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Grupo de reflexión y acción educativa con interés en temas ambientales de la ciudad de Larroque. Contacto: mingache_larroque@yahoo.com.ar
lunes, 1 de julio de 2013
jueves, 20 de junio de 2013
Para que broten las hojas verdes.
Publicamos partes seleccionadas (por nosotros) de estas dolidas, precisas, duras, profundas y esperanzadoras reflexiones de Tirso Fiorotto.
"El dinero sucio del mundo y de la Argentina en particular, el dinero manchado en sangre, podrá usarse para seguir despojando de tierras a los campesinos argentinos a través de los certificados de inversión inmobiliaria, Cedin.
"El dinero sucio del mundo y de la Argentina en particular, el dinero manchado en sangre, podrá usarse para seguir despojando de tierras a los campesinos argentinos a través de los certificados de inversión inmobiliaria, Cedin.
Robando tierras, lisa y llanamente. Dinero del robo usado para comprar
la tierra es un robo, no a mano armada porque el gobierno lo permitirá, ni
siquiera hay que hacer un boquete, no hay que asaltar un banco, no: es el
gobierno de Fernández viuda de Kirchner el que facilita el boquete y nos pone
contra el piso, para transferir la propiedad que los honestos no pueden
sostener, a manos de los peores delincuentes.
Un campesino no puede hoy comprar la parcela en que trabaja, no puede
hacer planes con sus vecinos, sus compañeros, porque no hay planes para los
desheredados; no puede ampliar su pequeña parcela, tampoco, porque las
políticas del gobierno lo empujan al éxodo al tiempo que favorecen a los
grandes grupos, con su economía de escala que destruye a la familia trabajadora
del campo, no deja margen a los chicos.
Así es como van haciendo de Entre Ríos la cancha para sus negocios
espurios. Así es como Entre Ríos se convirtió en patria añorada por los
desterrados, exprimida por el capital usurero.
Y bien: hoy el que sabe trabajar la tierra y tiene ganas tampoco puede
hacerse de una chacrita porque desde el poder político lo han puesto a competir
con pooles y fideicomisos que distorsionan los precios. El gobierno dejó a los
campesinos en la intemperie para que enfrenten con hondas y palos a los tanques
de guerra y los misiles de la usura.
No conforme con estas agresiones simultáneas contra el pueblo, el
gobierno de la señora Fernández viuda de Kirchner ahora facilita que los
ladrones del planeta se queden con la tierra de los trabajadores argentinos. No
sólo les aceita el camino sino que los llama, los invita, les sirve los campos
en bandeja.
Fernández viuda de Kirchner ha dispuesto con su séquito, entre los
cuales se encuentran algunos entrerrianos que ya participaron de la bien
recordada era menemista, que los billetes pesados y ocultados por la lacra de
la humanidad sean metidos con legalidad en el territorio argentino, a competir
con el dinero fruto del esfuerzo y el sacrificio de los trabajadores, es decir,
de las víctimas. Canallada, si las hay.
El gobierno facilita que ese dinero sucio que es razón principal del
hambre, la muerte y otras miserias de la especie humana, además de alentar la
destrucción de la biodiversidad, ese dinero se use para acaparar tierra en la
Argentina, para hacerse de títulos de propiedad de la tierra que luego usarán
los pooles y las multinacionales, a los que este gobierno está aliado, y a los
que además les ha prometido incluso que les abrirá las puertas para la
apropiación de genes, con cambios a la ley de semillas, de manera que un grupo
de multinacionales puedan cobrar regalías por cada semilla que plantemos, lo
que equivale a privatizar la vida.
La naturaleza hizo los genes durante millones de años, estos señores le
meten mano y se quedan con la semilla entera, con la venia del gobierno de
Fernández viuda de Kirchner, deslumbrada con firmas como Monsanto en la
agricultura, como Barrick en la megaminería. Colonialismo a la enésima.
Este cóctel de medidas antinacionales y contrarías a todas luces a los
trabajadores le quita a la presidente argentina su autoridad, y nos llama a
resistir sus arbitrariedades.
No, no hay derecho. Es tan violenta esta arbitrariedad colonial, que la
presidenta Fernández viuda de Kirchner está disolviendo en ella su autoridad.
El lavado de dinero sucio, el permiso para dar tierras a un delincuente es una
actitud destituyente, autodestituyente. Fernández quedará en el poder pero
vacía de una autoridad que ella y su esposo dilapidaron, por indecentes.
Hay que resistir este embate. No hay que aceptarle el suicidio. No hay
que aceptar más arbitrariedades de Fernández y su séquito de ricos alzados
contra la patria grande. Hay que decirle no a los destituyentes, empezando por
el propio equipo de gobierno.
No señora, usted debe completar su mandato y sin añadir daños como éste
de los Cedin.
Hay que resistir, y la primera resistencia debe ser la conciencia.
Sentarse con serenidad a tomar conciencia del estado de las cosas es un
acto pleno de resistencia, necesario, esclarecedor, justo.
La historia de luchas de los trabajadores argentinos, luchas por la
independencia, los derechos obreros, la libertad, luchas contra las dictaduras,
luchas por el ambiente sano, esa historia ancha de valores y entregas heroicas
exige hoy un desagravio, porque un grupo de ricos mafiosos usa las banderas
para ponerlas al servicio de la contrarrevolución, al servicio del gran
capital.
Los pueblos entrerrianos que abrevamos en la revolución artiguista y en
300 años de resistencia a la invasión, pagada con sangre de los antiguos
pueblos que son nuestra raíz, no podemos sino condenar a estos gobiernos farsantes,
que además manosean los símbolos más sentidos de la patria grande, cultivando
palabras lisonjeras a los oídos de nuestros pueblos a la vez que le aceitan el
camino a Monsanto, Cargill, Barrick, Chevron, los pooles, los banqueros,
Walmart, la patria contratista, entre otros, y el dinero sucio del planeta
tierra, dinero manchado de sangre.
La noticia de hoy rebalsa el vaso. En el mismo instante en que tantos
argentinos toman conciencia del grave estado de la biodiversidad, de la
necesidad de aplicar políticas que protejan el agua, el suelo, los árboles, las
hierbas, los peces, los pájaros, las abejas, el aire, y que desalienten
inversiones que contaminan o amenazan con destruir nuestros acuíferos; en este
momento en que los pueblos necesitan un pedazo de tierra donde producir sus
frutas, sus verduras, sus hortalizas, sus cereales, y generar granjas y chacras
familiares que aseguren la soberanía alimentaria y el alimento variado, sano y
cercano para todos, en este instante la presidente Fernández viuda de Kirchner
abre la compraventa de los campos al dinero obsceno del planeta, al dinero del narcotráfico,
del tráfico de armas, de la trata de personas, al dinero de la violencia, al
dinero que destruye la dignidad en la especie humana y que mata al hombre. Esta
es una agresión al pueblo, a la patria grande, una agresión a los hermanos del
Abya Yala, nuestra América, una cachetada a los trabajadores.
Los herederos de la revolución artiguista no tenemos otro camino que el
cuidado de la tierra, el amor a la Pachamama, la producción sustentable, y el
reparto de tierras de modo generoso, solidario, para que la producción se haga
entre cooperativas, campesinos unidos, familias, emprendedores, pymes, chicas y
muchachos de nuestros barrios ávidos de trabajo decente, con el apoyo de
profesionales de convicciones, pero jamás podemos tolerar este nuevo atropello
capitalista.
A no afligirse, hay pueblos que parecen dormidos y están soñando.
La resistencia no es fácil, debemos caminar sin camino, lindo desafío.
Pero antes, tomarnos unos mates y con los mates, la conciencia.
Decía Atahualpa Yupanqui, que supo vivir en las orillas entrerrianas,
“mi tierra está llenita de forasteros, / campesinos sin campo, indios sin
cerro, / qué tremendo silencio sobre nosotros / hagamos con silencios un nuevo
grito”.
Ese es el otro mundo que está también en nosotros. Cedin: Cochinada
Emblemática De la Indecencia. Como diríamos en mi pueblo: ojála y se les pudra.
Para que broten las hojas verdes.
Tirso."
Sobre lo que destruyamos brotará la esperanza
Publicamos agradecidos esta caricia que nos hizo llegar Silvia por la tradicional y siempre conmovedora vía del mensaje personal escrito de propia mano.
"Al grupo Mingaché
"Al grupo Mingaché
Gracias por la invitación a participar con Uds. y por la que
me he sentido honrada y feliz. A los mayores nos gusta compartir y escuchar a
la gente nueva. Y no les quede duda que los que vienen serán mejores que
nosotros porque la vida no se detiene y toda la creación – a veces a pesar
nuestro y de nuestros errores – es un canto a la vida, al progreso, al triunfo
final. La evolución no se detiene y sobre lo que destruyamos brotará la
esperanza.
Sigan luchando, insistan, concienticen a los jóvenes a los
niños y a los mayores. Esas piedras y dificultades de hoy, no les quepa duda
que van a ser removidas. Muchas gotas de agua y solidaridad harán el milagro.
La gente pasa, los gobiernos terminan pero las buenas ideas y las buenas obras
van a permanecer.
Creo que no llené las expectativas que tenían pero me gustó
compartir, escuchar y conocer el pensamiento de tanta gente distinta y unidas
por un objetivo hermoso. Somos parte de la naturaleza, no los dueños. Y ella
nos cuida, nos regala, nos alimenta.
No se enojen… el futuro, sus hijos les darán la razón y
muchas satisfacciones.
Además de reflexionar vamos a tratar de hacer, lo mucho o
poco que podamos, con la visión corta o larga de cada uno. Plantar un árbol,
limpiar una calle, regalar una flor, un saludo, una sonrisa.
Leeremos libros que nos estimulen, cuidaremos a nuestros
niños, llevaremos una bolsa de tela, reciclaremos lo que tengamos a mano,
cultivaremos una huerta y un jardín y llevaremos ayuda a escuelas, hospital,
bomberos, etc. Entre todos, florecerá el milagro. No aflojen. Gracias y los
beso.
Silvia"
miércoles, 12 de junio de 2013
Nos publican
Gracias Daniela por la publicaión y los conceptos.
Ver nota en
http://www.diariodebatepregon.com/noticia.asp?noticia=3055
Ver nota en
http://www.diariodebatepregon.com/noticia.asp?noticia=3055
2do encuentro "Pensando en Larroque"
Cada uno de
nosotros tiene un mensaje, algo que decirles a los demás, una idea que al otro
no se le ocurrió, una experiencia que el otro no vivió.
De la misma
manera el otro tiene un mensaje para mí, algo que decirnos a nosotros, una idea
que a mí no se me ocurrió, una experiencia que nosotros no vivimos.
Sin embargo,
“Occidente siempre ha tenido una
dificultad para acoger al otro. Su estrategia predominante ha sido negarlo, ya
sea mediante la incorporación, el sometimiento o la pura y simple destrucción.”
Nos dice Leonardo Boff. “El carácter
imperial de Occidente se funda en su presunción de ser el mejor en todo, la
punta más avanzada del espíritu en el mundo”. Quizás por eso muchas
culturas consideradas como más espirituales que esta greco-romana que nos tocó
heredar, hacen del escuchar una acción mucho más sabia que la de hablar. Un
proverbio que, según cuentan, es de
origen árabe, dice que Dios nos dio dos orejas y una sola boca, porque
necesitamos escuchar mucho más de los que hablamos.
“Pero en Occidente encontramos también otra
vertiente que lo cura de esta arrogancia: la tradición judeocristiana.”
Continúa Boff. “En esta tradición el otro
es todo porque a través de él se da el amor y en él se esconde Dios, que
también se hizo otro. En dicha tradición se dice: «Haz justicia al huérfano y a
la viuda... Amad también al extranjero pues fuisteis extranjeros en Egipto»
Todos estos son el otro…”
Con esta
consigna de escucharnos para aprender, sin ánimo de debate intrascendente, sino
de intercambiar ideas, anhelos, proyectos, deseos, experiencias, visiones de la
realidad, nos reunimos el jueves pasado con un grupo de unas 20 personas
alrededor de tres ”viejos sabios“ de la tribu larroquense.
“En el fondo, todo pasa por el otro, pues
sin el diálogo con el tú no nace el verdadero yo, ni surge el nosotros que crea
el espacio de la convivencia y de la comunión.”
Cuesta
escuchar. “La mayoría de las filosofías
de Occidente se centran en la identidad, dejando poco espacio para la alteridad.” Nos avisa
Boff. Todos queríamos decir nuestras cosas, así que es muy probable que nos
perdiéramos de escuchar partes de lo que Roberto, Ilda y Silvia tenían para
contarnos. No obstante, tratamos de rescatar los aspectos medulares de sus aportes.
Roberto
Torres rescata de Larroque la igualdad social, “verdadero crisol de razas” nos
dice, “éramos todos iguales, no había mala intención, nadie le faltaba el
respeto a nadie”. Ve que han cambiado muchas cosas más allá del progreso
tecnológico, el pueblo se hizo más grande, ya no todos nos conocemos y entonces
nos preocupamos menos por el otro. Los tiempos se aceleraron y no nos tomamos
ni siquiera un rato para sentarnos a dialogar. “Me duele ver algunos sectores
juveniles como con pocas ganas, desorientados” y dice sentirse un poco
responsable como mayor, porque quizás no supo transmitir las ideas; deberíamos
saber explicarles que no todo se les debe a ellos por el sólo hecho de ser
jóvenes, que el pueblo tiene una historia y que al lugar en el mundo hay que
ganárselo. Manifiesta su esperanza en que estos cambios sean para bien. “Me
gusta mi pueblo, pero hay mucho por hacer”.
Silvia De Zan
nos muestra una mirada más optimista en cuanto a los jóvenes larroquenses;
coincide en el aceleramiento que produce la modernidad, “no nos hacemos tiempo para los chicos”, pero
cree que hay muchos jóvenes que demuestran que cuando se les plantean
propuestas interesantes pueden hacerse responsables y trabajar con objetivos
comunes. Ve que si bien hay falencias, el pueblo y su gente han mejorado, que
las generaciones intermedias hacen lo que pueden para seguir mejorando. Ve como
un valor la mayor libertad para tomar decisiones; “antes se hacían más cosas
por obligación”, ahora se hacen las que surgen de la propia interioridad de las
personas. Entiende que el pueblo conserva su idiosincrasia en medio de la
sociedad consumista actual, la gente se sigue reuniendo, compartiendo.
Ilda
Benedetti dirige nuestra atención hacia otras cuestiones más concretas, la vida
y la producción en el campo hace 50 o 60 años, recuerda que se vivía bien, con
alegría, había muchas personas en las casas, recuerda familias de hasta 40
integrantes, todos tenían ocupaciones pero las hacían con tranquilidad, en un
ambiente de cooperación, producían casi todo lo necesario, se comía sano.
Les
preguntamos como ven el futuro para Larroque, qué cosas positivas tiene, qué
cosas le faltan, y aquí se produce un interesantísimo intercambio de ideas.
Algunos piensan que las escuelas, el reunir a todos los sectores en un mismo
lugar, han sido uno de los principales factores de igualdad y unidad en el
pueblo, no obstante ello, otros piensan que está haciendo falta otra escuela
primaria más afuera del centro. Todos ponderan el arbolado de calles y parques,
cuando se lo deja crecer, y fundamentalmente los servicios en general, que
están bien organizados; critican en desprolijo entramado de cables de todo
tipo. Otro aspecto valorable es la ausencia de viviendas precarias y ven como
muy importante que muchos jóvenes vuelven a trabajar en el pueblo después de
estudiar alguna carrera.
A partir de
este momento se sirve una mesa variada que incluye como novedad gastronómica
unos piñones de araucaria, el pehuén de los pehuenches, cocidos por Carolina y
la conversación fluye libre y erráticamente.
En síntesis
una muy apreciada oportunidad de intercambio, de encuentro con “el otro”, a la
que la mayoría de los concurrentes acuerdan en considerar como valorable, que
intentaremos continuar en el tiempo.
Volviendo a
L. Boff “Este legado occidental de la
tradición judeocristiana, centrada en el otro, nos ofrece una de las bases para
la convivencia posible y necesaria en el mundo globalizado. La base debe ser
ética más que política. Una coalición de valores que se funde en la
hospitalidad y en la acogida incondicional del otro en cuanto otro, en el
respeto a su cultura y la disposición a hacer una alianza duradera con él. O
hacemos esto o perderemos las razones para vivir juntos en la misma Casa Común.”
Gracias
Silvia, Ilda y Roberto y a los amigos que nos acompañaron por hacer esta
convivencia ética, una utopía posible y deseable.
sábado, 8 de junio de 2013
Licenciada en Gestión Ambiental
Saludamos y felicitamos a Ernestina, miembro activo de Mingaché quién anoche tuvo su colación de grados como Licenciada en Gestión Ambiental de la sede Gualeguaychú de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UADER.
http://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/123185/primera-colacion-de-licenciados-y-tecnicos-en-gestion-ambiental-de-la-uader
http://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/123185/primera-colacion-de-licenciados-y-tecnicos-en-gestion-ambiental-de-la-uader
Saludo a los PERIODISTAS en su día
Desde Mingaché saludamos cordialmente a los Periodistas especialmente a los de nuestro pueblo, en su día, reproduciendo algunas partes mal elegidas de este impecable e impresionante texto de Tirso Fiorotto, un maestro de la profesión, quizás la pluma más iluminada del Entre Ríos de los últimos tiempos.
Para leer el texto completo, lo que por supuesto recomendamos pulse aquí. articulosmingache.blogspot.com
Cumpas:
hoy amanecí con un correo que me saluda por el Día del Periodista.
Agradezco este mensaje gremial y saludo, a vuelta de
correo, a todos los colegas que con enorme esfuerzo y sin reconocimientos
cumplen su oficio de modo honrado, estudiando, seleccionando los temas con
responsabilidad, buscando los resquicios para dar a conocer lo que el poder
político o económico, político - económico, desean ocultar por todos los medios.
Los periodistas debemos hacernos un lugar para la
reflexión, el conocimiento, el estudio, para dejar que los conocimientos
afloren sin presiones, y lo digo porque vivimos muy apretados por las
circunstancias, bajo estructuras mafiosas, y también apretados por los cierres,
por el apuro, y así solemos ofrecer cositas ni siquiera corregidas, y a veces
tan ligeras que sería preferible callar. No lo negaré.
Hay
numerosas orientaciones en este bello oficio. En cada rubro se encuentran
personas con dignidad.
Deseo detenerme hoy en la que le hace cosquillas al poder
económico, al poder político, al poder corporativo, que muchas veces son un
solo poder en connivencia aunque parezcan incluso enemistados. Todo por
arribita nomás, ya sabemos.
Saludo entonces en este día a los colegas de los pueblos
pequeños que deben hacer malabares para ejercer el oficio y seguir viviendo
allí, y que aprovechan las rendijas que se le escapan al poder económico y
político corrupto al mango, las aprovechan para sostenerse en la dignidad,
comprometidos con la búsqueda de la verdad y seguros de que la libertad no se
negocia. Por trillado que aparezca, compañeros, es así, no se negocia.
Quizá no sean mayoría, no importa, están allí y muchas
veces no se dimensionan ni se consideran las tensiones internas de cada cual.
Por eso no opinamos de cada cual, porque en el fondo no sabemos cuánto lucha
cada uno por la dignidad, y suponemos que son más de los que imaginamos los que
dan su batalla íntima en cada jornada.
Y los saludamos porque sabemos de esos esfuerzos,
mientras algunos con pretensión de “representantes” buscan el modo de
congraciarse con el poder en este Día, con el poder mafioso, aplaudiendo
leyecitas que son como aspirinas ante el cáncer, engañapichanga, tratando de
sonreírle a un poder que nos ataca por todos los flancos.
Los
engranajes del régimen falaz no son más que eso. Y los periodistas que cada día
se levantan pensando cuántas presiones deberán soportar en la jornada de
trabajo, tienen que soportar también que pretendidos “representantes” les bajen
línea, les digan que tienen que estar agradecidos, en síntesis: nos tomen el
pelo.
Con amigos así...
Saludo a los que tienen actitud, a los que luchan por los
caminos de la independencia, a los que se saben cruzados por los valores en
cada noticia, cada nota, cada título, cada párrafo; a los que quizá no puedan
decir algo hoy pero le pasarán el dato al amigo, o buscarán otro medio donde desarrollar
su trabajo; a los que no se resignan a callarse la boca ante la podredumbre de
presidentes, vicepresidentes, ministros, titulares de corporaciones, ultra
corruptos y ultra ricachones, que roban por todas las vías a su alcance y, como
práctica habitual, cuando se enfrentan con vecinos que los denuncian, buscan
destruir lo poco que queda de justicia, de república, para poner las
instituciones a su servicio, al servicio de la impunidad. Eso en la Argentina y
en Entre Ríos por igual.
¡Salud, compañeros periodistas de la Junta Americana!
¡Salud, periodistas de Santa Elena, de Concordia, de Ibicuy, de Villaguay!
¡Salud, periodistas de Paraná, de Concepción, de Gualeguaychú, de Larroque mi pueblo, de María Grande, de
Colonia Avellaneda, de Chajarí, de Federal, de cada pueblo nuestro y se me
escapan doscientos! ¡Salud los que resisten de una punta a la otra de este
territorio maravilloso!
Está el robo personal, el robo para el partido, el
soborno en la relación promiscua con las grandes multinacionales del dinero, de
la minería, del petróleo, de las exportaciones, del comercio minorista a
escala, de la industria de ensamblaje; el robo con la patria contratista, robo
impresionante por estos pagos; todo ello en la Argentina y en Entre Ríos, a un
punto que da asco, y quedan periodistas con preparación integral para conocer y
denunciar este estado de cosas que es calamitoso, y del que se valen los grupos
de poder para hacer de nuestro territorio una cancha de negocios sucios a gran
escala, mientras se hacina a las familias o se las expulsa.
Entre Ríos, patria del destierro, de los pueblos
fantasmas, país de las taperas, del trabajo precario, hoy país arrodillado ante
el poder central metropolitano ultra corrupto a todas luces, corrupto y
soberbio, ricachón y gritón, y arrodillado ante los pooles de la especulación
que se pasean como Pancho por su casa porque son jefes del poder político, es
decir: los “gobernantes” son sus felpudos.
Los periodistas nos encontramos con la altísima
responsabilidad de conocer el estado de cosas, de saber del grado de sumisión
del capitalismo entrerriano que agobia a las familias hasta expulsarlas. ¡Qué
alto compromiso nos depara el oficio!
Saludo a todos esos colegas que no se arrodillan, que ven
los modos de dársela al poder oligarca, banquero, terrateniente, darle el
hondazo, tarde o temprano, sea a la oligarquía enquistada en el gobierno (bajo
camuflajes diversos, ayer y hoy) como en las corporaciones y los trust y las
sociedades anónimas que son los titiriteros de estos títeres llamados
ministros, gobernadores, secretarios.
Saludo a las chicas y los muchachos de las FM, las
revistas, las cooperativas, las páginas digitales, me inclino ante los que se
plantan aunque quizá nadie los considere, nadie los aplauda ni los tenga en
cuenta en las bancas de las pretendidas academias de periodismo.
Compañeros, no están solos. Esa soledad aparente es un
resguardo de una unidad profunda que no necesitamos que se exprese a diario
pero está, la sentimos en el corazón.
Saludo a los jóvenes y no tan jóvenes de algunos espacios
en los diarios de gran alcance o los chicos, en la televisión, todos con enorme
sentido de la responsabilidad. Saludo a los viejos que están sin trabajo porque
no tranzaron, me saco el sombrero señoras, señores. Ellos cuando dicen Walsh no
se cagan en Walsh. No manosean a los maestros.
Los saludo, y a la vez los invito a no esperar
reconocimientos sino desprecios en sectores de poder; cuando haya algún
reconocimiento desde esos sectores hay que estar atentos porque por ahora no
hay visos de arrepentimientos o cambios, de modo que nada tenemos que esperar
ni aceptar de ellos.
Y bien, ¡salud, compañeros ignorados, compañeros
empobrecidos en lo económico y enriquecidos en la dignidad!
Los saludo agradecido, por la compañía. Y agradecido
también con los miles y miles que nos alientan, que no ignoran sus derechos a
la información y reconocen el trabajo genuino y sincero, aún con errores pero
honesto, e incluso con talento a veces. Y agradecido con los profesores y
maestros que tantas veces, rompiendo con la burocracia y la desidia, nos abren
el panorama, sea en la universidad, sea en la redacción, sea en reuniones de
amigos. Hoy debemos decirles que ninguno de sus hondos mensajes cae en saco
roto.
Por las dudas aclaro que no represento a nadie. Sólo
levanto un mate amargo por la gran rueda de mate que nos expresa, aún a la
distancia, y en la que decimos y diremos nuestros silencios, en esta hora de
tanto ruido, hora de los farsantes.
Nuestros silencios, compañeros, silencios que nos llevan
primero a los hijos de los periodistas desocupados a veces, atormentados otras
veces por cumplir con un oficio y alumbrarnos en eso un sendero.
Cuando
veamos desde la distancia estos esfuerzos podremos saludarnos, con la certeza
de haber cumplido con un deber, nada más, y que la tierra nos trague.
¡Salud! Tirso.
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