lunes, 14 de enero de 2019

Encuesta del vivir bien y bello y buen convivir.


3-LARROQUE 8 DE JUNIO.
Mingaché Escucha

Alumnos de 6to año (último del secundario) de Colegio público de administración privada con orientación en ciencias sociales en Larroque.

Nos encontramos con un grupo de más de 20 jóvenes de entre 16 y 18 años y su profesora en un ambiente dinámico y bien dispuesto para el diálogo, la mayoría proveniente de familias campesinas, algunos de ellos incluso con la experiencia personal de haber colaborado con tareas del campo y en algún caso muy particular se hizo notable una inclinación casi pasional por las tareas rurales y el paisaje campesino.
Fueron unánimes en considerar a Larroque como un pueblo casi rural con mucho espacio verde,  terrenos libres (de construcción), gallineros cercanos, paisaje rural, rodeado de arroyos, tierras cultivables, etc. “lugar privilegiado”. “paisaje maravilloso”.

1-¿Qué conocimientos tienen en torno de la chacra, el cultivo de vegetales, la crianza de animales, la labranza del suelo, los usos medicinales de las plantas? ¿Dónde los aprendieron?
La gran mayoría manifiesta conocer sobre la producción de carnes bovinas y ovinas, donde y como, sobre la producción avícola y cerealera, algunos por haberlo visto en su familia y otros por haberlo estudiado en el colegio. Saben de los extensos recorridos que realizan  las frutas y verduras para llegar desde las zonas de producción hasta nosotros. Conocen a algunas familias que tradicionalmente se dedicaron a la producción hortícola en Larroque y algunos pocos saben que sus mayores aún suelen ir a las quintas a buscar frutas.

2-¿Cómo se ha manifestado el éxodo rural en la zona que conocen?
Muchos piensan que sus familias se “vinieron” al pueblo por la educación de sus hijos y por la salud… la cercanía de los colegios y los centros de salud fue determinante en varios casos, pero también las facilidades que ofrece el pueblo, el mercado, los boliches, las reuniones de amigos etc. El estado de los caminos rurales también es un factor influyente.

3-¿Cómo participan las comunidades de esa zona en la producción? ¿Cuál es el origen de los alimentos que consumen?.
Está desarrollado en la primera pregunta, pero agregan que la calidad de lo que se produce en casa es mejor... “el sabor, el color, la semilla, el olor… todo es distinto”.
Reconocen que la mayoría de la gente no tiene interés por la producción o no lo ven como prioritario… “Prefieren gastar plata y no tiempo” fue una frase escuchada haciendo referencia a la comodidad del mercado en cada cuadra con frutas y verduras de todas las estaciones, donde se usa dinero y la actividad en la tierra donde se invierte tiempo.

4-¿Qué han visto y qué les preocupa en torno de la protección o la contaminación del ambiente?
La deforestación, las fumigaciones, la falta de un parque industrial (industrias sin control y muy cercanas al pueblo que generan olores insoportables y tóxicos), la falta de planificación urbana y el negocio inmobiliario, el desconocimiento y la ignorancia; se prioriza la posibilidad económica antes que la salud. (los terrenos son baratos en las zonas inundables o cercanas a una industria contaminante, de lo contrario tienen precios inaccesibles) “Se juega con la necesidad” de la gente de tener un trabajo o una vivienda.
Ven como muy importante el tema de la casa propia, como un proyecto personal o familiar, como un legado para los hijos, aunque lo consideran inalcanzable.

5-¿Imaginan a los chicos y los jóvenes trabajando en relación con el suelo, en algún rubro, o descartan esa posibilidad para el futuro? En caso que les interese ese camino, ¿qué se los impide?
La mayoría piensa que hay gente con conocimientos y ganas de producir para abastecimiento del pueblo pero creen que la gente no iría a comprar a las quintas. “Si uno quisiera hacerlo en casa no tendría lugar”. No se ven (salvo algunos casos puntuales) trabajando en producción agrícola u hortícola. Piensan que los estudios (extendidos más allá de los 20 años de edad) los alejan del contacto con la producción y después no se quiere o no se puede volver. Sin embargo la mayoría acuerda en que si tuvieran que hacerlo los impedimentos tendrían que ver con el espacio, no con los conocimientos, a los que suponen volverían fácilmente de la mano de algún padre/madre o abuelo/a. Las cuestiones legales serían otro impedimento, porque según expresan no ven que el país (las disposiciones de los gobiernos) apuesten a desarrollar la industria nacional y mucho menos las producciones locales.

6-En el supuesto de que decidieran hacer huertas en la familia, ¿cuántas hectáreas creen que necesitarían? ¿Y qué otros servicios y herramienta? ¿Y para el  intercambio o el comercio de los productos?
Aquí se desinteresan un poco del diálogo, algunos vuelven a insistir con la casa propia, algunos piensan en más o menos una manzana (1 ha), algún otro expresa la necesidad de campañas o acciones que movilicen a la población a querer adquirir los productos de la huerta local. Pero el diálogo se agota.

7-¿Qué servicios consideran fundamentales para arraigar en zonas menos pobladas? ¿Tienen vivienda propia? ¿Les gustaría tener vivienda por auto construcción? ¿Dónde les gustaría vivir?
8-Ven disposición entre ustedes y sus vecinos para emprendimientos comunitarios, asociativos? ¿O prefieren actividades individuales?
Aquí es donde se insistió en la necesidad de un planeamiento urbano a largo plazo, de la importancia que le dan a la casa propia, que muchos prefieren gastar dinero y no tiempo. La mayoría de los presente dice que no se imagina a si mismo/a produciendo o trabajando en el campo en el futuro, son pocos los que manifiestan alguna duda al respecto

9-¿Cuáles son los aspectos positivos de la vida en los barrios, y cuáles los negativos? Entre la vida urbana y la vida rural, ¿prefieren una de las dos? ¿O les da lo mismo?
La cercanía de todo lo que parece que necesitamos, escuela, médicos, mercado, diversiones, amigos,  servicios, etc. hace que se prefiera la vida de pueblo. Aún aquellos pocos que piensan que podrían producir alimentos si se dieran las condiciones, dudan de poder dejar estas cosas que consideran comodidades del pueblo.

10-¿En qué rubro trabajan actualmente (ustedes o sus padres) y en qué les gustaría trabajar en el futuro? Si por algún motivo recibieran la posibilidad de realizar tareas en relación con el suelo en forma cooperativa, ¿qué es lo primero que se les ocurre? ¿Qué herramientas aportarían, qué necesitarían? ¿Aceptarían capacitación? (Abejas, tambo, gallinas, polos, huertas, agricultura, frutales, ganadería, maderas, textiles, trabajos artesanales e industriales vinculados, alimentos, herramientas, comercialización, viviendas, otras posibilidades, etc.)
(Está contestada entre las anteriores)

Encuesta del vivir bien y bello y buen convivir.


2-LARROQUE 7 DE JUNIO.
Mingaché Escucha

Reunión de vecinos de barrio obrero organizado en Larroque.

Los vecinos de este barrio situado en el límite urbano de Larroque están organizados desde que comenzaron a reunirse en pro de la construcción de sus casas. Son empleados de dos importantes industrias locales. Pudieron decidir en conjunto aspectos importantes en el diseño de sus casas y en el uso de los espacios.
Nos encontramos con ellos durante una choripaneada familiar, tuvimos oportunidad de sumarnos a los juegos de los chicos y a la conversación informal que caracteriza estos encuentros. Se congregaron unos 15 adultos que evidenciaron un trato fluido y ameno entre ellos, hasta que se formó una rueda de charla más formal alrededor de la mesa (antes de comer).
Nos presentamos todos, expresando situaciones personales familiares e intereses y en un principio la conversación se encaminó con naturalidad por lo que los centros de interés de la encuesta se fueron respondiendo en un orden diferente al pautado. Sólo sobre el final hizo falta explicitar algunas preguntas que no habían tenido comentarios anteriores.
Se consideran ellos mismos como guardianes de la naturaleza. Llevaron adelante huertas comunitarias en la etapa de construcción de las casas y si bien ahora la actividad hortícola ha decaído hay varios vecinos que la continúan en sus propios terrenos. Decidieron arbolar las banquinas con variedades frutales (naranjos, mandarinas, manzanas, duraznos, ciruelos, limoneros) mezclados con los ornamentales (aguaribay, lapacho, etc), no sin cierta resistencia de algunos que pronosticaban peleas por las frutas. Varios limoneros y manzanos ya han dado sus frutas y los pronósticos no se cumplieron. Estas actividades generaron un gran entusiasmo, una buena relación interfamiliar, instancias de capacitación y una muy buena motivación para reunirse y organizarse y “un gusto personal de hacer algo por nosotros mismos y poder enseñarles a nuestros hijos”.
Como su ubicación geográfica es cercana a una cuenca de desagüe pluvial aún natural y con un interesante espacio visual, han solicitado al municipio local que impida los loteos de terrenos ubicados en el interior del arroyo con el objetivo de evitar futuras inundaciones y preservar el paisaje lo que ha tenido buena acogida de parte de las autoridades.
1-¿Qué conocimientos tienen en torno de la chacra, el cultivo de vegetales, la crianza de animales, la labranza del suelo, los usos medicinales de las plantas? ¿Dónde los aprendieron?
La gran mayoría recuerda hacer huerta desde pequeños con sus padres o abuelos… “en cualquier pedacito de tierra plantábamos algo” y si bien reconocen haber olvidado muchas cosas, también recuerdan muchas otras y piensan que con un tiempo de práctica y alguna orientación profesional recuperarían las olvidadas. Casi todos aportaron datos, que vienen de familia, sobre técnicas de cultivos y usos de plantas. (orientación de los surcos de tomates, lo imprescindible del limonero y de la albahaca, la barba de choclo, las hojas de níspero, la manzanilla, la miel, lo fácil de tener perejil, orégano, acelga, cebolla de verdeo, etc.)

2-¿Cómo se ha manifestado el éxodo rural en la zona que conocen?
Queda muy poca gente viviendo en el campo aunque muchos viven del campo, pero se prefiere vivir en el pueblo… “la gente buscó la comodidad”. Se acortan las distancias, se sale cuando quiere, se evita el aislamiento, se accede más fácil a la tecnología.

3-¿Cómo participan las comunidades de esa zona en la producción? ¿Cuál es el origen de los alimentos que consumen?.
Piensan que mucha gente tiene aún al menos una pequeña huerta en el fondo de su casa, o una maceta con perejil, aunque sea como pasatiempo, pero son conscientes de que casi todo el alimento vienen de afuera, y desde lejos, y que se han perdido las quintas y huertas tradicionales de la zona a donde iban los pobladores a proveerse. Entienden que hay una nueva generación de chicos que no saben (ni les interesa) de donde salen los alimentos ni como se producen.

4-¿Qué han visto y qué les preocupa en torno de la protección o la contaminación del ambiente?
En parte este punto se trató al hablar de una de sus preocupaciones fundamentales como barrio que es evitar los asentamientos en los bajos del arroyo, pero además se enumeraron otras situaciones como las fumigaciones con agrotóxicos aún dentro del pueblo y a pesar de las prohibiciones. La proliferación de perros sueltos o sin dueño.

5-¿Imaginan a los chicos y los jóvenes trabajando en relación con el suelo, en algún rubro, o descartan esa posibilidad para el futuro? En caso que les interese ese camino, ¿qué se los impide?
Algunos manifiestan dudas al respecto, basados en que hoy se busca más la comodidad, que se han perdido conocimientos y costumbres, en que se valora poco la relación con la tierra, “se cena mirando la tele”… la huerta sí como entretenimiento, pero no como forma de vida. Otros en cambio piensan que sí sería posible, que habría mucha gente dispuesta a vivir en un campo de su producción, unos pocos manifiestan que estarían dispuestos a hacerlo. Muchos manifiestan que ven un cambio de mentalidad en la gente, que “se están dando cuenta”, que se está abriendo al cambio, concientizándose. El mayor impedimento sería la falta de tierras disponibles y la falta de formas de comercialización de los productos  con las cuales ponerse más o menos a la par de las grandes cadenas mayoristas.

6-En el supuesto de que decidieran hacer huertas en la familia, ¿cuántas hectáreas creen que necesitarían? ¿Y qué otros servicios y herramienta? ¿Y para el  intercambio o el comercio de los productos?
Creen que con menos de una hectárea sería imposible, algunos piensan en 4 Ha. les permitirían tener algunas ovejas o cerdos. Y siempre y cuando haya un plan de mercados locales y formas de mejorar la competitividad frente a los hipermercados.

7-¿Qué servicios consideran fundamentales para arraigar en zonas menos pobladas? ¿Tienen vivienda propia? ¿Les gustaría tener vivienda por auto construcción? ¿Dónde les gustaría vivir?
8-Ven disposición entre ustedes y sus vecinos para emprendimientos comunitarios, asociativos? ¿O prefieren actividades individuales?
Estas dos preguntas fueron respondidas como parte de la realidad de la comunidad. Todos tienen vivienda propia por un plan del Estado Nacional que los involucró en la toma de decisiones y una intensa vida comunitaria donde están muy contentos de vivir.

9-¿Cuáles son los aspectos positivos de la vida en los barrios, y cuáles los negativos? Entre la vida urbana y la vida rural, ¿prefieren una de las dos? ¿O les da lo mismo?
La mayoría piensa que Larroque es un pueblo con mucho de rural, en el estilo de vida, en el uso de los tiempos (aunque aceptan que “se vive a mil”), en el empleo de los espacios, por eso no ven mucha diferencia, más allá del aislamiento que significa vivir en el campo por el estado de los caminos rurales. En este barrio se ve todo positivo debido a la manera en que se generó, “se lo vio crecer”… hay muchos chicos, que pueden jugar con mucha libertad porque hay mucho espacio. El único aspecto negativo que se menciona es la abundancia de perros callejeros.

10-¿En qué rubro trabajan actualmente (ustedes o sus padres) y en qué les gustaría trabajar en el futuro? Si por algún motivo recibieran la posibilidad de realizar tareas en relación con el suelo en forma cooperativa, ¿qué es lo primero que se les ocurre? ¿Qué herramientas aportarían, qué necesitarían? ¿Aceptarían capacitación? (Abejas, tambo, gallinas, polos, huertas, agricultura, frutales, ganadería, maderas, textiles, trabajos artesanales e industriales vinculados, alimentos, herramientas, comercialización, viviendas, otras posibilidades, etc.)
(Está contestada entre las anteriores)

Encuesta del vivir bien y bello y el buen convivir


1-VILLA URQUIZA 21 DE MAYO.


Quince estudiantes de ambos sexos en la Escuela Agrotécnica de Villa Urquiza.
En Villa Urquiza, al noreste de Paraná, la escuela agrotécnica y sus espacios amplios en más de 70 hectáreas dieron un marco adecuado para el diálogo con estudiantes sobre la relación del ser humano y la tierra.
Casi todos los entrevistados de sexto año admitieron alguna relación con el trabajo campesino, además de la que promueve la institución educativa. Se referían principalmente a abuelos y abuelas, o algún tío. Sin embargo, sólo un par podía esperar una pequeña parcela heredada, donde desarrollar sus proyectos.
Un estudiante explicó que su abuelo fallecido tenía ocho hectáreas y ocho hijos, y la mamá del estudiante debía repartir una hectárea con sus hijos, de modo que las posibilidades de trabajo se reducían con suerte a media hectárea.
Se mostraron agradecidos por las enseñanzas no sólo de profesores sino de vecinos que asisten al establecimiento para contar experiencias. “Fue una suerte que eligieran a nuestro curso para traer a don Panito”, dijo una estudiante, en referencia a una visita para aprender la elaboración artesanal embutidos. Recordaron que el vecino les explicó que las carneadas se hacían de modo comunitario.
Concluida la encuesta, se vio a los alumnos pelando y cortando frutas para elaborar dulce de mamón. Otros, en la quesería. La escuela tiene un tambo de 20 vacas en ordeñe. Allí es ya famoso el dulce de leche casero.
Los profesores recordaron que hace veinte años la escuela logró reunir sesenta tambos pequeños y medianos, para buscar precio en fábricas que pagaban mejor por cantidad. De esos 60 tambos hoy queda sólo uno: el de la escuela. El panorama en ese rubro es desolador, en la economía familiar.
Y en otros rubros no es muy distinto. Los profesores recordaron que hay escuelas con cien años de vida en Villa Urquiza que  funcionaban a pleno en la zona rural y hoy reciben muy pocos alumnos, debido al éxodo.
Los estudiantes señalaron las diferencias entre la vida rural y urbana. Una chica que vive en un barrio de Paraná admitió que sus vecinos y compañeros de la ciudad se burlan cuando ella comenta, por caso, que estuvieron ordeñando vacas. “Se ríen, no les va. Les parece raro… en la ciudad mis compañeros piensan a lo grande, médico, abogado, policía, no piensan en la producción”.
También dijeron que los abuelos que se fueron del campo a la ciudad “hoy están más cómodos”, aunque siempre quieren hacer una huerta o algo vinculado a sus oficios.
Algunos estudiantes confesaron que eligieron la escuela agrotécnica porque no se sienten a gusto en los edificios apretados. “No me gusta el cemento, prefiero un lugar abierto antes que el encierro”, se escuchó. Otro confesó que en otra escuela urbana sentía una suerte de discriminación. “Ahí no hay respeto”, apuntó.
En una recorrida por la escuela, se los vio caminando en grupos, conversando, y tomando mate.

Cuestionario.
1-¿Qué conocimientos tienen en torno de la chacra, el cultivo de vegetales, la crianza de animales, la labranza del suelo, los usos medicinales de las plantas? ¿Dónde los aprendieron?
-En un principio respondieron que los conocimientos que tenían los aprendieron en la escuela. Allí está a la vista que encaran diversos oficios. Pero poco a poco fueron recordando que con sus padres y abuelos sabían de caballos, huertas, vacas, vida campesina, incluso uno con familia en Paraguay y Formosa dijo que su abuela le sugiere que aprenda sobre plantas medicinales. El joven que más practica la huerta aclaró que todo lo hacen a pala, sin máquinas. Hablaron de tomates, zapallos, pimiento, aromáticas… Uno contó que suele viajar a la casa de un tío de donde salen a pescar.

2-¿Cómo se ha manifestado el éxodo rural en la zona que conocen?
-La mayoría delos jóvenes proviene de familias vinculadas al campo que hoy viven en zonas urbanas. Pero para nuestra sorpresa, estos jóvenes no dieron mayores testimonios sobre el éxodo, ni mostraron una inquietud específica sobre este flagelo. Algunos apuntaron que en sus zonas hay casas nuevas porque gente de Paraná por ejemplo, vive allí. (Nos queda la impresión de que el éxodo más notable ocurrió aquí en tiempo de sus padres y abuelos). En un caso, la familia debió dejar el tambo porque quedó rodeado de casas y había quejas de los vecinos.

3-¿Cómo participan las comunidades de esa zona en la producción? ¿Cuál es el origen de los alimentos que consumen?
-El origen es el supermercado. Pero varios  comentaron de huertas de su familia.

4-¿Qué han visto y qué les preocupa en torno de la protección o la contaminación del ambiente?
-La mayor preocupación se dio en torno de los basurales en los arroyos, o los fluidos de alguna industria hacia los cursos de agua. En un principio no señalaron el sistema de agronegocios con herbicidas e insecticidas entre sus inquietudes por el ambiente.

5-¿Imaginan a los chicos y los jóvenes trabajando en relación con el suelo, en algún rubro, o descartan esa posibilidad para el futuro? En caso que les interese ese camino, ¿qué se los impide?
-Todos por unanimidad se mostraron decididos a encarar actividades en relación con la tierra.

6-En el supuesto de que decidieran hacer huertas en la familia, ¿cuántas hectáreas creen que necesitarían? ¿Y qué otros servicios y herramienta? ¿Y para el  intercambio o el comercio de los productos?
7-¿Qué servicios consideran fundamentales para arraigar en zonas menos pobladas? ¿Tienen vivienda propia? ¿Les gustaría tener vivienda por auto construcción? ¿Dónde les gustaría vivir?
8-Ven disposición entre ustedes y sus vecinos para emprendimientos comunitarios, asociativos? ¿O prefieren actividades individuales?
-Aquí mostraron una mirada crítica sobre la sociedad actual, que calificaron de individualista, y  notamos un particular entusiasmo a la hora de hablar de emprendimientos comunitarios. No salió espontáneamente de los jóvenes la idea del trabajo comunitario, asociativo. Sin embargo, cuando se los interrogó sobre esa alternativa se mostraron muy dispuestos, y dieron vuelo a sus inquietudes solidarias, de vida en común.
“Hoy no importa el que está al lado. A  mí me gustaría compartir, pensar en los demás, preferiría algo con todos juntos”, es la frase que resume todas las expresiones. Dijeron que en la escuela hacen todo en grupo. “Cuando alguien no quiere lo convencemos”, apuntó una alumna.

9-¿Cuáles son los aspectos positivos de la vida en los barrios, y cuáles los negativos? Entre la vida urbana y la vida rural, ¿prefieren una de las dos? ¿O les da lo mismo?
-Si bien algunos admitieron que sus abuelos viven más cómodos en el barrio, en relación con su vida anterior en el campo, todos prefieren la vida campesina.

10-¿En qué rubro trabajan actualmente (ustedes o sus padres) y en qué les gustaría trabajar en el futuro? Si por algún motivo recibieran la posibilidad de realizar tareas en relación con el suelo en forma cooperativa, ¿qué es lo primero que se les ocurre? ¿Qué herramientas aportarían, qué necesitarían? ¿Aceptarían capacitación? (Abejas, tambo, gallinas, polos, huertas, agricultura, frutales, ganadería, maderas, textiles, trabajos artesanales e industriales vinculados, alimentos, herramientas, comercialización, viviendas, otras posibilidades, etc.)
-Inesperadamente se volcaron casi todos por la apicultura. Es cierto que estudiaron y practicaron el trabajo con abejas en los últimos meses, es lo que tienen más fresco. En el momento de la entrevista se empezaban a interiorizar en torno del tambo, más adelante tratarán la producción de aves. Notable la variedad de oficios que aprenden allí.

Palabras de Pedro Aguer luego de la entrevista: “El amor en el corazón tiende las manos hacia la solidaridad. La imaginación y el amor constituyen el poder para la creatividad y la realización. Porque en ellos reside lo que probablemente sea lo único verdadero en el camino del bello vivir y del buen convivir en libertad entre los seres humanos en armonía con la naturaleza. Ayer en la escuela Agrotécnica de Villa Urquiza pudimos sentirlo al escuchar a los alumnos y docentes desarrollando sus tareas compartiendo el saber y el aprender como si nada. Respiramos el aire y disfrutamos del paisaje de la naturaleza en perfecto ensamble y la alegría del orgullo sano que contagia la satisfacción del deber cumplido”.

Los jóvenes mostraron un auténtico espíritu de trabajo, estudio y comunidad.
Cómo hicimos la Encuesta:
1-Nos presentamos, presentamos a la JAPL y las demás organizaciones, leímos algo de los fundamentos de la Encuesta y explicamos algunas de las inquietudes. Por qué una encuesta, qué interpretamos por el buen vivir, la armonía del ser humano con su entorno, el comunitarismo, los problemas del desarraigo y el destierro...
Luego conversamos, motivados por preguntas que llevamos escritas y que no leímos en el mismo orden porque preferimos dejarnos llevar por el diálogo, y los interrogantes que aparecían en forma espontánea. Nos ayudó mucho la presencia de dos profesores (uno ingeniero agrónomo, el otro veterinario).
Terminado el trabajo, dejamos copia de los fundamentos de la encuesta y los directivos de la escuela nos invitaron a recorrerla. Decenas de  jóvenes pelando y cortando frutas para hacer dulce de mamón, quesería.
Si a estos jóvenes les dan tierra y oportunidades, serán trabajadores de primera, preparados, solidarios, decididos.

jueves, 26 de abril de 2018

MINGACHÉ ESCUCHA

En ocasión de celebrarse el Día de la Tierra, el domingo 22 de abril pasado, un grupo de organizaciones amigas lanzamos la "Encuesta del vivir bien y bello y el buen convivir", con el objetivo de "conocer las expectativas en zonas urbanas y rurales en torno de la vida en armonía con la naturaleza y la producción de alimentos sanos y en cercanía, e indagar en las posibilidades de promover chacras biológicas comunitarias". La Encuesta se propone "tomar conciencia de la distancia actual entre el ser humano, la naturaleza y el cultivo de los alimentos. Y tomar conciencia de los efectos degradantes de ese distanciamiento en las personas y en todas las especies".

En el mismo acto, la JAPL, hizo entrega de los premios "Conciencia Abya yala" 2018 a Nora Cortiñas, Rafael Lajmanovich y Damián Verzeñassi y por la noche pudimos disfrutar de la presentación del grupo Melipal y otros músicos locales.

https://www.unoentrerios.com.ar/la-provincia/nora-cortinas-llego-parana-el-dia-la-madre-tierra-n1594482.html

Continúa en marcha la campaña fotográfica de Árboles de Larroque que ya cuenta con innumerables aportes en facebook. https://www.facebook.com/arbolesdelarroque.larroque.3

Durante estos meses iremos reuniéndonos y convocando a diversos sectores de la ciudad para escucharnos y escuchar sus dichos con respecto a temas de sumo interés como son las chacras, el cultivo,la crianza de animales, las comunidades rurales, los alimentos, el éxodo rural, la contaminación, el trabajo, la vivienda, el hacinamiento, etc.
https://articulosmingache.blogspot.com.ar/2018/04/mingache-escucha.html

lunes, 22 de enero de 2018

Encuesta del vivir bien y bello y el buen convivir

Junta Abya yala por los Pueblos Libres
Programa Por Una Nueva Economía, Humana y Sustentable de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER
Colectivo Trabajadores Por la Ventana
 Grupo de Reflexión Ambiental Mingaché

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Encuesta del vivir bien y bello
y el buen convivir

Organizaciones sociales del litoral lanzarán el 22 de abril de 2018 en Entre Ríos la encuesta del vivir bien y bello y el buen convivir, para conocer las expectativas en zonas urbanas y rurales en torno de la vida en armonía con la naturaleza y la producción de alimentos sanos y en cercanía, y las posibilidades de promover chacras biológicas comunitarias.
La encuesta se propone tomar conciencia de la distancia actual entre el ser humano, la naturaleza y el cultivo de los alimentos y sus efectos degradantes en las personas y en todas las especies, con vistas a propiciar caminos para el reencuentro, y descolonizarnos. También busca observar las demandas de diversas formas de relación con la tierra. Permitirá alentar estudios, reunir conocimientos dispersos, difundir el estado de cosas y, una vez concluida la consulta, presentar el panorama para que los pueblos recuperen vínculos con su entorno y decidan con autonomía los pasos a seguir.
Desde nuestras organizaciones aclaramos que no es lo nuestro repartir tierras sino conocer experiencias sociales y de la agricultura, relacionarlas y difundirlas; analizar las derivaciones de esa distancia notable entre lo urbano y lo campesino, y estimular el amor a la Pachamama (madre tierra en equilibrio), la sintonía del ser humano en el paisaje y la producción de alimentos como un hábito en la solidaridad, bajo el principio de mínima invasión.
Con la determinación de no dar recetas sino de crear puentes y abrir caminos tal vez clausurados, somos cuidadosos de la autonomía de las comunidades para darse sus propios modos y relaciones. Por eso entendemos a la chacra en un sentido amplio, como un conjunto de situaciones, vínculos y actividades en la relación ser humano/tierra en forma armónica, integral, con particular inclinación en este caso a la producción de los alimentos y acento en la salud y la diversidad.
Biológica alude a la producción orgánica, no sostenida en herbicidas, insecticidas o transgénicos, y sobre una base de respeto al suelo y la biodiversidad. Y comunitaria porque esta iniciativa busca conocer causas y efectos del individualismo, y promover el uso sustentable de las riquezas y en grupo, con criterios solidarios, de cooperación, y con respeto a la soberanía particular de los pueblos, es decir: esos modos propios del relacionamiento, contra las fórmulas niveladoras de las diferencias, impuestas por el colonialismo.
La encuesta de tipo exploratoria permitirá conocer problemas de los barrios hacinados, bajo la luz del antiguo contacto de esas comunidades con la producción y el amor a la naturaleza, de donde fueron expulsadas, con la intención de descubrir caminos de retorno a la vida plena desde la infancia.
La soberanía particular de los pueblos sintoniza con los principios de las luchas feministas que buscan revertir el patriarcalismo etnocéntrico. La mirada integral y la valoración de las identidades regionales (con distintos modos de conocer y relacionarse), son expresiones de resistencia a la opresión vertical, uniformadora, colonial, imperialista, patriarcal. El conocernos mediante el diálogo, la comunicación, será entonces un modo de curarnos de colonialidad, es decir: superar el estado de resignación.
El principio de complementariedad entre especies, comunidades, personas, donde importan el equilibrio, el paisaje, supera las jerarquías que reducen al “otro” a un estado de servidumbre.

Diagnóstico
1-Por un lado la situación actual de la biodiversidad en la Argentina y países hermanos, con los graves efectos de la tala rasa, la fumigación con sustancias químicas peligrosas en la agricultura, la erosión del suelo y la contaminación por distintas vías, sobre la vida en todas sus expresiones.
2-Por otro lado, el amontonamiento de millones de personas en barrios sin servicios adecuados, con dificultades para acceder a los alimentos sanos por la miseria que padecen, con una acumulación de problemas sociales que se potencian mutuamente y dejan a multitudes bajo la línea de lo humano (racismo). El hambre, la malnutrición y la dependencia alimentaria nos exigen una respuesta. Millones de personas han sido víctimas del destierro de sus lugares por falta de trabajo, con la consiguiente pérdida de culturas lugareñas (epistemicidio), y frente a ese flagelo estamos atentos a los conocimientos preservados de una u otra forma, con vistas a una paulatina recuperación.
3-El buen vivir supone tiempo para la contemplación y la emancipación, y que las libertades, oportunidades, capacidades y potencialidades de las comunidades se amplíen y florezcan en el equilibrio. Ese mundo contrasta con el apuro de hoy, la violencia impuesta a nuestros barrios, la dominación de unos sobre otros y el saqueo capitalista de los bienes.
4-La distancia ficticia generada por el sistema entre millones de seres humanos, por una parte, y por otra parte amplios espacios hoy deshabitados, usados en muchos casos para una economía de escala con enormes máquinas y prácticas impuestas por intereses ajenos; un sistema que no contempla los daños producidos por el desarraigo y el amontonamiento, ni los derroches de energía, y que es responsable principal del ecocidio en amplias zonas.
5-La naturalización de un vicio muy extendido que permite la apropiación de vastas superficies por particulares (50 mil hectáreas, 200 mil hectáreas, un millón de hectáreas), mientras se talan los montes, y millones de personas son condenadas al destierro; y la necesidad de recuperar tradiciones que ven en la tierra no una mercancía para la especulación y el saqueo sino a la Pachamama donde el ser humano comparte su vida con los demás seres, en sintonía y equilibrio, y con la convicción de que la tierra no es del hombre sino el hombre de la tierra.

Vida comunitaria y
emancipación desde la niñez
La encuesta del vivir bien y bello y el buen convivir será desarrollada desde el 22 de abril en homenaje al Día internacional de la Madre Tierra, hasta el 10 de setiembre en memoria del revolucionario Reglamento de Tierras de Artigas. No se nos escapa que estamos en el territorio de la Liga de los Pueblos Libres, de antiguas y vigentes resistencias, y donde el apellido Artigas trascendió a Don José a través de su hijo Santiago Artigas, para la época fundacional de las comunidades de inmigrantes, promovidas en tiempos de la Confederación y de Alejo Peyret.
La encuesta será un mapeo de conocimientos y expectativas de familias que aspiren a vivir en relación armónica con el resto de la naturaleza, lo cual incluye la producción de alimentos sanos, diversos y en cercanía, la elaboración de esos alimentos, y el despliegue de múltiples actividades en base a la filosofía del vivir bien. Se anotarán facilidades y obstáculos, así como puntos vinculados a la organización, la tenencia de la tierra, el consumo de los alimentos, la comercialización, la salud, la conciencia solidaria, por ejemplo.
No vamos por nuevas apropiaciones capitalistas. No buscaremos remedios en la enfermedad. Promovemos una vida comunitaria, no individualista; una vida de complementariedad con las distintas especies y no de saqueo; una vida basada en el compartir y no en el competir, en la comunidad y no en la ganancia, donde el concepto biodiversidad incluya a los árboles, los ríos, el aire sano, los animales y entre ellos el ser humano con su cultura, sus conocimientos, sus artes, sus oficios, sus luchas, sus modos regionales. Y una vida que permita, desde el primer momento, liberar a la niñez del flagelo del hacinamiento que se ha convertido en hereditario, y recuperar los valores de la comunidad, la soberanía alimentaria y la soberanía particular de los pueblos, como bases para la constitución de un país plurinacional, federal e independiente, en hermandad con los demás países de la región. Sabemos que en un estado conviven varias naciones, que la confusión del estado con una nación ha marginado a muchos, y sabemos que las autonomías fortalecen la unidad.

Intenciones
La encuesta permitirá escuchar voces acalladas, familiarizar a los habitantes de la región con las riquezas naturales (a la comunidad en general), intercambiar conocimientos, abrir horizontes impensados, analizar con espíritu crítico a la tecnología, y facilitar a las comunidades el trazado de planes con participación multisectorial para revertir el proceso de hacinamiento del ser humano y su distanciamiento con el resto de la naturaleza. Eso nos ayudará a poner sobre la mesa un problema clave. Los propósitos se sintetizan en:
1-Facilitar en el ser humano las condiciones para una relación serena con la naturaleza. Revalorizar la conciencia del vivir bien y bello y el buen convivir, la armonía y la complementariedad, que heredamos de nuestras culturas milenarias, bajo el lema “nadie es más que nadie”. Superar los daños de la concepción antropocéntrica y eurocéntrica.
2-Recuperar las actitudes y las posibilidades de vida y trabajo comunitarios. Subrayar el valor de la gauchada y la solidaridad como fuentes de vida sustentable, y curarnos del individualismo.
3-Conocer experiencias de contaminación y depredación, y preservar vastas superficies de la presencia predadora del humano.
4-Analizar las posibilidades de compartir superficies fértiles con sentido comunitario, donde cultivar alimentos sanos en cercanía, en base a la consigna artiguista: “que los más infelices sean los más privilegiados”.
5-Compartir el agua.
6-Combatir el nuevo racismo, liberándonos del hacinamiento.
7-Devolver los caminos al trabajo y la vida serena para todos, frente al terrible flagelo de la desocupación masiva, cuando se presentan multitudes desprovistas de herramientas y oficios porque el mismo sistema pretende convertirlas en sobras.
8-Evitar transportes de grandes volúmenes a grandes distancias, con el consiguiente ahorro en energías, rutas y riesgos.
9-Aniquilar los problemas crecientes de inseguridad por la falta de servicios elementales para muchos, y por el abismo que separa a los sectores miserables de las mercaderías que ofrece la propaganda y que exhiben los ricos.
10-Generar expectativas personales, familiares, sociales, plurinacionales, no con el consumismo y el crecimiento económico sino con la vida plena y austera, el conocimiento, el amor al paisaje y el trabajo digno y compartido. Vida feliz y austera en el sentido de evitar excesos y derroches, evitar el gasto de energías no renovables o contaminantes.
11-Tomar conciencia del rol de los sectores concentrados y minoritarios de la economía que dominan la propiedad y el uso de la tierra, el comercio, los precios, el poder, los medios, la propaganda, y los votos por sus prerrogativas en el acceso a medios y propagandas.
12-Ayudar a nuestras comunidades a sanar heridas del desarraigo, el destierro y el hacinamiento, con medidas reparadoras, y prevenir nuevos ataques a la biodiversidad.

Gradual 
La encuesta será desarrollada como plan piloto de abril a setiembre de 2018 en el territorio de la provincia de Entre Ríos.
Esta elección se fundamenta en que Entre Ríos es (con Santa Fe) la provincia más expulsora de habitantes de la Argentina, donde el desarraigo ha generado miles y miles de taperas y pueblos fantasmas, al mismo tiempo que las familias expulsadas se amontonan en los barrios de las ciudades mayores y en otras urbes del país como Rosario, Buenos Aires o Córdoba.
También se explica porque Entre Ríos posee suelos feraces, clima benigno y geografías cercanas a sectores de alto movimiento económico, lo cual hace más injustas las migraciones.
Se agrega a ello una tradición de luchas, en el litoral, por el arraigo de las familias, el reparto de la tierra y la diversidad biológica y productiva (frutas, pollos, huevos, cereales, carnes, montes, pesca, etc), que contrastan con la resignación al proceso migratorio expulsivo.
Son incontables los llamados de atención de historiadores, economistas, agraristas, políticos, artistas, docentes, periodistas, sindicalistas, cooperativistas, sociólogos, a lo largo de los siglos, y más aún los testimonios de campesinos, en torno de los daños del sistema sobre las comunidades, muchas de ellas literalmente destruidas por la expulsión, el desmonte y la concentración de las riquezas en pocas manos. Adioses, taperas y nostalgias por la comunidad perdida marcan el cancionero regional y la literatura. “Paraná, enferma del mismo mal que todo Entre Ríos, no sabe retener a sus hijos. Los entrerrianos emigran”, escribía Arturo Capdevila hace ya 80 años.
La energía puesta por decenas de asambleas ecologistas en estas dos décadas colabora con la comprensión. También sabemos que la conciencia contra el extractivismo, la contaminación y la puesta en peligro de la salud y el ambiente no puede estancarse en el rechazo o el repudio a las nuevas embestidas del sistema, sino que requiere de una puesta en cuestión del sistema mismo. De lo contrario nos quedaremos llorando o en el mejor de los casos enfrentando los efectos, con dificultades crecientes para cubrir todos los flancos.
Los habitantes del litoral argentino ya no nos podemos hacer los distraídos ante la expulsión porque los resultados hieren los oídos y los ojos. Las voces de alarma no bastaron para revertir el proceso, de modo que las normas siempre resultaron parches, gotas de agua en el mar. Y lo llamativo es que todos los partidos, reformistas o conservadores, han manifestado en sus orígenes inquietudes por el problema del arraigo, y los continuadores suelen relativizar los alcances del mal.
En esto de llorar consecuencias en sociedades alienadas por el amontonamiento, no faltan algunos que buscan un consuelo bajando la edad de imputabilidad, por caso, es decir: cargando las responsabilidades históricas sobre los niños.
Desde nuestras organizaciones hemos estudiado la relación del ser humano y la tierra, hemos recibido colaboraciones diversas, y promovimos en su momento la declaración del maíz como semilla venerable e inviolable, en homenaje a la biodiversidad, a la soberanía alimentaria y la simbiosis del ser humano y sus alimentos. En todos nuestros documentos redactados durante una década figura la inquietud por el paisaje, desde una mirada de cuenca.
La encuesta se constituirá en una fuente de información e interpretación fundamental para el necesario análisis de situación de la economía, y de la sociedad argentina víctima de macrocefalia y migraciones forzadas. También facilitará el encuentro de familias en situación de hacinamiento y con actitud para emprender otros compromisos.

Requisitos
Mientras se desarrolle la encuesta durante cinco meses, nuestras organizaciones evaluarán con sus miembros y distintas entidades hermanas e instituciones los requisitos necesarios para cumplir con el arraigo y la organización de comunidades, y con la preservación del ambiente sano.
Temas: encuentros de estudio y concientización, saberes de los pueblos sobre la relación con la naturaleza; trazado de corredores de biodiversidad en las cuencas de los principales ríos y arroyos; modos de preservar, recuperar y difundir conocimientos campesinos; estado de la educación pública; experiencias cercanas de agricultura familiar; capacitación, herramientas, intercambios; caminos transitables, tecnología de comunicación; tierras del estado, modos de adquisición de parcelas en cercanía de las centenares de comunas de la región para el trabajo comunitario; estado de las distintas comunas y zonas que en los últimos 70 años perdieron habitantes y condiciones para revertir el proceso; participación de personas, organizaciones e instituciones y modos de decisión en base a los conocimientos.
A la vez se analizarán con mayor detenimiento (y con el auxilio de estudiosos de estos temas), los obstáculos que se presentan en los distintos barrios, no sólo las villas miseria sino también otros asentamientos, para el cumplimiento de condiciones de vida saludables y el desarrollo de lazos comunitarios. Y se observarán las ofertas de trabajo real de las zonas con mayor concentración de la propiedad de la tierra, considerando que no pocos terratenientes ofrecen un puesto cada 1.000 hectáreas, con el auxilio de tecnología no apropiada.

Compromisos
Todas las actividades de nuestras organizaciones son gratuitas, sin excepción, tanto los encuentros de concientización como la encuesta en sí, las gestiones y la difusión del proyecto.
Los resultados de la encuesta ayudarán a diagnosticar el estado de cosas con mayor amplitud, y promover un cambio profundo en la concepción del humano en relación con la Pachamama. Y servirán para la organización de las comunidades con fines propios, autónomos. Convencidos de que el conocimiento colaborará con la emancipación.
Paraná, Entre Ríos. Verano de 2018.

*Junta Abya yala por los Pueblos Libres
*Programa Por Una Nueva Economía, Humana y Sustentable de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER
*Colectivo Trabajadores Por la Ventana

*Grupo de Reflexión Ambiental Mingaché

sábado, 23 de diciembre de 2017

El mismo Arroyo Ceballos

BICENTENARIO DE LA BATALLA DE ARROYO CEBALLOS
A pesar de las idas y vueltas climáticas, ayer, viernes, al atardecer, Mingaché, junto a un grupo de vecinos larroquenses, nos reunimos en la “Puntas del arroyo Ceballos”, lugar donde la mayoría de los historiadores sitúa la batalla inaugural de Francisco Ramírez como conductor militar de Entre Ríos.
Allí se leyeron algunos textos referentes al hecho histórico en sí y se destacaron los valores verdaderamente revolucionarios en las ideas de Artigas y Ramírez, especialmente en lo referente a la distribución de las tierras y al Reglamento de la República de Entre Ríos que intentaba ordenar los sistemas de producción agrícola y mandaba plantar a cada familia 50 árboles frutales en un año.
Se recordó también un proyecto de resolución del H.C.D. del año 1997 (cuando se cumplían 180 años de esta batalla) en que se indicaba la construcción de un monumento al General Ramírez en un plazoleta de nuestra ciudad.
Se realizó un intercambio de ideas y lecturas referentes a la ocasión, incluyendo un fragmento del extenso poema “El Gualeguay” de Juan L. Ortíz, en el que el poeta pone al río como testigo de la historia, y hace referencia a esta batalla en la cual, quien sería luego “El supremo Entrerriano”, frenó las aspiraciones centralistas que pretendían ocupar este territorio y cercar a Artigas.
Se plantaron dos árboles conmemorativos, uno en cada rama del arroyo, un canelón y un algarrobo, a modo de homenaje a los líderes populares que supieron interpretar la voluntad de su gente y conducirlos por los caminos de la libertad.
Ya sobre el ocaso, se cantaron algunas canciones que hicieron referencia a Francisco Ramírez, a Larroque, el río Gualeguay, el arroyo Ceballos y la historia regional.
La caravana del regreso iluminó el camino vecinal después de la caída del sol.
Estuvieron presentes, además de los integrantes de Mingaché, Julián Larrosa, profesor de historia y miembro del Centro de Archivos e Investigaciones Históricas de Larroque; Virgilio Fiorotto, ex- concejal y autor del proyecto mencionado; Damián Elena, María José Albarenque y Antonella De Luca, integrantes del grupo Scout “San Isidro Labrador”; jóvenes ciudadanos entusiastas, como Camilo, Franco, Katia y Salvador.
Los participantes se dieron cita para celebrar los 300 años aunque la mayoría estaban convencidos de no poder asistir.