, sea por un vaso de agua, un plato de
comida o un sueño, entonces sí podremos decir que hoy celebramos un momento
efímero y lo hacemos con la energía, la comida y la paz del resto del planeta,
y de los hijos de nuestros hijos.
Los agricultores suelen decir que el suelo es un
bien que pedimos prestado a nuestros nietos. Hoy, la verdad es otra: el suelo
es el basural de nuestros derroches, nuestras vanidades, nuestra ignorancia,
nuestro apetito desmedido, y fue asaltado por pocos.
Más que extirparnos el futuro, lo que estamos
haciendo es invadir el mundo de nuestros nietos a sangre y fuego, para
saquearlo, de modo mil veces peor que la invasión del Abya yala hace 500 años. La civilización de estos siglos ya
asaltó los pueblos milenarios del Abya yala, hoy asalta los pueblos del futuro.
En su ahogo, da manotazos. Y casi todo fruto de la “razón”.
En
las grietas
Cada día más controlados, más
vigilados, y bastante resignados y satisfechos (hasta pedimos más cámaras en
las veredas y dejamos que nos registren hasta en el inodoro); más o menos
callados cuando podemos consumir, sea cual fuere el origen de nuestras
comodidades (la soja, por caso), y cuesten lo que cuesten, no advertimos que
esta mentira, como todas, tiene patas cortas.
El ruido, el
entretenimiento banal, nos empujan al aturdimiento. Pero apenas zafemos de esa
enajenación veremos el mundo nuestro, el mundo del hermano con la actitud
recíproca de las manos abiertas (jopói, dice el guaraní), el mundo de la vida y
el trabajo comunitarios, de la integración completa de la humanidad en el
paisaje, de la vida austera, de la no acumulación, del pedir permiso al río, al
árbol, a la tierra, de la armonía no negociable (sumak kawsay); el mundo muy
distante de la soberbia que permite, en el colmo, el toqueteo de la condición
genética de las semillas, y su patentamiento.
Salidos
de la enajenación nos abriremos a ese mundo en donde conversar con el sauce y
con la tararira, como el gurí pescador, donde el caballo cuenta su nostalgia
sin hablar como lo sabe Vicente Cúneo y lo sabía antes Joaquín Lencina
(Ansina); donde sabemos que lo que está abajo subirá, lo que está arriba bajará
como en los suelos vertisoles, gredosos. Un mundo que la modernidad oculta,
pero aflora en las grietas.
domingo, 11 de mayo de 2014
Pensando el Larroque 9
El 24 de abril realizamos el 9no encuentro “Pensando en Larroque”, el primero de este año, volvimos a reunirnos en esta ocasión con la amable participación del Dr. Diego Ortolano. La propuesta, como siempre, fue intercambiar algunas ideas en los temas de su área, la salud en nuestro pueblo.
Nos acompañó, como ya es
costumbre, un importante y variado grupo de amigos y copoblanos interesados en debatir conceptos
que puedan ayudarnos a desarrollar propuestas para hacer de Larroque nuestro
lugar, nuestra “Tierra sin mal”, un espacio del “vivir bien” del “sumak kawsay”
de la cosmovisión ancestral del Abya Yala.
El Dr. Ortolano comienza
desarrollando una idea que considera determinante en el análisis de la salud en
Larroque y a la que volverá repetidas veces para explicarla desde distintos
ángulos. Entiende que los larroquenses (o larroqueños como prefieren decir algunos)
tenemos una visión tremendista de la situación sanitaria, que somos propensos a
sobredimensionar los hechos, quizás porque al ser un pueblo chico en el que
todos nos conocemos, el enfermo no es un número más como en otros lados, sino
un amigo o un pariente, y entonces el impacto es necesariamente mayor. La gente
se pregunta por qué en Larroque pasa esto o aquello cuando en realidad pasa lo
mismo que en todos lados; se ven con asombro, con incredulidad casos que son
comunes a muchas regiones del país. Sin embargo, por otro lado, la gente
permanece inactiva frente a los mismos problemas que desproporciona. Cuando uno
va a la práctica, la gente en general no reacciona positivamente. Cuánto cuesta
por ejemplo que una mujer se realice un estudio ginecológico, la misma mujer que
opina luego que en Larroque hay muchos casos de cáncer.
Hay como un miedo
desmedido, nos dice, hacia casos médicos que pasan aquí como en todos lados.
Sugirió que los médicos
deberían no sólo atender a los enfermos sino generar conciencia de la necesidad
e importancia dela prevención; si esto no sucede es porque algo se está
haciendo mal.
Opina que la prensa
ayuda a horrorizar en lugar de actuar en positivo y en prevención, aparecen
“opinólogos” deformadores de opinión, que hablan sin saber, sin conocer el tema
y generando una especie de sicosis, en
lugar de consultar a quienes tienen mejor información y pueden aportar datos
ciertos evitando atemorizar sobre casos que ya de por sí son serios. Nos dice
que las estadísticas muestran por ejemplo que en Larroque los índices de cáncer
son iguales a los del resto del país, inclusive por debajo de la media, que
estos índices están bien actualizados en el Registro Nacional de Tumores y en
los Nodos regionales de centralización de la información. Que se han hecho
encuestas poco profesionales que generan datos falsos y provocan que muchas personas
se depriman o se angustien pero siguen sin actuar preventivamente. Insiste en
que necesitamos aprender a prevenir en lugar de aterrarnos.
Eso hace también que no
se hable de otros casos que tienen menos prensa pero pueden ser más prevalentes
estadísticamente como los accidentes de tránsito por ejemplo que, aunque tienen
estadísticas subdimensionadas porque no hay seguimiento de las secuelas
posteriores, igual son la principal causa de muerte en el país de personas
menores de 40 años.
Un comentario especial dedica
el Dr. Ortolano a las afecciones cardiovasculares, por las cuales, dice, la
gente se preocupa muy poco (aunque en el último tiempo algo más) pero que son
mucho más importantes que el cáncer.
No se trata de que le
restemos importancia a algunas enfermedades como el cáncer, sino de que podamos
ver que hay otras que nos afectan más y descuidamos; de evitar las sicosis y
tomar actitudes más positivas hacia la prevención.
Lo mismo puede pasar con
las adicciones, comenta Ortolano, solemos alarmarnos por las drogas ilegales,
como la marihuana o la cocaína y no por las legales como los psicotrópicos,
pero muchas veces, las drogas prescriptas legalmente son tan malas como las
ilegales, y el negocio farmacéutico es tan rentable como el tráfico de
estupefacientes.
Consultado sobre
desnutrición infantil comenta que a pesar de que en su consultorio no hace
mucha pediatría, puede observar que en Larroque las necesidades alimentarias
básica están bien cubiertas, que hay una tendencia hacia la comida rápida que
puede no ser muy sana y que lo que sí ha podido observar son casos de violencia
intrafamiliar que son preocupantes. Si me preguntan “qué ves en Larroque”, nos
dice, veo mucha preocupación por unas enfermedades, poca actitud preventiva y
falta de conocimiento de otras que tienen menos prensa.
En un interesante
intercambio de opiniones, se fueron analizando distintos aspectos de la salud,
la medicina y la sociedad, de los que destacaremos sólo algunos por una cuestión
de extensión.
Algunos se oponen a una visión positivista o
demasiado cientificista de determinados sectores, según la cual, sólo los
estudiosos de un tema, los profesionales, pueden opinar acertadamente en
cuestiones de su área de conocimiento, negándoles así a las demás personas su
capacidad para sostener ideas diferentes pero igualmente respetables.
Hubo quienes sostuvieron
que más allá de la asistencia médica y la prevención se deben buscar las formas
para logar una vida más sana, con mejores alimentos, con un ambiente menos
agresivo, con relaciones más armónicas, con menores niveles de estrés, etc.
Otras opiniones giraron
sobre el hecho de que el tremendismo en el análisis de los hechos y la apatía
para una acción positiva a la que hizo referencia Ortolano, podía verse en
otros aspectos de la vida cotidiana: solemos protestar con horror por algunos
casos de corrupción, o de violencia, o de pobreza, pero luego a la hora de
actuar no hacemos nada positivo al respecto.
Un nuevo intercambio se
produce en torno a la falta de registros sobre la influencia de los factores
ambientales en el desarrollo de nuevas enfermedades; hay una tendencia de algunos
sectores empresariales a ocultar información, ningunear las opiniones en
contrario, falsear información, realizar campañas de promoción engañosas,
desviando los centros de interés de la población, priorizando lo monetario y
mercantil por encima de lo sanitario. También una falta de controles
gubernamentales al respecto o una llana aquiescencia de las autoridades para
con actividades contaminantes que son rentables o permiten gran recaudación
impositiva. Se sostiene con demasiada liviandad y hasta con arrogancia desde
ámbitos de liderazgo ideológico que no existen pruebas científicas suficientes,
invirtiendo la carga de la prueba, al sostener que no se ha probado un efecto
dañino de un nuevo tóxico cuando en realidad lo que se debe probar es su
inocuidad que por supuesto no se probó y desconociendo los efectos de
disrupción hormonal que están plenamente documentados.
Otro tema que da lugar a
comentarios es el retroceso del sistema de salud en Larroque, donde en otras
épocas hubo internación, atención de cesáreas e inclusive cirugías más
complejas y que ahora, ante cualquier complicación inmediatamente se deriva al
paciente hacia centros asistenciales de ciudades vecinas. Varios de los
presentes acuerdan con el Dr. Diego Ortolano en que con las comunicaciones y el
avance de los sistemas de estudios médicos y tratamientos especializados,
estando como está Larroque a 25 minutos de ciudades como Gualeguaychú y
Gualeguay, no tiene sentido sostener una estructura médica de avanzada que la
mayor parte del tiempo permanecerá ociosa u operar en situación precaria, sin terapia
intensiva.
Continuamos por varios
temas más, como el parto, la salud mental, hipertensión, diabetes, obesidad,
automedicación, etc. que extendieron la conversación por casi dos horas.
Nuestro agradecimiento
al invitado especial Dr. Diego Ortolano, a los amigos y diletantes habituales y
a quienes se van sumando a esta propuesta de “Pensando en Larroque”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
webb.jpg)

