Muy interesante página de facebook
https://www.facebook.com/pages/Ecoteolog%C3%ADa-Ecumenica/130044920385845?fref=ts
Grupo de reflexión y acción educativa con interés en temas ambientales de la ciudad de Larroque. Contacto: mingache_larroque@yahoo.com.ar
viernes, 30 de agosto de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
MINGACHÉ A LA COMUNIDAD DE LARROQUE
El miércoles
pasado fuimos sorprendidos por la mención que se hiciera de nuestro grupo en un
reportaje radial, en el cual, en un tono que podríamos considerar hasta
despectivo, se habló por nosotros, se interpretó arbitrariamente nuestro
pensamiento y se nos negó injerencia en un tema que se está debatiendo
públicamente en estos días, como es el cambio de zonificación de terrenos en el
área industrial.
Negar a
cualquier ciudadano su opinión acerca de un tema tan importante como este nos
parece un rapto de autoritarismo incompatible con el sistema democrático, sumando
a esto la coerción y destrato ejercido sobre el mismo medio en el que estaba
saliendo al aire. Pero particularmente
en la referencia a Mingaché, nos vemos en la desagradable necesidad de
expresarnos y aclarar algunas cuestiones.
Pensar en
Larroque, ha sido lo que nos convocó y nos sigue convocando semanalmente desde
hace 7 años. En este tiempo hemos tenido oportunidad de compartir con nuestros
copoblanos una serie de actividades que abarcan numerosos aspectos de la
ecología, la sociedad, la salud, la alimentación, el urbanismo, entre otros, en
definitiva la política.
Hemos tenido
la oportunidad de aprender, de la mano de pensadores de gran trayectoria
nacional e internacional, algunos de los cuales pudimos ofrecer a la sociedad
como una instancia de capacitación, de reflexión, de debate o simplemente en
busca de “Despertar Sueños”. Uno de ellos, el Profesor Carlos Galano, nos
decía: “La ciudad expresa en las gramáticas de sus calles y avenidas, en la
sintaxis de su construcción
arquitectónica, en el agujero negro de sus lugares miserables y contaminados,
en los bordes descarnados de la exclusión, reflejo
indecente de la injusticia espacial, en los discursos de su materialidad construida y en los símbolos de sus
narraciones y sueños urbanos, la compleja vida de la sociedad que lo habita sus
derrotas, sufrimientos, frustraciones, ilusiones y utopías.” (el subrayado es
nuestro) y nos hablaba del “homo Económicus” aquel que supedita todo al dinero,
aún su propia salud y bienestar.
Como producto
de estas horas de reflexión y aprendizaje logramos elaborar en el año 2008, una
“Agenda Ambiental” en la que está expresada nuestra opinión y propuestas sobre
diversos temas que entendemos hacen al ambiente y la sociedad y en la cual se
incluyen al menos cinco puntos que se refieren directa o elípticamente al tema
en cuestión, a pesar de que no hubiéramos imaginado, por demasiado obvio, que a
nadie, por “iluminado” que fuera, se le ocurriría construir viviendas en el
área industrial, enmascarando con el discurso de la necesidad habitacional, un
negocio inmobiliario.
Ahora bien,
este negociado nos duele, como ciudadanos, pero escapa a los intereses de
nuestro grupo, y podríamos acordar en que no tenemos injerencia, si fuera
necesario se deberán encargar los estamentos correspondientes del Estado. Pero
la salud de la población es otro tema, este sí nos interesa y nos incumbe y
debería interesarnos e involucrarnos a todos los ciudadanos de Larroque y muy
especialmente a nuestros concejales que tienen en sus manos un mandato de los
ciudadanos para que velen por el bien común y no por los intereses
particulares. A ellos instamos a que pongan su corazón en el pueblo, en su
gente, en quienes somos sus vecinos, con quienes nos conocemos desde siempre,
para que actúen de acuerdo a derecho y eviten este despropósito
Hacemos
política ecológica y entendemos que lo social, lo urbano, la salud de la
población son también ecología y ambiente, por eso, entre los aspectos
contemplados por nuestra Agenda incluimos el diseño urbano y participamos
activamente de las reuniones que propuso la administración municipal como
instancias de consulta sobre urbanización; hoy debemos reconocer una cierta
inocencia de nuestra parte al pensar que nuestras objeciones y propuestas
podían ser contempladas en un proyecto que se estaba informando a la población y
no consultándola.
Así
escuchamos hablar permanentemente de la discrecionalidad de la autoridad, como
si se estuviera dirigiendo una empresa particular con un estilo unipersonal
antiguo y no una comunidad viva que sueña y ama, que crece y se desarrolla
social y culturalmente de acuerdo con su idiosincrasia y su historia que no
empezó hace seis años como algunos parecen creer.
Aún así,
insistimos y presentamos la Agenda a los concejales de los diferentes bloques
tanto en la primera etapa de esta administración como en la actual, y nos
reunimos en varias ocasiones con las autoridades para expresarle nuestras
preocupaciones y propuestas. Es cierto que fuimos bien recibidos, que se
escucharon las propuestas y se nos manifestó la intención de estudiarlas y tenerlas en cuenta cuando fuera necesario; sin
embargo al paso del tiempo se hizo evidente que no sólo fueron ignoradas, sino
que en algunas ocasiones se actuó expresamente con engaños, mentiras y hasta
con saña en contra de de las mismas, aplicando un sistema de “hecho consumado”,
tan opuesto al Principio Precautorio promulgado en numerosos tratados
internacionales desde 1984; esto es, primero se realiza lo que se quiere y se
provoca el daño y luego se debate, cuando ya no hay posibilidad de revertirlo. Procedimientos
que rayan lo inconstitucional ya que nuestra Constitución provincial, que
también tuviéramos oportunidad de estudiar, de manos del Congresal Américo Schvartzman,
es muy clara en algunos aspectos:
ARTÍCULO 22
Todos los habitantes gozan del derecho a vivir en un
ambiente sano y equilibrado, apto para el desarrollo humano, donde las
actividades sean compatibles con el desarrollo sustentable, para mejorar la
calidad de vida y satisfacer las necesidades presentes, sin comprometer la de
las generaciones futuras. Tienen el deber de preservarlo y mejorarlo, como
patrimonio común.
ARTÍCULO 25
El Estado promueve las condiciones necesarias para hacer efectivo el
derecho de todos los habitantes a una vivienda digna, con sus servicios conexos
y el espacio necesario para el desarrollo humano...
ARTÍCULO 56
Todo habitante
de la Provincia… podrán ejercer acción expedita, rápida y gratuita de amparo…
contra todo acto u omisión de autoridad administrativa provincial o municipal…
que en forma actual o inminente amenace, restrinja, altere, impida o lesione de
manera manifiestamente ilegítima, derechos y garantías reconocidos… La acción
también procederá cuando exista una afectación o el riesgo de una lesión a
derechos difusos o de titularidad colectiva, para la protección ambiental o a
derechos del usuario y el consumidor…
Es claro que el espíritu
ecológico de nuestras propuestas, el interés comunitario, la integralidad y la
complejidad de las mismas, nunca fueron comprendidos
por nuestros interlocutores. Por esto no entendemos como ahora pueden arrogarse
el derecho de interpretarlas públicamente a su propio y arbitrio.
Estamos lejos
de pensar que nuestra opinión debe primar sobre otras, muy por el contrario,
así como entendemos que la biodiversidad en
un factor clave para el sostenimiento de la vida en el planeta y nos
hemos manifestado contrarios al monocultivo y el uso de agrotóxicos
tanto en el campo como en la ciudad, de la misma manera, creemos que la
diversidad de opiniones y pensamientos son claves para la vida de la sociedad y
la cultura humana y proponemos permanentemente el intercambio de ideas. Pero
este debate, para enriquecernos, debe reunir algunas condiciones mínimas en el
sentido de una sana búsqueda de la verdad, del bien común, y no puede apoyarse
en la mentira, el engaño, la agresión, la prepotencia y el doble discurso. No se puede negociar con
la salud de la población.
Sí, queremos
áreas verdes, son nuestro pulmón, no respiraremos oxígeno industrial; pero
queremos áreas verdes en las zonas verdes, y queremos industrias limpias en las
áreas industriales; queremos viviendas dignas en las áreas residenciales, y
espacios de esparcimiento donde los niños puedan jugar y las familias reunirse y
distenderse o intentar una huerta; queremos comercios, como queremos ferias de
productos locales; queremos oficinas, como queremos escuelas con espacios
adecuados. Somos ciudadanos con derecho de opinión, habitantes comprometidos
con el desarrollo de la ciudad y su salud ambiental, no fanáticos extemporáneos
a quienes lo único que les interesa son los árboles, que por otro lado tampoco
se están cuidando.
Aclaradas estas cuestiones, insistimos en expresarnos
sobre la salud ambiental de nuestro pueblo: la determinación expresa desde un
órgano gubernamental para que se instalen viviendas que serán hogares, con
madres embarazadas y gurises creciendo en un área industrial, es un delito
ecológico y como tal, de lesa humanidad y no prescribe. Serán juzgados.
miércoles, 14 de agosto de 2013
4TO ENCUENTRO “PENSANDO EN LARROQUE”
Casi sin darnos cuenta llegamos ya al 4to
encuentro “Pensando en Larroque”, que se llevó a cabo el viernes 2 de agosto,
nueve días antes de las elecciones primarias del último domingo.
En esta
ocasión, el Dr. Rubén Virué, actual Secretario de Justicia de la provincia de
Entre Ríos, fue el encargado de contarnos su visión personal sobre la historia,
el presente y el futuro de nuestra ciudad y su gente. Tal la consigna que le
planteamos a todos nuestros invitados especiales.
Comenzó haciendo mención al “completo
panorama” que trazara en el encuentro anterior el Escribano Fabio Larrosa, para
luego referirse más específicamente al aspecto social.
En este sentido sostiene que se ha modificado
notablemente la forma de convivencia en nuestra ciudad. Piensa que un ingrediente de este cambio es la situación
nacional, posiblemente acelerado desde el conflicto entre el gobierno y el
sector agrario en el año 2008. Pareciera que aquella división del 2008 se
mantiene y el que piensa distinto es un enemigo; sosteniendo que el propio
oficialismo al que pertenece, -usó la frase nosotros- debe hacer un mea culpa y evitar un discurso agresivo.
Pero lo más importante es que ese clima nacional, aparece profundizado en
Larroque, donde todo aquel que no esté alineado con la cúpula mandataria local,
pasa a convertirse en enemigo irreconciliable.
Sería muy simplista creer que esto se debe
sólo al temperamento del intendente, sino que hay un sector de la sociedad que sostiene esta tendencia, ya
sea con su beneplácito o con su temor. “Me ha pasado de encontrarme con gente
que conozco desde muchísimo tiempo, que ahora se cruza a la vereda de enfrente
para no tener que saludarme en la calle, pese a que ninguna dificultad tienen
en hacerlo en privado y a esta conducta no se la puedo atribuir al intendente.
Jamás me había pasado ver a compañeros con miedo de que su saludo pueda ser
interpretado por la conducción local como
una simpatía ideológica o personal”.
Analiza que, como comunidad, siempre supimos debatir y
tener nuestras diferentes opiniones sin necesidad de distanciarnos, porque
podíamos disentir en política pero coincidir en el club o en la escuela de
nuestros hijos o simplemente saludarnos con amabilidad al cruzarnos en la
calle. Esto es lo que se ha alterado lamentablemente.
Es cierto que en Larroque, como en toda ciudad
chica, mucha gente prefiere evitar que la identifiquen con una determinada línea
de pensamiento político, esto es parte de la idiosincrasia también. Pero ahora,
en este tiempo, desde la autoridad local se fomenta esta situación, la de
etiquetar, la de definir, o aceptás todo lo que planteamos o sos enemigo, parece ser la consigna, una visión estrecha muy alejada del ejercicio de los
derechos y libertades. Pone como ejemplo algunos casos concretos como los
ocurridos en la Escuela Horizonte al inicio de la gestión 2007 – 2011, cuando
ante una primer discrepancia se dejó de contratar los servicios tan necesarios
para los alumnos, o lo ocurrido hace poco en el club Sportivo, en donde la
negativa a obedecer instrucciones del poder político generó una crisis resuelta
recién meses después cuando pudo realizarse un acto eleccionario en el que el
ejercicio de la represalia y la utilización de recursos del estado municipal como
forma de captar voluntades se hizo evidente, felizmente sin éxito, pero contando con algunos sectores importantes de
la población que toleran hasta con simpatía esta situación.
También refirió ejemplos en los que la
discrepancia con la autoridad comunal tuvo como represalia el cambio de
condiciones de trabajo e incluso el traslado de personal del Estado a otras
ciudades, y el no pago de deudas del municipio con proveedores para provocar
ahogo financiero a quien osó discrepar.
“Debemos plantearnos seriamente algunas formas
de salida, pensar en qué es lo que debemos hacer – nos dice- porque si esta
forma monopólica de detentar la verdad, esta manera agresiva y autoritaria de
acción, se mantiene en el tiempo, la sociedad local estará en verdaderos
problemas de división, de inacción, de dependencia del poder, de temor, de
belicosidad que serán muy difíciles de revertir.
Es
fundamental que nos planteemos entre todos, por donde abordar esta crisis. Quienes por algún motivo tenemos un cierto grado de incidencia en la comunidad,
debemos fomentar estas instancias de debate (como la que se ha generado esta
noche aquí), generar ámbitos de discusión donde cada uno pueda decir lo que
piensa. Debemos ayudar a vencer el temor, a superar ese miedo bilateral, provocado
por la autoridad y tolerado por la comunidad. No podemos tomar como normal y
aceptable el discurso único.
A partir de este momento se abre un intenso
debate en el que los presentes aportan ideas, conocimientos, anécdotas e
información relevante y del que destacaremos algunos conceptos que contaron con
la aprobación generalizada.
- No hay ámbitos de debate, no se escuchan
voces discordantes que denuncien los atropellos que pasan en el pueblo. En otros momentos se
debatía con libertad, pero hubo un quiebre, una ruptura, se impuso el discurso
único y parece que, como comunidad, no tuviéramos las herramientas para
defendernos, quizás porque nunca antes necesitamos protegernos de nuestros
propios dirigentes. Siempre supimos juntarnos para trabajar, sobre todos en épocas
de crisis, pero nunca en función de preservarnos de la agresión de nuestras
propias autoridades.
- Larroque se ha caracterizado por integrar a
los diferentes sectores; incluso quienes llegaban desde otros lugares
rápidamente se insertaban en la sociedad y formaban parte activa de la misma,
de forma mancomunada con el resto de la población, pero últimamente, quizás
como parte de una crisis de crecimiento poblacional, tenemos varios casos de
personas, actuando en lugares decisivos, que no logran encarnar la
idiosincrasia del pueblo, que no logran entender que aquí tradicionalmente
pudimos ser amigos de nuestros adversarios políticos y en consecuencia generan discordia; que no
pueden ver que los larroquenses siempre fuimos capaces de encontrar objetivos comunes,
discutirlos y trabajar para alcanzarlos en convivencia pacífica y amigable; gente
que viviendo entre nosotros, parece que siguiera viviendo en otra parte. Es
evidente que estamos en una crisis dirigencial y no hemos sido capaces de
marcar el rumbo, de mostrarnos como somos y de integrar sanamente a todos. A
esto se suma que muchos copoblanos, con cierto snobismo, tienden a valorar más
lo que viene de afuera y menosprecia lo local.
- Se han hecho notables distintas formas de
exclusión, en especial de los movilizadores naturales de la sociedad. Crecimos
entre comisiones y cooperadoras diversas en las que participaban todos quienes
quisieran, sin distinción, opinando, trabajando sin sueldo ni otro merecimiento,
sólo por el placer de saber que se hacía algo útil por el pueblo, a veces bien,
otras nos tanto, pero siempre bien intencionado. Sin embargo, a partir de esta
gestión, todo lo centralizó el municipio, y cuando se llama a terceros es para que
exprese su consentimiento sobre lo ya resuelto o para salvar situaciones
comprometidas que no se hubieran previsto. No se discute la organización de
nada, se actúa con prepotencia, con soberbia y con un aire de superioridad que
llega hasta hacer burla del que piensa distinto, se comentan con ironía los pensamientos
diferentes y se extienden estas conductas tan retrógradas a las nuevas
generaciones.
- La mentira se ha normalizado, se toma como
un dato más de la realidad, sin connotaciones morales, se miente permanentemente
desde el gobierno local, en cosas
importantes o en nimiedades. Hay sectores de la población que aceptan esta
mentira, que aún sabiendo que tal informe o noticia son falsos, los aceptan
como ciertos, los convalidan y se niegan poner en evidencia el engaño. Y lo más
triste es que las autoridades locales y sus seguidores más cercanos terminan
creyéndose su propia mentira.
El intercambio de opiniones se vuelve intenso,
todos tienen algo que comentar o compartir, cada tema es complementado con
abundantes e interesantes anécdotas que ilustran y aclaran las expresiones. Se
habla de trabajo, de educación, medios de información, el rol de los adultos y
los jóvenes un tanto trastocados en la actualidad y otros cambios generales de
la sociedad que sin duda influyen en la sociedad larroquense.
La noche se prolongó y se hizo necesario poner
un fin al debate pero con la convicción de que lo seguiremos en el próximo
encuentro.
martes, 30 de julio de 2013
Raíces del amor al ambiente en la poesía y el cancionero
Daniel Tirso Fiorotto
De la redacción de UNO
Las luchas contra los represamientos, los agroquímicos, la fractura hidráulica, fueron anticipadas por un mundo de poesía que ya expresaba, desde tiempos lejanos, la simbiosis de la mujer y el hombre en su paisaje de ríos y montes.
“Tuito es desmonte, surco y caserío,/ nace un quebracho y el tirón lo arranca;/de miedo a que lo atajen los tapiales/ corre con jurias de asustao el río/ por el borde pelao de la barranca./ ¡Humo se hicieron ceibos y sauzales!/ De vez en cuando, cruza por el cielo/ silenciosa, lejana, como juida/ el ala de aire de una garza blanca,/ y vos te imaginás qu’ es un pañuelo/ que te dice un adiós de despedida”.
Así le canta a la nostalgia el gualeguaychuense Claudio Martínez Payva, en el poema Al pie del estribo de su obra cumbre, Lluvia en los cardos.
Hoy se escuchan reclamos por el desmonte, contra las represas; reclamos contra los riesgos de extinción de las especies, y sin dudas son los mismos sueños que Martínez Payva traducía en versos hace ochenta y más años.
La garza diciendo adiós es todo un hallazgo, sin dudas. Para Aníbal Sampayo, enero lava esos pañuelitos en el espejo del río… ¡Qué podríamos agregar!
Nos recuerda también esa alusión al pájaro, el mensaje que encuentra Linares Cardozo en la observación de cada especie: “siempre sobra una ilusión/ que mata la soledad:/ hay tacuaritas que anidan/ en las taperas”. El propio Marcelino Román dedicó toda una obra a su admiración por los pájaros.
Para los que solemos pasar con indiferencia frente a una comadreja que ha sido víctima de la velocidad en la ruta, veamos cómo nos pinta la cosa el mismoClaudio Martínez Payva, en su poema “Guacho”.
“Matala Guacho! Si serás pavote!”, le gruñe el patrón pero la comadreja se le escapa y el gurí liga una paliza. Sólo la china cocinera manifiesta su bronca, su impotencia.
Cuando todos duerman, el chico le confesará a un peón viejo que él mismo había traído la comadreja desde la aguada. “Nos vemos siempre, y le vigilo el nido. … Tiene sáis hijos, viejo, y tempranito alzo comida, y voy a visitarla; sale a esperarme, pobre animalito y empiezo mientras come a’cariciarla. Tuita la cría se le añuda encima, chillan, caminan, l’ahugan con la cola y denguno se cái ni se lastima y carga, con los sais, la madres sola..!”
“Hoy, desgrané en l’achira los pichones y la truje, a la juerza, y escondida; pensaba que quedrían los patrones conocer a una madre tan sufrida. Ya sabe el risultao… Me hundió la bota, me ha bajao con el taco media oreja, tengo la boca achicharrada y rota, pero pude salvar la comadreja”.
“De aquí un rato, me corro a la laguna a ver si ya llegó, mi compañera. ¡Son sáis que van como a caballo de una…! Y ella no halla un cristiano que la quiera”.
“Ansí vide sufrir a una persona, sola, solita, p’atender su cría, jue pastelera, lavandera, piona…”
En Martínez Payva, el “guacho” ve en el mbicuré a su propia madre.
Ni pisaba el pasto
En la otra costa del Uruguay, Romildo Risso escribía entonces estos versos bajo el título “Los yuyitos de mi tierra”, que llevaría a la fama Atahualpa Yupanqui. “No digo que pa’ vivir/ tenga que hacerse algún daño,/ pero más de lo preciso/ demuestra espíritu malo. / Si hay leña caída en el monte/ yo no via voltear un árbol,/ pue’ el aire no puedo dir/ de no, ni pisaba el pasto”.
Risso, otro adelantado en la relación con el ambiente, está dispuesto a no pisar el pasto siquiera, como reverencia a la naturaleza. Le pesa el tener que hacerse un lugar, el tener que interrumpir la armonía.
Y no es una casualidad, su obra habla de una relación estrecha entre el árbol y el hombre. Le canta, por ejemplo, al espinillo (El aromo). “En ese rajón, el árbol/ nació por su mala estrella,/ y en vez de morirse triste / se hace flores de sus penas”. Como Osiris Rodríguez Castillo le canta al “talita del pedregal”, que es él mismo, en un poema que tan bien recita Víctor Velázquez (su nombre mismo es el abra del monte); y como Jorge Méndez rinde homenaje a las llamadas plagas: “cardo vulgar, tu porfía/ crece a la par del camino,/ y qué similar destino/ sobre tu vida y la mía”.
Atahualpa, en simbiosis con el caballo, le habló de muchas maneras, y en unas décimas que recuerdan a El corralero y El overo, le dice a su tordillo. “No sienta miedo ni pena/ mi viejo potro tordillo/ que a usted no lo lleva nadie/ pa'l lao de los frigoríficos./ Me via quedar medio solo/ cuando usted se me aiga ido./ Después que lo aiga enterrao/ via plantar un arbolito/ una sombra pa la sombra/ del recuerdo de un amigo./ Será como verlo siempre,/ como tenerlo conmigo”.
En El alazán, Yupanqui vuelve sobre esa relación. “Si como dicen algunos/ hay cielo pa’l buen caballo,/ por ahí andará mi flete/ galopando, galopando”.
Como yo lo siento
Osiris Rodríguez Castillo comprendió como pocos los lazos del hombre y el paisaje. “No venga a tasarme el campo con ojos de forastero/ porque no es como aparenta sino como yo lo siento./ Yo soy cardo de estos llanos, totoral de estos esteros,/ ñapindá de aquellos montes, piedra mora de mis cerros/ y no va a creer si le digo que hace poco lo comprendo.../ Debajo de este arbolito suelo amarguear en silencio/ si habré lavao cebadura pa´intimar y conocernos./ No da leña ni pa´un frío, no da flor ni pa´remedio/ y es un pañuelo de luto la sombra en que me guaresco,/ no tiene un pájaro amigo, pero pa´mí es compañero”.
Hay en muchas canciones y versos del llamado “folklore” hondas tradiciones de Abya yala, muy menospreciadas, que mantuvieron llamitas encendidas en los tiempos de tala rasa.
Miguel Ángel Martínez se había creado un mundo propio en la isla Curupí, era un habitante más, como los pájaros, como las flores, los árboles, a tal punto que ese entorno lo llevó a acuñar el gerundio “curupisiando”, que es como decir, “viviendo en armonía”.
El Zurdo era canto y melodía, pájaro y mate amargo, paisaje y amor, isla y campo adentro, y era unidad americana y revolución. Para los zurdeños, que somos sus discípulos, estas cosas no están separadas sino por la ignorancia o la utilidad.
Y qué decir de Juan Ortiz, que se sabía atravesado por un río. Cada cual a su modo, el poeta, el músico, el intérprete, el pintor, va diciendo el paisaje. Para Yupanqui, la guitarra entrerriana tiene como misión dar el paisaje.
Los poetas y los cantores pueden no llamarse “ambientalistas” pero con sus otros ojos, los ojos del arte, no se ven frente al paisaje sino adentro, son parte, y muchos de ellos rompieron antes los muros que separan al hombre de su entorno, y que provocan tanta indiferencia.
Para Ricardo Couchot, por caso, entre el paisaje el y el hombre no hay un punto y aparte: “Siririses y crestones/ ponen puntos suspensivos/ en el aire de la tarde”.
Y por ahí alza su ruego: “Avecitas de mi tierra/ pregones de libertad/, yo canto pero les pido/ que me enseñen a volar”.
La relación del pájaro y la libertad puede ser tema de la poesía del mundo, pero en Entre Ríos es el eje, el centro, la metáfora sin discusión e interminable, por repetida que parezca. ¿Quién duda que la calandria prefiere morir antes de verse apresada? Lo primero que ve y escucha Daniel Elías en Las alegrías del sol: “y la calandria impenitente canta”.
Ceibos y sauces
Hoy que tomamos conciencia de los riesgos de la fractura hidráulica, de los agroquímicos, de la tala rasa, de la perforación por agua caliente salada, o de los diques, es una obligación volver a las fuentes de la poesía.
Fuentes hondas cuyo origen se pierde en los tiempos. Olegario Andrade no hace otra cosa, en La vuelta al hogar, que dialogar con la naturaleza. Ceibos, sauces, zorzales, calandrias, juncos, achiras… “Todos aquí me confiaban/ sus penas y sus delirios;/ con sus suspiros las hojas,/ con sus murmullos el río”.
El ceibo, el sauce, el zorzal, el arroyo, impregnan la poesía entrerriana de cabo a rabo.
Carlos Mastronardi pinta la provincia sin límites entre el hombre y el paisaje. “En ceibales y costas quedan rumores de antes/ y viene hasta mis noches como una queja antigua./ Persiste un rudo encanto que me despeja el alma,/ entre arroyos ocultos y en las calladas islas”.
Bueno, en Eise Osman el hombre mismo es la isla, y comprende mejor si corta los puentes con la realidad aparente. En ese cuento/anécdota que es El botador, el gualeyo comprende cuando escucha al río. En el río caben todos los sueños.
Quizá sea en la relación del hombre del litoral con el mate donde más se expresa esa asociación sin fronteras entre el vegetal, el agua, la cultura, los sueños.
“Mi viejo mate galleta, qué pena me dio perderte”, dice José Larralde en una chamarrita lerda. “En tu pancita verdosa cuánto paisaje miré, cuántos versos hilvané mientras gozaba tu amargo, cuántas veces te hice largo y vos sabías porqué”.
Fortunato Calderón Correa dice “las cosas cantan”, con Reiner María Rilke. “Permaneced distantes; me gusta escuchar cómo las cosas cantan. Vosotros me matáis todas las cosas”, dice Rilke.
En esto de ser el mismo árbol, se lee en la poesía de Calderón: “Risueño si te ven, feliz cuando te ignoran,/ con igual respuesta para la tierra y para el hacha,/ así esperas la noche, álamo./ Lentamente, libre de cargas,/ dejo flotar mi amor hacia tu cuerpo./ Y hay algo en mí que quiere hacerse sol, como tus hojas,/ y tú se lo permites”.
Luego de mostrar cómo los pueblos de África y Abya yala (América) coinciden en su relación honda con el árbol, con la naturaleza, dice Fortunato en una columna: “En virtud de su origen, todas las cosas se encadenan y corresponden en la armonía universal que supera infinitamente el nivel individual de cada uno de nosotros”.
Hemos mencionado una decena de autores, dejamos mil afuera. Inspirados por los anuncios de marchas y otras manifestaciones en defensa de la naturaleza, trazamos este repaso rápido para señalar cómo los cantores y poetas de la región rompieron antes los límites. Algunos, y es el caso de Rubén Cuestas, suben aquí al escenario para imitar, con la candidez de los milenios y como todo homenaje, el canto de los pájaros.
martes, 23 de julio de 2013
lunes, 22 de julio de 2013
Seguimos "emprolijando" al árbol en Larroque
![]() |
| gracias a Guillermo Gomez Franco |
Perdónanos Madre Tierra, Perdónanos Padre Dios:Por no ser capaces de detener semejante atentado,
Por no saber parar este biocidio,
Por creernos más sabios que vos y pretender darle forma a tus creaturas,
Por no saber respetar al "hermano árbol" que tanto amó San Francisco.
Por creernos más sabios que vos y pretender darle forma a tus creaturas,
Por no saber respetar al "hermano árbol" que tanto amó San Francisco.
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