miércoles, 7 de julio de 2010

En el día de la conservación del suelo vayan estas

Pistas prácticas para cuidar de la Tierra


 
Dos principios son fundamentales en la superación de la crisis actual por la que pasa el planeta Tierra: la sostenibilidad y el cuidado.
La sostenibilidad, asentada en la razón analítica, tiene que ver con todo lo que es necesario para garantizar la vida y su reproducción para las generaciones actuales y futuras.
El cuidado, fundado en la razón sensible y cordial, se refiere a los comportamientos y a las relaciones con las personas y la naturaleza, marcadas por el respeto a la alteridad, por la amorosidad, por la cooperación, por la responsabilidad y por la renuncia a toda agresividad.
Articulando estos dos principios podremos devolver equilibrio y vitalidad a la Tierra. Ofrecemos algunas sugerencias prácticas para que cada uno haga su revolución molecular (Guatarri): la que comienza por la propia persona, y es la base para el gran cambio de todo el sistema. He aquí algunas:
  • Alimente siempre la convicción y la esperanza de que es posible otra relación con la Tierra, más en armonía con sus ciclos y respetando sus límites.
  • Crea que la crisis ecológica no debe transformarse en una tragedia, sino en una oportunidad de cambio hacia otro tipo de sociedad más respetuosa e incluyente.
  • Dé centralidad al corazón, a la sensibilidad, al afecto, a la compasión y al amor, pues son estas dimensiones las que nos movilizan para salvar ala Madre Tierra y sus ecosistemas.
  • Reconozca que la Tierra está viva pero es finita, semejante a una nave espacial, con recursos escasos y limitados.
  • Rescate el principio de la religación: todos los seres, especialmente los vivos, son interdependientes, y por eso tienen un destino común. Deben convivir fraternalmente entre sí.
  • Valore la biodiversidad y a cada ser, vivo o inerte, pues todos tienen valor en sí mismos, independientemente del uso humano.
  • Reconozca las virtualidades contenidas en lo pequeño y en lo que viene de abajo, pues ahí pueden estar contenidas grandes soluciones.
  • Cuando no encuentre una solución, confíe en la imaginación creativa, que esconde en sí respuestas sorprendentes.
  • Tome en serio el hecho de que para los problemas de la Tierra no hay una sola solución, sino muchas, que deben surgir del diálogo, de los intercambios y de la complementación entre todos.
  • Ejercite el pensamiento lateral, es decir, póngase en el lugar del otro y trate de ver con sus ojos. Así verá dimensiones diferentes y complementarias de la realidad.
  • Respete las diferencias culturales (cultura campesina, urbana, negra, indígena, masculina, femenina etc.), pues todas ellas muestran formas distintas de ser humanos.
  • Supere el pensamiento único del saber dominante y valore los saberes cotidianos, del pueblo, de los indígenas y de los campesinos, porque cooperan en la búsqueda de soluciones globales.
  • Exija que las prácticas científicas sean sometidas a criterios éticos a fin de que las conquistas beneficien más a la vida y a la humanidad que al mercado y al lucro.
  • No deje de valorar la contribución de las mujeres porque son portadoras naturales de la lógica de la complejidad y son más sensibles a todo lo que tiene que ver con la vida.
  • Haga una opción consciente por una vida de sencillez que se contraponga al consumismo. Se puede vivir mejor con menos, dando más importancia al ser que al tener y al parecer.
  • Cultive los valores intangibles, es decir, los bienes relacionados con la espiritualidad, la gratuidad, la solidaridad, la cooperación y la belleza, como los encuentros personales, los intercambios de experiencias, el cultivo de las artes, especialmente de la música.
Más que parte del problema, considérese parte de su solución.
Leonardo Boff
 

http://servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=292

lunes, 5 de julio de 2010

Jornada conmemorativa por los 195 años del Congreso de Oriente

El sábado ppdo, en el local de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Concepción del Uruguay, participamos de la jornada homenaje por el 195º aniversario del Congreso de Oriente, organizada por la Junta Americana por los Pueblos Libres (JAPL).

El evento comenzó con la proyección del corto de ficción 'La carta', realizado y producido por alumnos del Colegio del Uruguay, parte de cuya trama acontece en el Congreso de Oriente, en el que se declaró la independencia de la Liga de los Pueblos Libres en la Villa del Arroyo de La China, el 29 de Junio de 1815, un año antes que en Tucumán, adonde la provincia no asistió.
Seguidamente tomó el protagonismo el panel de expertos, integrado por el periodista Tirso Fiorotto y los docentes Luis Cerrudo, Alejandro Bernasconi y Gustavo Sirota, quienes expusieron sobre el negado acontecimiento histórico, la causa artiguista en la región y sus posiciones al respecto.
Tras un debate e intercambio de preguntas y respuestas entre los organizadores, los integrantes del panel y los asistentes, se presentaron los artistas que acompañaron la iniciativa: Víctor Nichele y la cuerda de candombe Mama Ilé, en primer término, cerrando la jornada de un modo brillante la murga Puntuales Pa' la Tardanza.
En síntesis, una jornada muy enriquecedora en pro del conocimiento y difusión de nuestra historia siempre interesante y sorprendente y en especial con el pensamiento de José Artigas con tantos puntos en común con el Pensamiento Ambiental Latinoamericano actual.
Nuestras felicitaciones y agradecimiento a la JAPL y demás organizadores del evento

lunes, 28 de junio de 2010

MODELOS ALTERNATIVOS Y ALTERNATIVAS AL MODELO

Actualmente, tal como en Cochabamba y en los foros electrónicos, comienzan a dibujarse debates entre diversos caminos posibles para nuestras sociedades Indoamericanas y esos debates se producen en medio de una etapa de creciente complejidad. Esos debates son esperanzadores, aunque todavía el escenario de nuestro país, se encuentra dominado por discursos que como el de Carta abierta, convocan a esperar sine die, un supuesto de materias pendientes… materias que, por otra parte, no figuran en ningún programa… o como en otros sectores de la izquierda progresista insisten en un suma resta comparativo entre el gobierno y la oposición, para convencernos de tomar partido por el mal menor… Nuestra Indoamérica, es un mismo continente y los problemas son similares, también los desafíos y las encerronas que generan las nuevas dependencias y los maquillajes que encubren las antiguas políticas de dominio. El paradigma marxista o euro cristiano marxista de los años setenta se continúa hoy clara y consecuentemente como proyecto, en procesos emancipatorios que se proponen el crecimiento y la asistencialización de la pobreza, con gobiernos que cuentan con apoyo popular y que le han fijado nuevas reglas a las Corporaciones y que, debemos reconocer, tienen una preocupación nueva por redistribuir las rentas, aunque esas políticas suelan conducir como en la Argentina, a un peligroso control social de los sectores excluidos y recientemente urbanizados por el agronegocio. Estos gobiernos rinden culto a la idea de progreso y no le hacen asco a cierta corrupción de los más altos funcionarios, corrupción que suele tornarse como en la Argentina o en Venezuela realmente escandalosa…

Se defiende al extractivismo, que suele dar lugar a las inversiones extranjeras y a priorizar el productivismo frente a las demandas locales de preservación de los bienes naturales, bajo el axioma de que para solucionar el tema de la pobreza debemos primero hacer crecer la torta… y ese “mantra” lo repite de igual manera Correa en Ecuador, Pepe Mugica en Uruguay o Cristina K en la Argentina.
Deberíamos tener en cuenta la colonialidad del Poder, o sea los mandatos que recibimos de las Corporaciones en la Globalización para cumplir ciertas tareas, el tener que proveer materias primas, producir agro carburantes o pasta de papel, mandatos corporativos que se constituyen como políticas de Estado y que son acatadas y naturalizadas por todo el espectro político. Somos factorías de nuevo tipo, y si no lo vemos es simplemente porque tenemos los ojos domesticados, es decir acostumbrados, a miradas y criterios antiguos, que ignoran lo ecológico y en especial lo nacional, a la vez que priorizan lo social y los derechos supuestos de las minorías. De qué sirve me pregunto, resolver el problema de la empresa Bruckman o establecer el matrimonio homosexual, cuando somos una factoría? Sirve sí a quienes se obstinan en poner la atención del común en las parcialidades y en los fragmentos, para que el conjunto no se vea, de esa manera se disuelve la voluntad de ser nación y pueden medrar los diversos progresismos…
Debemos desarrollar la voluntad de releer la política desde la Ecología y tomar conciencia de que estamos ante un nuevo paradigma, para de esa manera, poder salir de la confusión ideológica en que nos sumen las matrices de pensamiento de los años sesenta y setenta. Estamos ante un paradigma no progresista; un paradigma de Decrecimientos y Ecolocalismos; un paradigma de nuevos nacionalismos populares que nos recuerdan los procesos de Liberación Nacional de la posguerra; un paradigma de extendidos sentimientos libertarios o asamblearios y de búsqueda de las identidades culturales profundas. Debemos aceptar la actual Complejidad , tanto la complejidad de las realidades globales como la Complejidad de los pensamientos con que podríamos hacer frente a esas realidades globales... Unos, los progresistas, pretenden liderar un proceso que podríamos llamar de “emancipación”, y que implica recoger desde la izquierda ciertos mandatos incumplidos de la burguesía, al menos en su cosmovisión urbano / industrial y de crecimiento, que implica asimismo satisfacer muchas de las reivindicaciones de las minorías y ello conduce a una mayor fragmentación de la Sociedad y al olvido de todo destino común… Nosotros, mientras tanto, nos proponemos continuar levantando las propuestas de Liberación y decolonialidad. Decolonialidad o decolonización, tal como alguna vez las planteara F. Fanon y J.J. Hernández Arregui, y que toman forma actualmente en las propuestas de Soberanía Alimentaria, en el arraigo a la tierra y en el buen vivir o acaso en su versión argentina: procurar por sobre todas las cosas, la felicidad del Pueblo… No es lo mismo entonces, la Emancipación que la Liberación… aunque a veces se marche mezclados, aunque compartamos consignas y pasiones… y además, cada día que pasa es menos y menos lo mismo… todo espacio de debates ayuda a recrear un incipiente paradigma que abre cabezas pero que, sobre todo, abre horizontes nuevos…
Jorge E. Rulli
24 de Junio 2010

viernes, 25 de junio de 2010

PONENCIA DE ADOLFO BOY EN LARROQUE 4/6/2010

Ponemos a disposición un compacto del tema desarrollado por Adolfo Boy.
El texto completo puede verse en http://articulosmingache.blogspot.com/

Me estoy poniendo, en realidad ya soy bastante viejo, cada vez me pongo más sensible o sensiblero. Me dijeron que viniera para encontrarnos, para que yo me encontrara con el querido pueblo de Larroque, y realmente hoy por hoy, que alguien me diga: “venga, queremos escucharlo para que nuestro querido pueblo de Larroque lo escuche”, para mi es algo realmente muy comprometedor y por eso estoy acá.
Herman Daly dice lo siguiente: Cuando el mundo estaba vacío, el ecosistema era todo, entraba al ecosistema energía solar, (la única fuente de energía que tenemos es la del sol), y luego salía de ese ecosistema calor… Estaba el hombre que era el único que tenía una cierta actividad económica, usaba materiales, reciclaba (algo siempre se recicló) y se producía basura. Había energía y salía energía, posiblemente había energía también capturada por los bosques… biocombustibles, carbón, madera, lo que fuera. Al comienzo de la actividad humana en lo que conocemos hoy como planeta Tierra, la limitante era el capital hecho por el hombre digamos la economía, la actividad económica.
Hoy la realidad es diferente, el ecosistema no cambió, el ecosistema sigue recibiendo energía solar, sigue saliendo calor, pero la actividad económica ha llegado a tal extremo que lo que queda de ecosistema es lo que hay y la limitante es ese capital natural que queda, que no se puede crear, que no se puede inventar, es lo que está.
Uno piensa así, y piensa en voz alta… ¿puede la agricultura natural alimentar a la humanidad?
Amartya Sen , Indio, premio Nobel de 1998, gana el premio Nobel porque escribe sobre las hambrunas en la india, y su conclusión simple es: “las hambrunas en la India, no son porque falte alimento, las hambrunas en la India no se produjeron porque faltara alimento, sino porque de alguna manera se le quitó a la gente la posibilidad de acceder a esos alimentos”
En el estudio que hace, él habla de “Titularidad o de Capacidad”. Él dice que la hambruna, el hambre se produce cuando se le quita a la persona su capacidad natural, propia, de acceder al alimento ya sea por el dinero o por sus propios medios, si le quitamos la semilla, si le quitamos la tierra si le cortamos el agua. En conclusión: “el hambre del mundo no es porque falte alimento, es porque algunos tienen demasiado y otros no tienen nada”.
Usamos muchas palabras como sinónimos y no lo son, usamos crecimiento como si fuera desarrollo, y crecimiento no es desarrollo.
La idea de crecimiento es producir: ¡150 millones de toneladas!... ¿a costa de qué?. ¡a cualquier costa!. El crecimiento es cuantitativo: millones de toneladas, millones de kilos. ¿Qué es lo que pasó en Grecia? ¿Qué es lo que pasó en España?. Chicos, jóvenes, amigos nuestros se fueron a España. ¡Cómo crece España! ¡Allá hay que ir! ¿Y ahora? ¡Ah! pero nosotros estamos al margen de eso ¿Estamos al margen de eso?.
El ecosistema es lo que tenemos, no se puede crecer indefinidamente, no se puede crecer indefinidamente, no da más. Muchos festejan: ¡Estamos creciendo!.. ¿Es bueno crecer? ¿O es bueno desarrollarse?.
El desarrollo es una cuestión humana es un desarrollo humano, es algo cualitativo, es decir la pregunta que se hace incluso Herman Daly es ¿Se puede desarrollar una persona, una sociedad, sin crecer?
Hay otro elemento que tenemos también que ver si son sinónimos o no. Pregunto: - los jóvenes ¿se van de Larroque?, - sí se van; -¿qué buscan? -buscan trabajo; -¿seguro que buscan trabajo? ¿o buscan empleo?. ¿Buscan trabajo o buscan empleo?.... Pero: ¿no es lo mismo?.... ¡no es lo mismo! no es lo mismo trabajo y empleo. Hemos desarrollado la idea de trabajo de la maquila, entonces ¡todos a trabajar de esa forma!…
Cuando nosotros compramos en La Salada, por ejemplo, eso baratito, alguien paga esa diferencia, alguien paga, y generalmente es gente que trabaja así en la maquila, ese es el “empleo” de la ciudad.
El trabajo, a lo mejor, es otra cosa.
Tuvimos la suerte de estar en una granja, completa, biodiversa, biodinámica, en Basilea en Suiza. Pudimos ver al dueño limpiando la cancha de ordeñe con una barredora mecánica. Limpia todo, y eso va a un depósito, a una cisterna que se comunica con las distintas parcelas y luego se asperja, se fertiliza la tierra con la excreta. Hay mucho trabajo, pero lo que me llamó mucho la atención, que realmente me impactó, fue el hijo al lado del papá… el saber que se transmite, el gusto. Lo vimos al chico permanentemente jugando con máquinas, con tractores y siempre ahí. Hoy, más de uno diría: ¡cómo el chico va a estar en contacto con la caca de la vaca!... ¡Sí!, ¡en Suiza, en Basilea!… ¡estaba en contacto con la caca!, ¿Por qué no?.
Esto es trabajo, y generalmente está relacionado con el campo. Por ahí uno dice: ¡ah!, yo trabajo y no me lo pagan. Pero cuando a uno le pagan, eso es empleo. La sociedad en la que estamos viviendo y caminando es una sociedad de muy poco empleo, lo que sobra es trabajo. El problema es el empleo…. ahora bien: piensen cómo solucionamos eso.
Tenemos que pensar en “Soberanía alimentaria” y sin embargo se habla de seguridad alimentaria. Yo les decía que estamos usando reiteradamente como sinónimos seguridad y soberanía…
Soberanía alimentaria, una concepción de Vía Campesina , que es “el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos que garanticen el derecho a la alimentación para toda la población.” En definitiva el derecho que tienen los pueblos a decidir qué, cómo y qué producto quieren comer. “Con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción agropecuaria, de comercialización y de gestión de los espacios rurales, en los cuales la mujer desempeña un papel fundamental.”.
La comida es reunión, la comida es cultura, cuando nos cambian la comida nos cambian la cultura… y no nos dimos cuenta… fast food, ¡fast food!, nos cambiaron la cultura…
A los pueblos, cuando se les cambia la alimentación se les cambia la cultura. Pero no es solamente la cultura de que ya no comen lo de antes, sino que su salud cambia, que todo su comportamiento cambia, que todos sus requerimientos cambian y sus relaciones sociales también cambian.
Soberanía alimentaria significa:
  • Definir políticas y estrategias sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos
  • Tener un control autónomo de sus territorios (“ordenamiento territorial”), recursos naturales, sistemas de producción y gestión del espacio rural, semillas, conocimientos y formas organizativas
  • Considerar la escala local, produciendo abundante y consumir lo que la región genere.
  • Promover y proteger a los productores locales y nacionales

 Tener el control autónomo de su territorio, es decir que cada comunidad, Larroque, por ejemplo, maneje su territorio para destinarlo a la producción que la gente de Larroque, que se quiere quedar en Larroque y que quiere ser feliz en Larroque y que quiere criar a sus hijos en Larroque, dedique esa tierra para lo que la gente quiera dedicarla, producir comida, producir flores si quieren, lo que ustedes quieran, lo que la cultura quiera.  

lunes, 7 de junio de 2010

Despertar a la Soberanía Alimentaria

Adolfo Boy estuvo en Larroque y nos dejó encantados.
Encantados con su pensamiento y su forma de contárnoslo, pero sobre todo con su sabiduría y manera de ser.
Con una muy buena concurrencia de personas, de variado espectro del pensamiento, las ideas y las edades, tuvimos la oportunidad de escuchar su palabra autorizada y clara en celebración del Bicenteranio y del día del medio ambiente.
Gracias a Adolfo y Susana por su disponibilidad a nuestro requerimiento, por el cariño, por el aliento y el optimismo, por compartir con nosotros su experiencia y conocimiento y mostrarnos un poco de luz en medio de esta crisis civilizatoria.
Gracias a nuestra gente de Larroque, amigos del grupo, allegados y demás participantes, interesados en compartir y debatir otras formas de pensar la realidad y analizar la crisis, por sumarse a esta propuesta.
Un agradecimiento especial a los colaboradores: A las autoridades del Colegio Virué por cedernos amablemente su casa, en especial a Marta por aguantarnos con las llaves haste el final, a los cocineros de la mazamorra Oscar y Rula, a los arregladores del lugar y la tecnología, alumnos de 3er año de Cs. Natruales del mismo colegio, a Petín y Toto por la vajilla, a Néstor y Azucena por la leche, al grupo Scout por la cocina.
El último párrafo en especial para "El Flaco", nuestro amigo Horacio Claret, por estar con nosotros, por aceptarnos, alentarnos y retarnos, por su participación desinteresada, pero sobre todo por mostrarnos que otra forma de vida es posible, que la salida de la crisis no es necesariamente hacia adelante.

jueves, 3 de junio de 2010

Adolfo Boy en Larroque

El viernes 4 a las 20:30 en el colegio Virué estará con nosotros Adolfo Boy hablando sobre alimentos y otras yerbas, con la conducción de Horacio Claret. Va a estar bueno

sábado, 29 de mayo de 2010

Despertando Sueños Bicentenarios

CLASE ABIERTA
DESPERTANDO SUEÑOS BICENTENARIOS
El viernes 4 de junio a las 20:30 en el Colegio Virué
Creemos que es muy bueno que podamos festejar el Bicentenario del Primer Grito Patrio desde el júbilo y la reflexión: Júbilo por la historia transcurrida, por los logros alcanzados que no son pocos, por la mucha buena gente que nos precedió con sus luchas y sus ideas, desde los próceres más encumbrados hasta los anónimos luchadores cuyos nombres no estarán en los libros, pero que dejaron su tiempo, sus bienes y hasta sus vidas en pro de una Patria más habitable, más madre, más digna y dignificante. Reflexión para aprender de los errores y aciertos del pasado, para descubrir un presente de argentinos y sudamericanos, federales y diversos en la unidad, revolucionarios en democracia, ambientales en el estar, solidarios y comunitarios en el ser, pero sobre todo para intentar un futuro “común y emancipador… para todas y todos”.
Por esto volvemos a andar este “Despertando Sueños”, en esta tercera oportunidad con Adolfo Boy, un maestro insoslayable que nos debíamos. Con la conducción de Horacio Claret, pensador, ideólogo y realizador de la “Multiversidad de los Sueños” entre otras maravillas no mediáticas, y alguna yapa con pretensiones de sorpresa afectuosa en el Bicentenario, confiamos en que podrá lograrse un momento de serena reflexión y encuentro personal y comunitario con nuestra identidad y nuestra cultura alimentaria.
El viernes 4 de junio a las 20:30 en el Colegio Virué

Adolfo Boy, es Ingeniero Agrónomo, especializado en alimentos. Es docente universitario, integrante del Grupo de Reflexión Rural, jubilado del INTA en dónde trabajó 36 años, gestor y promotor del programa Prohuerta, conferencista internacional.

“En Larroque charlaremos de la Vida y la Tierra y la Semilla, en fin, de lo Sagrado”, nos dijo una vez y no pudo ser, pero ahora redobla la apuesta y nos dice: “Qué les parece si nos preguntamos todos:
¿comer o alimentarse?. ¿Seguridad o soberanía alimentaria?.
Y nos propone como subtítulo “Despertar a la Soberanía Alimentaria” o quizás “Alimentos y Democracia”