miércoles, 12 de marzo de 2014

Algunas corroboraciones tristes de una historia en espiral


*Por Jorge Rulli y Maximiliano Mendoza
Grupo de Reflexión Rural (GRR)

En el año 2002 escribíamos como Grupo de Reflexión Rural y en diálogo con nuestro compañero Ignacio Lewkowicz, lo siguiente: “La soja, el sistema de la soja, no es el de la oligarquía tradicional. La lucha contra el sistema de la soja es una forma local del conflicto antiglobal; pues la hegemonía absoluta de la soja es una forma local específica del crecimiento global. Lo que importa es que los núcleos de poder neoliberal varían del sistema oligárquico tradicional al sistema que se construye en torno de la soja. La nueva división global del trabajo nos convierte de “granero del mundo” en “forrajeros del mundo”.

Por otra parte, añadíamos: “… Desde el punto de vista de la oligarquía tradicional, se ve que, pese a toda la inteligencia o astucia puesta en juego, ese sistema oligárquico ya no es funcional al sistema global. Por supuesto que los mismos apellidos aparecerán ahora en los consorcios de las empresas; pero los modos de ejercicio del poder, los modos de ejercicio de la dominación, los núcleos a partir de los cuales se fijan, varían. Así, por más que se trate del mismo conjunto de individuos, no es la misma la lógica social que se despliega para afirmar su dominio.”

Casi todo lo que por entonces afirmábamos, podríamos reafirmarlo hoy, doce años después, con la certeza de que sus contenidos mantienen plena vigencia y que fueron anticipatorios. Los años transcurridos, lamentablemente, nos han dado suficiente razón, y además han puesto en evidencia las peligrosas derivas de pensamiento y acciones políticas de todos aquellos que, desde miradas sesgadas y ancladas en los años setenta, se negaron considerar las nuevas ecuaciones de la globalización, la nueva configuración del poder en nuestro país, así como se negaron a la necesidad de reflexionar sobre sus anteriores experiencias y, sobre todo, se negaron rotundamente a las propuestas de abrir debates políticos que permitieran cerrar los enormes fracasos que arrastraban consigo para no volver a repetirlos (algo que en cierta medida ha ocurrido a lo largo de todos estos años).

Una Nomenklatura[1] al estilo argentino
A principios de la década pasada empezó a hacerse notoria la emergencia de una nueva clase dominante, producto de la profundización de un nuevo esquema productivo primario-exportador, impulsado por el Estado, el capital transnacional y sus socios locales, y caracterizado por su profunda dependencia de los mercados globales. Una nueva oligarquía vinculada a un modelo de país proveedor de materias primas que, además de la sojización del territorio, se complementa con la megaminería, el fracking, el monocultivo de árboles y otros proyectos extractivos hegemonizados por importantes corporaciones transnacionales.

Esta nueva oligarquía instaló su protagonismo de manera sigilosa. Una oligarquía distante de la otrora “oligarquía vacuna” que se impusiera al país en las postrimerías del siglo XIX, a instancias del entonces presidente Julio Argentino Roca. Este sector, que tenía en la Sociedad Rural Argentina (SRA) su representación más genuina, conduciría -con breves interregnos- los destinos de la Argentina durante buena parte del siglo XX.

Pero la irrupción histórica de esta nueva oligarquía no-terrateniente (es decir, una oligarquía que no basa su poderío económico en la propiedad sino en el uso de la tierra) configura un hecho decisivo que pocos se han atrevido a analizar. La ligazón que establece el modelo sojero entre el capital financiero y la investigación científico-técnica, transformó profundamente el esquema de producción agraria y redefinió las relaciones de poder. Basta con recordar algunas de las definiciones de uno de los mayores exponentes de este nuevo sector, Gustavo Grobocopatel[2]: “Soy agricultor y no tengo tierras, tampoco tengo tractores ni cosechadoras. Y esta es la mayor innovación del país. En Argentina, a diferencia del mundo, hoy no tenés que ser hijo de un chacarero o un estanciero para ser agricultor. Tenés una buena idea y tenés plata, vas, alquilás un campo, y sos agricultor. Este es un proceso extraordinario y democrático del acceso a la tierra, donde la propiedad de la tierra no importa; lo que importa es la propiedad del conocimiento”.

Es evidente que esta nueva oligarquía no pertenece al universo de las llamadas “familias patricias”. Su genealogía entronca con la inmigración europea (y otras corrientes inmigratorias) de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, en su mayoría caracterizadas por un humilde origen social. Hoy, muchos de sus descendientes lograron sus fortunas a partir de una relación prebendaria con el Estado, otros tuvieron importantes relaciones con el aparato financiero del Partido Comunista de la Argentina, y otros han aprovechado sus relaciones político-económicas con países como los Estados Unidos, el Estado de Israel y con influyentes organismos como el Consejo de las Américas, el Congreso Judío Mundial, el Club Bilderberg, y otros.

Aceptar esta realidad, implica un cambio de conciencia y una comprensión de los nuevos desafíos que nos plantea la globalización. Se trata, en definitiva, de saber reconocer no tanto el enemigo al que debemos enfrentar, sino de reconocer el problema que tenemos por delante y que debemos resolver, para sí luego identificar a sus responsables. Lamentablemente, el kirchnerismo y sus acólitos de izquierda, junto a buena parte de los activistas e intelectuales provenientes del llamado peronismo revolucionario de los años setenta, no sólo se negaron a reconocer a esta nueva clase dominante como oligarquía sino que, por el contrario, se apoyaron en ella, respaldaron muchas de sus demandas, hicieron propia buena parte de sus discursos modernizantes -sobre todo en lo concerniente al valor de las tecnologías de punta y el poder del conocimiento- y montaron sobre estas bases materiales una narrativa épica rayana en lo grotesco.
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Tal como en un management político, la dirigencia política progresista gobierna a nombre e interés de sus verdaderos amos, como virtuales gerentes de una empresa llamada Argentina. Pero dada la necesidad de ocultar este tipo de servilismo globalizado, se recurre desesperadamente a los simulacros, las puestas en escena necesarias para llevar adelante los proyectos del capitalismo global en nombre de la revolución social. Esos simulacros grotescos exhiben hoy a un gobierno supuestamente peronista -o que supera al antiguo peronismo por  izquierda, tal como afirman algunos de sus presuntos filósofos-, que impulsa una devaluación solicitada por quienes detentan el control del capital financiero y el comercio exterior en nombre de la “soberanía”, y que además cuenta con un ministro de Economía “marxista” que aplica un ajuste económico ortodoxo celebrado por todo el establishment.
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Cuando en la Argentina se “descubre” la existencia de Eduardo Elsztain
Los rasgos más groseros o patéticos de estos dobles discursos, entreverados de ignorancia y de apuestas por la modernidad y el crecimiento, ocurrieron en el 2008, cuando durante la llamada “crisis del campo” Néstor Kirchner convocaba a luchar contra la oligarquía representada por la Mesa de Enlace[5] desde las oficinas que a esos efectos le prestaba el mismísimo Eduardo Elsztain, en el exclusivo barrio de Puerto Madero.

Elsztain, probablemente sea la mayor fortuna de la Argentina: es propietario de IRSA Inversiones y Representaciones S.A., la corporación inmobiliaria más grande del país; también es propietario de CRESUD, compañía agropecuaria que maneja más de un millón de hectáreas en el Cono Sur;  y controla el Banco Hipotecario, adquirido durante el menemato gracias a los fondos facilitados por el multimillonario George Soros[6].
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Eduardo Elsztain fue durante casi diez años el dueño invisibilizado del país, contando además con la protección política de organismos como la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y el Centro Simon Wiesenthal, instituciones que ante el menor esbozo de una crítica a su poderío económico, asumen de inmediato que se está en presencia de un acto de “antisemitismo”, y procede a denunciarlo públicamente. Recién en el año 2012, y a raíz de la cesión de tierras públicas en favor de IRSA para facilitar sus “emprendimientos inmobiliarios” y la construcción ilegal de un nuevo shopping en el barrio de Palermo (“Distrito Arcos”)[8], se generó una cierta resistencia ciudadana que puso por vez primera el nombre del personaje en el espacio público. ...

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Cuando descubrimos que el imperio en ascenso cuenta con sus propias  legiones de cipayos

Volvamos ahora a ese país dependiente, primarizado, centrado en la producción de transgénicos, y recordemos que estos nuevos procesos extractivos de agriculturización industrial destinados a sostener la exportación masiva de commodities tienen su origen en dos situaciones configuradas por la globalización: por una parte, la enorme deuda externa que nos dejaron como legado las dictaduras militares en los años setenta y sus requerimientos crecientes de divisas; y por otra, la emergencia a fines de los años ’90 del coloso chino y su insaciable necesidad de materias primas para poder establecerse como fábrica del mundo. Es decir; no podríamos comprender la reprimarización de nuestras economías a escala latinoamericana si no tuviésemos en cuenta el decisivo rol neocolonizador de la potencia asiática y de las hegemónicas relaciones que estableció en el continente.

El estímulo al mercado interno no apunta a la Justicia Social, sino enriquecer a la nueva oligarquía y profundizar la dependencia global
Algunos exponentes velados del oficialismo, aún reconociendo el tremendo peso colonizador del modelo extractivo -y en particular de la agroexportación- rescatan la intención progresista de estimular, mediante planes sociales y subsidios, un aparente mercado interno que remedaría en cierta medida a los antiguos Estados de Bienestar propios de la última posguerra. Pretenden hacernos olvidar que el modelo que ahora denominan “nacional y popular” se instalaba en los años noventa combinando la industrialización de alimentos junto a la agricultura química y la biotecnología. Pretenden hacernos olvidar que el modelo de los Agronegocios incluía la constitución de cadenas agroalimentarias y las integraciones verticales de empresas, tanto en la producción industrial de animales como así también en el creciente supermercadismo.

El asistencialismo bancarizado y la estimulación al consumo que estimuló el progresismo a lo largo de la llamada “Década Ganada”, ha sido un componente indispensable dentro de los marcos de un mismo modelo: la sojización, el despoblamiento del campo y la concentración compulsiva de población en los inmensos conurbanos de  pobreza, donde quedan reducidos a clientela obligada del asistencialismo y del consumo de comida chatarra.

Tampoco se debe ignorar la importancia del coloso chino y su objetivo de constituirse como la fábrica del mundo. Desde esa perspectiva se explica su creciente demanda de materias primas y su imperiosa necesidad de colocar los productos masivos de su industria en localizaciones específicas. Esto implica que la expansión global-imperial de China necesita ir abriendo cada vez más mercados locales, más áreas de consumo masivo para colocar sus productos.  

Por estas razones, rechazamos toda intentona de considerar las relaciones político-económicas de China y los países latinoamericanos desde los enfoques de la llamada Cooperación Sur-Sur (CSS), ya que dichas relaciones son, a todas luces, más bien asimilables a los análisis centro-periferia. Por ello es fundamental comprender China se erigirá como el nuevo centro imperial en la medida que afiance su dominio en los mercados locales, regionales y continentales.

Cuando fuimos globalizados pero no quisimos darnos por enterados
La obstinación por parte de ciertos sectores en desconocer las particularidades de la globalización, sumado al intento infructuoso de comprender estos fenómenos complejos desde miradas sesgadas o fragmentadoras la realidad, condujeron a situaciones paradojales y hasta escandalosas. Tal cosa ocurre cuando, desde posiciones de izquierda y pretendiendo hacer uso del marxismo, algunos pícaros arguyen que la correlación de fuerzas que requeriría el gobierno para darle batalla a las corporaciones actualmente no resulta suficiente. Para justificar este razonamiento, añaden que mientras esperan por ese respaldo popular, es preciso reconocer estas etapas intermedias como partes necesarias de un proceso general.

Asimismo, se recurre frecuentemente al argumento de que no existen otras alternativas de poder o bien, en su defecto, se reconoce la existencia de otras alternativas, pero que son peores y que ante ello es necesario optar por el “mal menor”, convalidando así las decisiones más degradantes tomadas por el gobierno nacional. ...
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Durante diez años reiteramos, en diversos escritos, los enormes riesgos que suponía mantener una economía dependiente en términos casi absolutos de la exportación de soja transgénica, sumado a la debilidad estructural de tener, además, relaciones de intercambio donde un mercado imperialista compra nuestras materias primas a la vez que nos abastece de manufacturas industriales en casi todos los rubros… hasta en el de clavos y tornillos. Ahora pagamos las consecuencias. China se estremece y la Argentina siente que está al punto del colapso. Para colmo, la embriaguez de la fiesta de la soja nos permitió olvidar alegremente, durante diez años, la inmensa deuda externa, cuyos vencimientos ahora nos agobian y es preciso hacer todo lo posible para conseguir divisas.
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Cuando la realidad es como un clavo ardiendo
El modelo agro-minero-exportador asistencializado y legitimado por narrativas de izquierda, ha llegado a un punto crítico desde el punto de vista social, ambiental y hasta económico. Según surge de estudios oficiales, después de la llamada “Década Ganada” se alcanzaron unas 24 millones de hectáreas de cultivos transgénicos, se desmontaron más de dos millones y medio de hectáreas de bosques nativos y se está experimentando un acelerado -y tal vez, irreversible- deterioro de los suelos. A esto se suman las propias dificultades de los productores sojeros, ya que una suba importante de los insumos y la notoria estrechez de sus márgenes de ganancia configuran una situación que difícilmente pueda revertirse en la medida que el precio de los insumos siga incrementándose al tiempo que la cotización de los commodities tienda a estancarse o descender.
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Recuerdos del futuro
Quisiéramos terminar este escrito, haciendo referencia compasiva y solidaria a esos millones de hombres y mujeres que durante este proceso, y bajo patrones de pensamiento cerradamente urbanos y modernizantes, fueron compulsivamente desarraigados de los lugares en los que vivían y obligados a emigrar a las grandes ciudades. Millones de seres desempleados por un modelo de agricultura industrial que desechaba mano de obra y que requería inmensos territorios vacíos de población. Poblaciones que tuvieron que emigrar por motivos ignominiosos como las fumigaciones constantes y la contaminación de sus territorios; acciones que paulatinamente fueron haciendo de sus parajes, lugares prácticamente inhabitables.

La proyección de la nueva oligarquía sobre los países vecinos del Cono Sur y el contrabando de semillas transgénicas a través de las fronteras, los sumó al gran proyecto de la República Unida de la Soja (proyecto que nos proponía hace años la empresa Syngenta[18]). Se añadieron de esa manera, nuevas e innumerables legiones de desocupados y desarraigados latinoamericanos a nuestros conurbanos, hasta convertirlos en las actuales inmensas periferias de pobreza e indigencia.  Por un lado, tenemos  paisajes devastados, territorios desertizados, profundamente deforestados con una monstruosa pérdida de la biodiversidad; y por la otra, poblaciones desoladas, hacinadas en megalópolis, condenadas a vivir entre inundaciones y deshechos tóxicos.  No son impactos colaterales como muchos tecnócratas repiten con evidente ánimo exculpatorio; son, por el contrario, consecuencias perfectamente previsibles de las decisiones tomadas por la dirigencia política en aras de favorecer a las corporaciones transnacionales; consecuencias que, al menos, deberían al menos haber sospechado. Esta es la terrible realidad que nos deja un modelo que está llegando a su consumación, en la que todos quedamos expuestos al colapso.

Debemos, tomar conciencia del camino recorrido y de la necesidad imprescindible de apostar por cambios radicales. La sojización amenaza sencillamente dejarnos sin país y sin suelos aptos para cultivar nuestros alimentos. Pero estas realidades, que para muchos desvelados todavía forman parte del terreno de las abstracciones, son en cambio el infierno de cada día para millones de seres humanos urbanizados de forma compulsiva, una fatal encerrona en la que están cautivos y sin mayores esperanzas. Rehenes de los diversos punteros y grupos sociales (kirchneristas, filokirchneristas, antikirchneristas y de la izquierda funcional), están obligados a la servidumbre de participar en actos políticos y piquetes a cambio de planes sociales o, en el peor de los casos, bolsones de comida. 

Las periferias urbanas son el lugar donde las los aparatos represivos y las mafias se confabulan para establecer negociados basados en la explotación de mano de obra barata, esclava o infantil, como el narcotráfico o la trata de personas....
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Intuimos que en el porvenir se debatirá una tensión entre los hombres y mujeres acorralados que pugnarán por liberarse del aprisionamiento de los aparatos clientelares. Porque a diferencia de otras épocas, el concepto de revolución ya casi nada expresa y, a pesar de nuestros desvelos, no hemos podido insuflarle otros contenidos que modifiquen las generalizadas perspectivas de factura eurocéntrica sobre el poder, la racionalidad y el control. ... 

A los vencidos, al pueblo llano que alguna vez fuera grasita o descamisado, le queda siempre probar el antiguo camino de la Rebelión, camino en el que se trataría de recuperar -como tantas otras veces- la propia y secuestrada humanidad, para ir una vez más detrás de las aspiraciones de justicia y de felicidad en comunidad. Ahora, y como pocas veces antes, es realmente poco lo que tienen para perder. Lo que no sabemos todavía, es si acaso les han dejado las fuerzas suficientes como para que vuelvan a soñar esos sueños, y puedan quebrantar el desaliento y la malla de contención que hoy los encierra.
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Jorge Eduardo Rulli
Maximiliano Mendoza
Grupo de Reflexión Rural (GRR)

Se puede acceder a una versión completa y a las notas de este impresionante documento del GRR aquí

domingo, 2 de febrero de 2014

Programa Horizonte Sur


Aunque ha pasado un buen tiempo ya desde nuestra última reunión con Jorge Rulli en el marco de la serie de encuentros “Pensando en Larroque”, nos parece interesante ofrecer esta versión (editada por nosotros) del programa “Horizonte Sur” que conduce Jorge Rulli por Radio FM 690 “K24” correspondiente al sábado 16 de noviembre de 2013, en el que Jorge hace referencia a su visita a Entre Ríos y particularmente a Larroque y en donde vierte una serie de ideas interesantísimas, más allá de los conceptos elogiosos que nos enorgullecen por provenir de quien consideramos uno de nuestros maestros en este camino de Reflexión Ambiental.
Rulli comienza comentando su actividad en Paraná incluyendo la presentación de un libro de su autoría y luego su visita a nuestra ciudad. Relata sus apreciaciones sobre los encuentros “Pensando en Larroque” para explicitar luego las ideas y pensamientos que desarrolló en su disertación:
- La sociedad campesina tradicional en España y su pervivencia en América, sus costumbres, saberes y prácticas rurales.
- El liberalismo, la revolución Francesa y Rusa y su influencia negativa sobre esa cultura rural tradicional.
- La crisis en países europeos periféricos, la vuelta de muchas ciudades al rescate de aquellos saberes y formas de vida.
- Democracia directa, asambleas ciudadanas, políticas de largo plazo.
- Ciudades en transición. Arraigo. Lo local. Las tradiciones. Economía a escala humana. Espiritualidad.
- Las fiestas populares campesinas participativas.
- La preocupación por el “ser” y la “identidad” que nos viene de Europa en contraposición al “estar” americano y la “alteridad” que propone Kusch. Destacar lo que tenemos de común y no tanto lo que tenemos de diferentes.
- El pensamiento jacobino, liberal, progresista del gobierno actual, que destaca las diferencias.
- El pensamiento político actual de que fueron votados para hacer lo que se les antoje mientras les dure el mandato, ilustrado con anécdota local. Las semejanzas de esta democracia con una monarquía rotativa.
- El hacinamiento urbano, la falta de espacios verdes y la mentalidad progresista que trata de eliminar esos espacios.
- El editorial que es tradicional de su programa ( a partir del minuto 19:00) cuya audición recomendamos.
Nuestro agradecimiento a Jorge Rulli por su presencia en nuestra ciudad que es siempre bienvenida pero también por sus comentarios en su programa que nos dan fuerza y sustento. 


martes, 28 de enero de 2014

Reportaje

Podemos escuchar aquí la muy interesante nota que le hicieran Mario Escobar y Walter Benedetti para La Mañana de Latidos a Ruben Kneeteman hace unos días. Debido a su extensión ha sido dividido el reportaje en 4 partes.

1ra parte:  Presentación. Mingaché y Pensando en Larroque. Maratón y “La Tera no se toca”. Patrimonio cultural. El Problema del periodismo. Los residuos no van a la Planta. Quemar basura es perverso. La última elección. Los loteos y la acción del periodismo. La parábola del centinela.


2da parte: El sentido de la vida. La ruptura de la ética ciudadana. La reunión del Concejo y la carta de Mingaché. La falta de solidaridad del pueblo. La candidatura a intendente. La política como negocio. La fragmentación social. La política con proyecto. El pensamiento lineal, concreto en la política local. La catástrofe que se viene. Ideas ambientales. El peronismo desvirtuado del matrimonio gobernante local y otros.


3ra parte:  Industrias locales. Arroyos. Área industrial. La economía y el ambiente. Departamentos gallineros. Planificación del Estado. Arbolado público. Corrupción municipal, despilfarro, amiguismo.


4ta parte: Monsanto. El bastardeo de la política. Los sentidos de vida. Alimentos locales. Energía. La planta de Reciclado: su alejamiento, la malversación de fondos, la carta documento, la quema de basura. Las malformaciones. El consumismo. Actividades Mingaché. Comentarios finales. Llamados de oyentes.


martes, 14 de enero de 2014

HAMBRE DE PAN… DE VERDAD Y DE RESPETO

A pesar de su extensión (o justamente por ella). Vale la pena leer este magnífico documento del GRR.


HAMBRE DE PAN… DE VERDAD Y DE RESPETO
Respaldamos absolutamente al Papa Francisco en cuanto a que, resulta inmoral e inadmisible, que haya quienes sufran hambre. Estamos convencidos de que el hambre en el mundo es un flagelo provocado por el capitalismo globalizado, tanto como por la codicia humana, y creemos como tantas personas preocupadas por esta situación, que debemos esforzarnos para que pueda ser erradicado. Compartimos, asimismo, de modo vehemente sus conceptos emitidos en la jornada por la paz mundial:
“En particular, el sector agrícola es el sector primario de producción con la vocación vital de cultivar y proteger los recursos naturales para alimentar a la humanidad. A este respecto, la persistente vergüenza del hambre en el mundo me lleva a compartir con ustedes la pregunta: ¿cómo usamos los recursos de la tierra? Las sociedades actuales deberían reflexionar sobre la jerarquía en las prioridades a las que se destina la producción. De hecho, es un deber de obligado cumplimiento que se utilicen los recursos de la tierra de modo que nadie pase hambre. Las iniciativas y las soluciones posibles son muchas y no se limitan al aumento de la producción. Es de sobra sabido que la producción actual es suficiente y, sin embargo, millones de personas sufren y mueren de hambre, y eso constituye un verdadero escándalo. Es necesario encontrar los modos para que todos se puedan beneficiar de los frutos de la tierra, no sólo para evitar que se amplíe la brecha entre quien más tiene y quien se tiene que conformar con las migajas, sino también, y sobre todo, por una exigencia de justicia, de equidad y de respeto hacia el ser humano. En este sentido, quisiera recordar a todos el necesario destino universal de los bienes, que es uno de los principios clave de la doctrina social de la Iglesia. Respetar este principio es la condición esencial para posibilitar un efectivo y justo acceso a los bienes básicos y primarios que todo hombre necesita y a los que tiene derecho”.
Como grupo humano y activista movido  por fuertes motivaciones sociales y especialmente morales, como Grupo de Reflexión Rural de la República Argentina que se propone generar nuevos pensamientos, proponemos que la Iglesia, y particularmente el Vaticano, establezca los debates necesarios acerca de cómo combatir el hambre en el mundo a partir del pensamiento inspirado de Francisco, pero recomendaríamos que esos debates sean encarados a partir de análisis críticos sobre las causas sistémicas que lo generan, y que se eviten las miradas urbanas y superficiales, cuando no meramente académicas, que son las que pareciera, suelen primar cada vez que el tema sale a debate.
Comencemos reconociendo que, en el mundo globalizado, los alimentos que el hombre necesita para vivir y desarrollarse han devenido en francas mercancías. Su producción y comercialización corresponden cada vez más, a gigantescas empresas guiadas tan sólo por el lucro y la ganancia que han terminado apoderándose de la mesa familiar y de todo lo que comemos.  La antigua capacidad de cada uno de proveer a su propia alimentación ha sido gradualmente reemplazada por entidades e instituciones encargadas de “dar de comer”. Así, de esa manera, lo que en el mandato bíblico pudo ser una situación absolutamente excepcional, se ha convertido en atribuciones propias del mercado, cuando no también, de los mismos gobernantes que utilizan esta capacidad del Estado de dar de comer para generar políticas que asistencializan e invalidan a los necesitados y  les expropian el poder que tuvieran alguna vez, cuando fueron autónomos en proveer a su propia alimentación o a una parte significativa de ella.
Esos alimentos mercancías son hoy gracias a las empresas corporativas que guían los mercados, objetos de procesos de escala gigantesca.  A la producción masiva de animales en encierro, sometidos a una crueldad funcional inaudita, se le suma la alimentación con balanceados industriales y el uso intensivo de fármacos, hormonas y antibióticos de todo tipo, de tal manera que, más que alimentarnos terminan enfermando a quiénes los consumen. Lo mismo ocurre con los cereales, con las legumbres y en general con todos los frutos de la tierra producidos ahora, en escala industrial y abrumadora mediante  brutales procesos de agriculturización que deterioran y envenenan los suelos con ingentes cantidades de agrotóxicos. Este sistema es guiado por visiones cada vez más tecnocráticas, con fertilizantes químicos y semillas genéticamente modificadas. Que el hambre en el mundo no vuelva a ser excusa para alimentar nuevamente desde estrados académico religiosos el hambre insaciable de ganancias de los nuevos poderes corporativos Biotecnológicos…
Creemos, asimismo, que no es propicio abordar el tema del hambre comenzando con ilustraciones sobre las nefastas consecuencias del consumo desproporcionado de comida en algunos lugares del Planeta en que la norma sería la disipación y el desenfreno. Esa mirada a fuer de sesgada y urbana, pone siempre el énfasis en el desperdicio en destino e ignora o invisibiliza los modos de producir y los desperdicios en origen. Y con esto nos referimos a la ruralidad en desmedro de cosmovisiones urbano fabriles cada vez más hegemónicas. Una perspectiva semejante basada en los desperdicios, más allá de que aquellas situaciones de hiperconsumismo impliquen explícitas profanaciones y desprecio por los seres humanos y por el trabajo del hombre en general, podrían colaborar a sugerir soluciones a partir de mejores distribuciones de las mercancías producidas por los grandes conglomerados corporativos. Estamos convencidos de que esa mejor distribución, aún de poderse lograr, tampoco solucionaría el problema del hambre y de la desnutrición que enfrenta la humanidad. El crimen del mundo globalizado es la  industrialización masiva de alimentos, su creciente encarecimiento, el que obligue a la ingesta inexorable de comida chatarra, el que conduzca a la apropiación de las materias primas y de los territorios, al uso generalizado de publicidad y de packaging suntuario, y al concepto de valor agregado, cuando en definitiva, lo que se agrega son solamente costos y precios por gastos de energía y enormes traslados que, al fin y al cabo, sólo garantizan la monopolización de la producción de alimentos en manos de la agroindustria, pero nunca una mayor calidad nutricional ni ecológica.
Por todo ello, pensamos que será consecuente con nuestras creencias religiosas y o sociales, tanto como con nuestros intereses de poder comer alimentos sanos y nutritivos, si en el debate de la Iglesia, y de Caritas particularmente, se encara a los alimentos como productos de la Cultura, frutos del trabajo y de la correspondencia humana con el mundo natural que, en definitiva, refiere al milagro de la Creación. Así entendido, salta a la luz que hasta aquellos que tienen más dinero para consumir e inclusive, que pueden permitirse desaprovechar los alimentos que compran en exceso, guiándose por las publicidades y el afán de consumir y que eligen por las marcas aquellos alimentos industrializados que proveen los supermercados suelen sufrir, también, las epidemias modernas propias del consumismo y de la ingesta de comida chatarra.  Nos parece importante enfatizar que las miradas que se aferran a las consecuencias inmediatas  y que desconocen las causas profundas del hambre en el mundo, como aquellas otras que se engañan creyendo que la incorporación de tecnologías que prometen aumentar al infinito las actuales producciones,  podrían resolver el problema, resultan ser, a corto plazo, absolutamente funcionales al sistema implantado y no hacen sino agravar la situación de aguda desprotección y vulnerabilidad alimentaria en que permanece sumergida gran parte de la población del Planeta.
Recordemos el modo en que Caritas Argentina respondió a la angustiante hambruna vivida en el país a partir de la debacle económica de finales del año 2001. Luego del saqueo de los supermercados, y cuando el hambre era un fantasma que recorría  insomne las periferias urbanas de indigencia, en los comedores de Caritas Argentina se distribuía como alimento para los pobres y desesperados la misma soja transgénica que se exportaba para los cerdos de China y de Europa. ¡Qué paradoja tan siniestra aquella! Esa misma soja que necesitada de territorios vacíos, que forzó los desplazamientos indígenas y campesinos, que contribuyó a su pobreza, a su hambre y a su dependencia de políticas asistenciales, se distribuía entonces entre ellos, como único alimento… Y se distribuyó, además, de manera porfiada por años y bajo justificaciones caritativas, pese a que públicamente numerosas voces incluso oficiales, denunciaran la indiscutida peligrosidad de la ingesta de Soja, especialmente por parte de menores, de embarazadas, de ancianos y de sujetos con defensas disminuidas, como los enfermos.  
Esas bolsas de soja  GM las donaban los productores agrarios para apagar las llamas del desorden social, pero ocurría que, era la misma soja causante de la catástrofe que se vivía, tanto del desempleo masivo en la agricultura, cuanto del despoblamiento de enormes sectores rurales obligados a emigrar a los cordones urbanos de extrema pobreza.  Ese daño no solo no ha sido revisado, sino que permanece en la oscuridad de lo que no se menciona, de lo que se prefiere olvidar... Pero no es barriendo bajo la alfombra lo que nos  avergüenza el modo en que podremos aportar a resolver el hambre en el mundo. Todo lo contrario, el silencio sobre aquellas actividades benéficas que daban por cierto que los OGM podrían ser una comida válida para los pobres y hambrientos de la Argentina en estado de emergencia, se encuentra avalada  todavía por prominentes miembros de las Academias Pontificias que, lamentablemente, están convencidos, pese a las repetidas evidencias de lo contrario, de que  las propuestas de la ciencia empresarial y de las Corporaciones Biotecnológicas, podrían resolver los problemas alimentarios de la Humanidad.
Para aclarar nuestra reflexión sobre cómo encarar el debate del hambre, proponemos indagar críticamente al libre comercio y a la creciente especulación financiera sobre el precio de los alimentos, así como a la aparición de fondos buitres en las Bolsas de Cereales y comodities,  que desvirtúan terriblemente el poder de compra de los países periféricos. Deberíamos considerar los riesgos a que nos someten las Corporaciones Biotecnológicas con los OGM nunca suficientemente investigados. Nos debemos un debate acerca de  la actual agricultura química adicta al derroche de agua y de petróleo, al patentamiento de las semillas, al acaparamiento empresarial de tierras o landgrabbing,   la especulación de mercado y al rol de las instituciones transnacionales como las causas del hambre y de otras tales como el éxodo a las periferias urbanas y la megalopolización compulsiva del planeta.  No quedan fuera de estas consecuencias, el tráfico de seres humanos, las epidemias de obesidad y otras enfermedades propias del llamado Progreso, la aceptación generalizada de la explotación humana sobre otros humanos y el imperio de la diversidad sobre la certeza de cuanto nos es común como seres humanos. Y para concluir esta penosa lista de situaciones atroces y como si no bastara con lo expuesto, se suma el Cambio Climático y la devastación creciente de la Naturaleza por parte de las Corporaciones transnacionales...
Debemos volver a sistemas de agricultura natural, debemos revisar de manera radical los criterios de urbanización así como contemplar el retorno de las sociedades a una necesaria ruralidad como camino para la recuperación de lo humano con arraigo a la tierra, a una Cultura con mayúscula y a  la producción de alimentos sanos. Necesitamos repoblar los campos con familias y multiplicar los mercados de cercanías, mercados dónde no exista un  descarte que no sea inmediatamente reciclado de manera ecológica, mercados a granel y sin packaging, y en un mundo dónde el petróleo se termina o encarece, sin cadenas de frío, largos costosos transportes, ni mayores gastos energéticos. Necesitamos que cada ser humano recupere su capacidad e inventiva para producir al menos una parte mínima de lo que consume, que podamos recuperar los patrimonios culturales, tanto como las antiguas  tradiciones culinarias y las especies alimentarias autóctonas, que podamos rescatar los herbarios medicinales y las semillas locales. Debemos lograr que la Agricultura y los alimentos salgan de la OMC. y dejen de ser mercancías para la especulación... Alguna vez San Pablo expresó: “Que por eso naciste desnudo y con dos manos para que cubras tu desnudez con el trabajo de tus manos y te procures la comida con tu inventiva eficaz. El trabajo será también tu baluarte”. 

Vivimos horas decisivas para la humanidad. Los Cambios Climáticos producidos por el afán inagotable de poder y de ganancias, la creciente contaminación, las crisis financieras y las guerras multiplican cada día, las amenazas globales. No tendremos demasiadas  oportunidades de modificar nuestras prácticas erróneas, ya que los procesos ecológicos que nos sostienen como humanidad amenazan con escapar a toda posibilidad de ser encauzados. No debemos entonces, volver a equivocarnos. El mundo confía en que la autoridad moral de los líderes religiosos ponga freno a esas amenazas y abra nuevos horizontes de esperanza para una humanidad angustiada, no solamente por el hambre de alimentos, sino también por la necesidad de arraigo y de vivir en comunidad.  No la defraudemos.


GRR Grupo de Reflexión Rural
6 de Enero de 2014 Buenos Aires Argentina

martes, 24 de diciembre de 2013

Nuestro saludo


Mingaché saluda a simpatizantes y amigos en estas fiestas de fin de año, tiempo de reflexión, de evaluación, de nuevas propuestas y viejos objetivos renovados, tiempo de festejos y de remembranzas, fiestas profundamente inculturadas que nos acercan y nos ponen en un estado de ánimo especial, más proclive al perdón, a la unidad, a la vida familiar.
Vaya en este saludo nuestro firme compromiso de búsqueda de mayores niveles de conciencia ambiental y social, de unidad en la diversidad, de paz en la justicia, de diálogo y encuentro, de perseverancia sin fanatismos, de tolerancia sin renuncias, de lucha sin rencores.
Quien está bien, no necesita estar mejor; quien se siente digno no necesita “ser alguien”;
Si el Cristo de los cristianos redimió con el hombre a toda la naturaleza, por que somos parte de ella, es entonces nuestro deseo que sepamos encontrar las formas de custodiar la Tierra, de vivir en un ambiente sano, en una “tierra sin mal”, que será en definitiva la única forma de que todos lo hombres, sin distinción, podamos vivir y estar bien.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Pensando en Larroque (Con Jorge Rulli)



El 15 de noviembre tuvimos oportunidad de encontrarnos nuevamente con amigos,  simpatizantes y periodistas locales, para una reunión de carácter extraordinario, motivada por la visita a Larroque de nuestro inestimable Maestro Jorge Rulli.
Ruben, Kika, Kneeteman presentó a Rulli de manera sencilla pero muy sentida, destacando su largo historial de luchas y militancia, su actual forma de vida acorde a las ideas que profesa y difunde, en lo que llamó una “selva propia”. Citó a Bertolt Brecht para incluir a Jorge entre los “Imprescindibles que luchan toda la vida” y realizó una suerte de compromiso, de intentar seguir sus enseñanzas y estar “en el futuro” aprendiendo como lo ha hecho Rulli toda su vida.
Jorge comenzó acariciando un poco nuestro ego; manifestó su gusto por estos encuentros, es muy importante que en un pueblo de 6000 habitantes se pueda dar un grupo de debate, de reflexión como este, ya que su sola existencia es una forma de presión para que las cosas cambien.
Nos comentó sobre sus actividades actuales, las reuniones del GRR y los programas de radio como “Horizonte Sur” y “Volver a la tierra”, para a partir de este nombre hablarnos de la gente que busca la deserción urbana, repoblar el territorio de la nación y de la urgencia de rediseñar este territorio en función de estas necesidades.
Hizo referencia entonces al movimiento que se está dando en muchos países, de “Ciudades en transición”, en las que la gente está comprendiendo la gravedad de la crisis y se prepara para enfrentarla, con municipios que aceptan y promueven las nuevas ideas y pueblos que participan activamente, modificando conductas, diseñando espacios comunitarios, montes frutales, fuentes alternativas de energía a escala local, mercados de cercanía, reducción del consumo de petróleo, viajes compartidos, uso de la bicicleta, asambleas comunales, democracia directa, un pueblo empoderándose de su lugar y sus cosas. Aquí, lamentablemente no vemos nada de eso, parece que mientras muchos buscan adecuarse para enfrentar la catástrofe, nosotros camináramos contentos hacia ella.
Hizo referencia a su interés por la lectura y los viejos y nuevos autores que intentan comprender la crisis del modelo y buscar alternativas. Algunos están haciendo un rescate de las relaciones y de la economía de la Edad Media y destacó entonces algunas de estas ideas: Al desaparecer el Imperio Romano, las aldeas recuperaron su autonomía, hombres y mujeres equiparados, sin dinero, con más de 100 fiestas anuales que eran verdaderos encuentros participativos, creadores de cultura, no espectáculos en los que el espectador se siente y sólo aplaude al artista. El liberalismo posterior, cambia el diezmo en especie, por dinero; el capitalismo nace para hacer la guerra, continúa citando de memoria, para abastecer a los ejércitos, para enriquecer a algunos; se desbastan los bosques para la Armada de Felipe II, los hijos de los campesinos van al ejército, los reprimen si se resisten, obligan a los campesinos a trasladarse a la ciudad, a emplearse. A pesar de esto, la sociedad tradicional persiste, se adapta, hasta que la Segunda República primero y Franco después la hace desaparecer casi por completo. Sin embargo aún hoy quedan en Españas tierras públicas, comunitarias que están comenzando a redescubrirse. La sociedad campesina no es de guerra, es arraigada, espiritual, produce su alimento con mecanismos de regulación, de protección. Seguramente no se volverá a esa época, pero saber que alguna vez fue así, hace menos utópico lo que proponemos.
La revolución francesa, nos dice, y quizás la rusa, pusieron los sueños de emancipación en lo fabril, en lugar de la espiritualidad del campesino, y fomentaron el éxodo rural, la urbanización. El capitalismo busca que nos aislemos, que seamos individualistas, que nos aprovechemos del otro, en la ciudad vivimos amontonados pero no nos conocemos. Parece que fuéramos una suma de minorías y no un conjunto de seres humanos con muchas más semejanzas que diferencias. El concepto de alteridad que desarrollara el cura en uno de los encuentros es muy importante, nos comenta, porque alteridad no es diferenciación, es reconocer al otro por lo que tiene de común conmigo mismo, este es un concepto que genera comunidad.
Lo que está pasando en Japón es un ejemplo de este individualismo a ultranza, los jóvenes han perdido el deseo de apareamiento, prefiriendo el placer solitario al encuentro con la otra persona.
En las aldeas, retoma, habían quedado sólo ancianos, pero ahora, en medio de la crisis, en Grecia, en España, están volviendo los jóvenes que tratan de recuperar los estilos de vida comunitarios, aunque han perdido el conocimiento de cómo hacerlo.
La sociedad campesina tenía incorporado el concepto de belleza; la ciudad en cambio condena al hacinamiento, la basura, la fealdad. La belleza tiene mucho que ver con la justicia y la libertad. Un socialismo sin belleza y verdad no le interesa a nadie.
En la historia no nos contaron que había una sociedad tradicional, con una cultura ancestral esencialmente comunitaria… Se nos ganó la idea del tener, del dinero, destacarse, “ser alguien”, pero resulta que uno “es” en el marco del “estar”, el “estar siendo" que nos propone Kusch (Rodolfo) en su rescate de las filosofías americanas prehispánicas.
El “to be”  se comió al estar, en un avance del individualismo sobre lo comunitario, no es casual que la lengua dominante en el mundo sea una que no tiene diferencia entre el ser y el estar. Enfatizamos el “yo” y perdemos la comunidad.
América Latina es esencialmente comunitaria, uno ve el mestizaje pero también mucho de España en las formas de producción del campesino. Toda América Latina es coloquial, respetuosa,  se podría decir que con excepción de la Argentina que es el país menos español, en donde nuestra forma de diálogo tiende a anular el debate.
El ensamble cultural, la originalidad de América es fantástica, un gran bagaje cultural que perdimos y seguimos perdiendo. En esta época de límites, uno necesita recuperar esos valores. Por eso es muy bueno que exista este espacio, que ustedes se den este tiempo para la búsqueda, para la reflexión… “Si un día un intendente les da bolilla se hacen famosos” nos dijo a modo de chascarrillo con el que la charla derivó en anécdotas, cuentos  y preguntas de los concurrentes.
En síntesis un aporte magistral para la reflexión personal y grupal que nos vuelve a regalar Jorge como en las anteriores ocasiones.
Muchas gracias al Maestro y a los amigos y simpatizantes que nos acompañaron en este encuentro.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Pensando en Larroque 7 (Producciones)

Parece mentira pero ya pasó un mes.
El 8 de noviembre realizábamos el  7mo encuentro “Pensando en Larroque”, con la participación de un importante grupo de amigos y simpatizantes.
En esta oportunidad nos planteamos una revisión de lo acontecido durante este ciclo de encuentros y la propuesta de ideas, esperanzas y proyectos para nuestro pueblo.
Se trabajó en grupos de reflexión más reducidos para facilitar la participación y registro de opiniones y luego realizamos una lectura general de lo que se trabajó en cada grupo.

Mucho diálogo interesante no se puede registrar, muchos acuerdos y diferencias no son fáciles de expresar, por lo que este texto deja afuera una gran riqueza que es la reunión en sí misma. Esperamos que de todos modos sea de utilidad para el lector, que dispare nuevas reflexiones e ideas. No duden en escribírnoslas o hacer que nos lleguen de alguna manera. Lo mejor para Larroque es que haya 5.000 larroquenses pensando, participando, buscando puntos en común, no 3 o 4 personas que asuman el pensamiento de todos.

Exponemos a continuación un listado de las opiniones, ideas, propuestas, anécdotas y otros aportes, con un mínimo intento de clasificación por área de interés.

Evaluación de los Encuentros
. Esta serie de encuentros ha sido un espacio abierto, con libertad para expresar ideas sin condicionamientos.
. Un lugar cómodo para exponer ideas desde visiones no tan diferentes, en un clima de respeto.
. La diversidad de pensamiento y de historias personales ha logrado que hablemos de cosas concretas de lo que vemos y conocemos y evitemos el conventilleo clásico del “me dijo que le dijo…”
. Es muy lindo poder escuchar a los demás, en especial a los mayores que aportan su experiencia.
. Este es un espacio político pero apartidario  que debemos conservar.
. Aquí hemos podido reunirnos y debatir desde el pensamiento diferente.
. El sentido de pertenencia al lugar, el concepto de buena vecindad, el interés por el pueblo y su gente superan aquí a  las diferencias partidarias.
. Hay que mantener estos espacios de diálogo y generación de ideas y ampliarlos en la manera de lo posible, o crear otros ámbitos.

Conciencia
. Hemos perdido la tolerancia, generamos discusiones subidas de tono que además no nos llevan a nada, no nos escuchamos con real interés de saber lo que piensa el otro, el vecino, el amigo.
. Asistimos a la desaparición de especies o disminución de poblaciones de animales silvestres y vegetales autóctonos sin darnos cuenta o sin hacer nada para evitarlo.
. Debe controlarse más la caza depredatoria  y la pesca con redes en el Gualeguay por ejemplo.
. Debemos estar atentos al avasallamiento que ejercen las empresas y comercios dedicados al rubro delos agrotóxicos que suelen desarrollar charlas engañosas, aún en las escuelas, e idear formas de contrarrestar su accionar y generar verdadera conciencia ambiental.
. Informarnos, leer iniciativas de otros lugares que sean dignas de imitar, donde trabajan en cooperativas, le ponen límites al uso de la tierra, impidiendo la soja y otros cultivos transgénicos, el uso de agrotóxicos y desarrollando actividades productivas alternativas demostrando no sólo su posibilidad sino sus ventajas.
. Plantearnos cómo llegar con estas ideas a nuestros jóvenes.
Salud
. Valorar la vida sana, con seguridad y tranquilidad.
. Impedir el uso de agrotóxicos.
. Promover la alimentación sana, natural.
. Hemos retrocedido en cuestiones de salud, se atendían muchos más casos complejos o simples partos hace treinta años que ahora.
. Valorar la posibilidad de criar a nuestros hijos felices
. Hablar, asumir, poner en la agenda pública el tema de las drogas que poco a poco se nos fue ganando entre los jóvenes y no lo queremos ver.

Críticas al modelo
. En cada detalle, en cada acción se ven las patas del modelo, del sistema económico reinante, del progresismo infinito que se nos quiere imponer, que se sostiene por un gran “relato”, alejado de la realidad.
. Faltan ejes de desarrollo, que no es lo mismo que crecimiento sin medida.
. Se construyen barrios sin espacios verdes suficientes.
. Se arrojan millones de litros de venenos en una zona que se amplía cada vez más con la excusa de una mayor producción, no se respetan casas, escuelas, hospitales, animales.
. Hoy, ¿dónde hay aire más puro?

Lo  Local
. La realidad nacional y los medios de comunicación masivos nos hacen estar demasiado pendientes de lo que ocurre en otras partes. Nos saca de nuestro estilo de vida. Hasta parece que nuestra gente quisiera vivir como se vive en las grandes ciudades en lugar de valorar nuestras formas de relación más humanas.
. Hemos dejado de discutir lo local.
. Muchos de los logros que nos pusieron a la delantera en la Nación en cuanto al tratamiento de los residuos, fueron olvidados, es otro aspecto en el que nos hemos quedado o retrocedido.
. Los árboles se podan y además se podan mal.
. No parece correcto que los chicos de la Escuela Horizonte tengan a su cargo el barrido y limpieza de las calles.
. Falta atención en la Terminal de Ómnibus, está descuidada, es un retroceso.
. Este último tiempo duele, no se consulta, no se dialoga, se defiende lo indefendible, nuestros amigos y conciudadanos se nos vuelven enemigos que piensan por y para las ideas partidarias de turno dejan de pensar en el pueblo, se divide a la sociedad, se dificulta la tarea de las sociedades intermedias en lugar de favorecerlas.

Anécdotas e historias personales
. A pesar de que han desaparecido las grandes huertas y quintas de antes y muchas huertas hogareñas, aún hay hortelanos en nuestro pueblo que siguen generando sus propias semillas.
. El consumidor común termina creyendo que la fruta brillosa, o el tomate parejito, sanito, como plastificado, o la acelga sin agujeros, o los limones con cáscaras teñidas, son mucho mejores que los de la huerta natural. Frente a un atadito de perejil, prefieren un paquetito de perejil deshidratado.
. Destacar la belleza del arbolado público cuando sus copas se juntan, árboles con muchos años.
. El contacto con la naturaleza nos da energía, nos hace distintos.
. Existía un proyecto de erigir un monumento a Pancho Ramírez en la zona del parque de la estación que deberíamos rescatar.
. Debemos mirar el pasado pero comprendiendo y ayudando a labrar el futuro.

Cultura y sociedad
. Debería buscarse las personas que quieran el trabajo que se les encomienda, como aquellos casos que todos hemos apreciado del Sr. Zanetti en el Polideportivo o actualmente el Sr. Cepillo Beber en La Tera.
. El gobierno municipal debe ofrecer espacios de participación, de consulta. Debe abrirse al diálogo, consultar a la comunidad.
. Debemos rescatar los saberes de los abuelos que la acelerada tecnologización nos ha hecho perder. Los viejos catálogos sobre huertas, cuidado de árboles, de animales. Las viejas recetas, las habilidades de restauración que evitarían el use y tire, etc.
. La siesta es patrimonio cultural. Debe respetarse su silencio.

Propuestas de acciones concretas
. Cuidar los espacios verdes que existen y ampliar o extender a otras zonas.
. No hay plazas de manzana completa.  Prever plaza de manzana completa en la zona de los barrios nuevos.
. Faltan flores en las plazas. Los espacios de recreación y esparcimiento son monótonos.
. Ordenanzas que protejan los arroyos y sus alrededores, que impidan la urbanización y el uso de agrotóxicos en las márgenes y cuencas de escorrentía.
. La propiedad por la que tanto luchó el Dr. Lucio (Lucho) Romani es un reservorio de suma importancia que debe ser rescatado.
. El arroyo conocido como de Doña Eulalia (Mingaché) es un espacio que debe ser reservado para paseos y paisajística, tiene una de las vistas más bonitas de la zona y ya se lo está cercando con calles y barrios.
. Generar cordones arbóreos que nos cuiden al aire, con senderos uniendo arroyos y espacios verdes.
. Crear un pulmón de monte, de humedal.
. Promover las huertas hogareñas.
. Promover en los niños y adolescentes actividades en contacto con la naturaleza.
. Volver a ordenar el sistema de recolección clasificada de residuos, sobre todo el tratamiento de los mismos en la planta. Mantener las campañas de concientización. Generar formas de incorporar a los díscolos.
. Deberíamos buscar la forma de registrar mejor los cambios que se van produciendo en nuestra sociedad local.
. Se generan ruidos molestos de máquinas, autos y motos con escapes libres a la hora de la siesta. Se debe ordenar este  tema de los ruidos a cualquier hora.
. Volver a mostrar la Agenda Ambiental, re-discutirla, reforzarla en los aspectos que sean necesarios. Debemos esperar  en que a la larga el Estado se va a comprometer con las ideas que sean buenas para el pueblo.
. Comunicar estas ideas, que el pueblo las conozca, llevar estas instancias a otras instituciones como Bomberos, Clubes, Escuelas, etc.